Lo que yo creo es que el único tema de la poesía es la poesía, y por eso mismo en un poema lo esencial es que sea poesía, cualquiera sea el asunto que trate. Por eso la mención del tema del poema político… eso no afecta su valor poético
:: Abriéndonos la cabeza
No hay que perder la capacidad del asombro, menos las broncas y la resistencia cuando la realidad nos enfrenta con aquello que creíamos superado: la Doctrina de Seguridad Nacional (DSN), que tanto daño hizo al continente y a nuestro país, hoy vuelve a aparecer con otro ropaje.
Matar el tiempo no es fácil porque él se pasa todo el tiempo matándonos. Los pasatiempos son inútiles porque todos matan de aburrimiento. El pasado es memoria y el presente está siempre convirtiéndose en un futuro que todavía no existe. Volver al pasado no es matar el tiempo sino suicidarnos.
Por lo menos en un proceso revolucionario, los movimientos, entre los actores políticos, tienen que ser partícipes de políticas, de la construcción de las políticas revolucionarias. La unidad no es una declaración de principios, la unidad es una cosa que se construye todos los días y se construye en base a trabajo conjunto, a alianzas.
Hay algo así como seis millones de viviendas en EE. UU. que han sido desahuciadas, es decir, seis millones de familias que han perdido su hogar. ¿Qué ocurre con esas viviendas? De momento tienen un precio muy bajo. Han sido adquiridas por grandes grupos capitalistas que las mantienen durante dos o tres años, a la espera de que el mercado se recupere, y entonces se llenan los bolsillos. Viviendas recuperadas al precio de, pongamos, 200.000 dólares por unidad se venderán entonces a 300.000 o 400.000 dólares cada una, siempre que el mercado se relance. Se trata de una actividad especulativa, es lo que llamo acumulación por desposesión.
En una perspectiva histórica amplia, pueden identificarse cinco grandes procesos de despojo perpetrados en los últimos cinco siglos, que están asociados a la emergencia y expansión mundial del capitalismo: la expropiación de la tierra y sus bienes comunes (la naturaleza); la expropiación del cuerpo de seres humanos para someterlos en sus propios territorios (amerindios) o convertirlos en esclavos y llevarlos con violencia al otro lado del mundo (africanos); la expropiación del producto del trabajo de artesanos y campesinos; la expropiación del tiempo de los trabajadores y de sus costumbres; y, la expropiación de sus saberes.
En realidad se puede prever “científicamente” sólo la lucha. Gramsci, rompiendo lanzas contra el positivismo y determinismo que habían sido predominantes en el marxismo de la Segunda Internacional y reaparecían en la Tercera Internacional después de Lenin, nos dice con esto que la teoría nos conduce hasta un punto en que deja lugar a la política como estrategia y como decisión, sujeta a las vicisitudes del combate y el error. Y haciéndolo puso en nuestras manos una clave desde la cual puede releerse el conjunto de la obra de Marx.
Se nota una resistencia creciente a las soluciones neodesarrollistas, porque ellas tienen un carácter bastante tecnócrata, no suficientemente atento a la naturaleza, a los pueblos indígenas, y basadas sobre una concepción fuertemente elitista de la sociedad y favoreciendo el nacimiento de nuevos polos capitalistas internos. No son, como algunos dicen, neoliberales, pero sí constituyen una manera de adaptar el capitalismo a nuevas circunstancias, teniendo en cuenta una demanda social y ecológica fuerte y con resultados que no se pueden despreciar (disminución de la pobreza y mejor acceso a los servicios públicos de salud y de educación).
La eliminación de todo tipo de barreras para publicar en internet comenzó interpretándose como una bendición, pero, cada vez más, nos debemos plantear si no está siendo lo contrario: regalar la red con todas sus posibilidades a la desinformación, la suplantación, el ruido y la paja informativa, el cotilleo… “
El capitalismo es, en este sentido, una hybris, pero no individual sino estructural. Una tiranía, digamos, que se rebela sin interrupción contra los tres límites que, frente a ella, deberíamos conservar y defender como condición de todo contrato social: la tierra, los cuerpos y la ley. Pensamos con la tierra; imaginamos con el cuerpo; memorizamos con la ley. Estos tres límites pueden reducirse, a su vez, a uno anterior, una especie de hueso o carne viva de la existencia general: el Tiempo.
