Me siento muy identificado con la afirmación de ese maravilloso obispo de origen catalán, Pedro Casaldáliga, quien desde las selvas del río Araguaia en Brasil y ante la debacle de la Revolución Sandinista afirmó: “Somos soldados derrotados de una causa invencible”.
:: Nicaragua
Lo más hermoso del triunfo de la revolución sandinista fue cómo la gente asumió que para acabar con la dictadura tenía que actuar, ser protagonista
Mientras se celebraba en Managua el Foro de Sao Paulo, ya se había consumado la caída de Lenín Cerna como secretario de organización del FSLN y su red de subordinados en las estructuras políticas, electorales y de inteligencia estaba siendo barrida. ¿El fin de un ciclo u otra mutación en la evolución del FSLN?
“Los pueblos de América Latina enfrentan en muchos contextos amenazas severas por la creación de megaproyectos hidráulicos o por la industria extractiva. Muchos derechos conquistados en las últimas décadas son amenazados precisamente por ese modelo económico”,
Entrevista Exclusiva brindada por el PresidenteComandante Daniel a la periodista Elena Rostova, del Programa “A Solas” del Canal de Televisión RT de Rusia
Hilda Duarte Solórzano, hondureña de 51 años, es colaboradora histórica del FSLN. Se involucró en la lucha del Frente en 1976 cuando conoció a los comandantes guerrilleros del Frente Norte en Honduras. En 78 se trasladó a Nicaragua para seguir apoyando la lucha. Su papel en ese tiempo fue de trasladar armas y municiones de Ocotal a los comandantes guerrilleros en Estelí.
Al escuchar de la lucha Sandinista se me dio vuelta el corazón
Yo soy de origen hondureño, de una familia campesina, proletaria. Conocí a los compañeros guerrilleros del Frente Norte en el año 1976 en un campamento en la frontera con Nicaragua que quedaba cerca de donde mi familia vivía. En ese tiempo tenía 18 años. Los miembros de mi familia nos involucramos apoyándoles con comida y otras cosas que necesitaban. Los primeros que me hablaron sobre la lucha sandinista fueron Heriberto Rodríguez Marín y Pastor Montoya. Me explicaron cuál era el programa del Frente Sandinista con la gente humilde.
La reunión entre el gobierno de Nicaragua, empresa privada y organizaciones sindicales fue clasificada por muchos como un éxito rotundo. Nadie puede poner en duda la importancia de que haya un diálogo y un esfuerzo tripartito, sobre todo en un país, Nicaragua, que pese a los evidentes esfuerzos del actual gobierno sandinista, sigue manteniendo índices de pobreza entre los más altos del continente latinoamericano. Sin embargo, no se pueden obviar las denuncias de los trabajadores y trabajadoras ante las repetidas violaciones a sus derechos humanos, laborales y sindicales.
A través de entrevistas a militantes de diferentes organizaciones políticas, acompañado por bibliografía, diarios de la época y archivos de inteligencia de la ex Dirección de Inteligencia de la Policía de la provincia de Buenos Aires, se intenta rastrear en el ideario de los argentinos que brindaron su apoyo y solidaridad internacionalista o latinoamericana al proceso revolucionario dirigido por el Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua desde fines de la década del setenta a inicio de los noventa.
Hace dos décadas y media (Julio de 1979), con el triunfo de la revolución nicaraguense, comenzaba uno de los procesos más importantes del continente Latinoamericano. Sorprendentemente, la fecha pasó sin que practicamente nadie escribiera o recordara el hecho.