Imaginémoslo, ¿y si la gente dejase de quemar petróleo, gas, e incluso carbón, y solo utilizara esos artefactos milagrosos para transformar la energía solar en la electricidad requerida para hacer funcionar casi todo?
Vídeo de la ponencia ofrecida por Claudio Katz en la Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales
Desde el punto de vista de la fe, el capitalismo no tiene objeto: cree en el hecho puro de creer, en el puro crédito, es decir: en el dinero
Echaremos muy de menos a Denis Berger. Me permito reproducir aquí, tal cual, la nota que sobre él escribí para el ‘Dictionnaire du Mouvement Ouvrier Français’ (le “Maitron”) hace unos cuantos años.
El Estado comunal y revolucionario supone un espacio alternativo de construcción de una ciudadanía otra, partícipe y activa
lgunas de las más poderosas y ricas organizaciones ambientalistas se han comportado durante mucho tiempo como si tuvieran intereses en la industria petrolera y del gas.
Al contrario de lo que ocurre con el atentado de Boston, cuyas víctimas señalan a sus autores como culpable fuente subjetiva, las víctimas de los bombardeos son señaladas por la mirilla del avión como objetivos “objetivos” y, por lo tanto, como origen pecaminoso de la acción
Varios gobiernos y sociedades de países de América Latina, como Venezuela y Ecuador, pero sobre todo Bolivia, comienzan a darle importancia a la problemática ecológica y al llamado “ecosocialismo”, el cual se tornará en “una de las cuestiones centrales para cualquier movimiento antisistémico en el siglo XXI”, dice en entrevista el sociólogo y filósofo franco-brasileño Michael Löwy.
Lo que importa de un libro es desde dónde se lee
En todas partes, tanto en el Norte como en el Sur, son las mismas lógicas las que operan, las de la ganancia, de la dominación y de la destrucción del planeta, que siguen imponiéndose al conjunto de los pueblos y de la naturaleza. La revolución tunecina, la revolución árabe, las luchas heroicas de todos los pueblos del mundo contra el orden capitalista neoliberal, como la de los pueblos griegos, portugués, vasco, catalán, del estado español son actos políticos fundacionales de este nuevo orden mundial social, democrático, feminista solidario, pacífico, que garantice la soberanía popular y la auto-determinación de los pueblos y respetuoso con el medio ambiente por el que luchan nuestros partidos políticos respectivos.
Prepárense. Puede que aún no se lo digan, pero, según los expertos de todo el mundo y la comunidad de la inteligencia estadounidense, la tierra está cambiando ya bajo sus pies. Lo sepan o no, Vds. están sobre un planeta diferente, un mundo con los recursos asediados a un nivel no experimentado nunca antes por la humanidad.
En la semana previa a las elecciones presidenciales venezolanas del 14 de abril, WikiLeaks publicó un telegrama clasificado en el que se indicaba que organizaciones de ayuda basadas en Estados Unidos estaban colaborando para derrocar al Gobierno y defender los intereses de las empresas estadounidenses en el país andino.
Llevan más de cinco siglos en medio del individualismo, el egoísmo y las guerras, sin embargo insisten en la vida comunitaria, en compartir y no acumular, construyendo lazos de confraternidad, sin represiones ni autoritarismos, más cerca de la “condición humana” que muchos de nosotros.
diferencia de la construcción de la Unión Europea, que se hace sobre criterios capitalistas y competitivos, con pequeñas franjas de solidaridad, la concepción del ALBA se traduce, muy al contrario, en un acuerdo de cooperación y de ayuda
más allá de la defensa corporativa y reaccionaria que parte de la oposición política hace de esta justicia para pocos, ¿cuál es la profundidad del proyecto del Gobierno?
