A 45 años del Mayo francés, un repaso por la oleada revolucionaria que recorrió el mundo en 1968 y que alcanzó uno de sus puntos más altos en aquellas barricadas parisinas de obreros y estudiantes autoorganizados contra la normalidad del sistema.
:: Histórikas
Un breve inventario comparativo de su tiempo con el nuestro, entrados ya en el siglo XXI, bastaría para advertir los denominadores comunes. Hoy la satisfacción de las necesidades de la humanidad —en los órdenes económicos, político, social y cultural— continúa a la zaga de las esperanzas de hace cien años. Martí alcanza nuestro tiempo porque puso todo su talento y energías en función del suyo
Quizás la mejor cualidad de Julio Antonio haya sido la herejía, primero contra el papel burgués que se esperaba de un joven de su clase, luego contra el mayor dictador que había sufrido Cuba hasta entonces y finalmente contra los esquemas que se autoimponía el propio movimiento comunista.
Juan Manuel Sánchez Gordillo, la CUT-BAI y el sindicato SAT en Marinaleda son los sucesores de una larga historia de lucha que ya carga más de cien años cumplidos.
La soberanía retornaba a los pueblos ante la nueva situación, aunque no quedaba en claro quién detentaría el poder concretamente. Buenos Aires, capital del virreinato creado hacía menos de cuarenta años, en franco crecimiento y poblada con los comerciantes más ricos de esta parte del imperio español, se sentía con absoluto derecho a liderar la nueva situación. El futuro no estaba claro: la independencia de España podía significar un enorme perjuicio para las relaciones
Ahmed Ben Bella se sentía muy involucrado en el combate panafricanista cuyo fin era la realización de un proyecto socialista. Estuvo unido a Modibo Keita, el primer presidente del Malí independiente entre 1960 y 1968 (derrocado por un golpe de Estado y finalmente asesinado en prisión en 1977) y hablamos de todo ello durante nuestra estadía en Bamako.
Es la única revista que, sin subsidio alguno, ya lleva 105 números en la calle. Hoy cumple 10 años de vida.
Este 9 de agosto se celebra el Día internacional de los Pueblos Indígenas. “La conmemoración anual de Naciones Unidas es una ocasión importante para que el mundo reconozca a los pueblos indígenas y su derecho a la supervivencia y la autodeterminación.
Este historiador, escritor y activista argentino repasa el trasfondo de la actual desigualdad en la distribución de tierras: el expolio sufrido por los pueblos originarios por parte de los grandes terratenientes argentinos.
Un país sin memoria siempre corre el riesgo de repetir, en el futuro, lo peor que se hizo en su historia.
El estado de Chile es una realidad inquebrantable, pero, por el bien de todos debemos reconocer, que somos un estado con dos naciones y vivir en armonía y justicia.
En la noche del sábado 9 de junio de 1956, a nueve meses del derrocamiento del presidente constitucional Juan Domingo Perón por la autodenominada “Revolución Libertadora”, militares y civiles peronistas intentan recuperar el poder por las armas.
El 6 de Agosto se cumplieron 65 años del ataque nuclear de Estados Unidos a la ciudad de Hiroshima, una monstruosidad si precedentes que, tres días después, se reiteraría al arrojar otra bomba atómica sobre la ciudad de Nagasaki. En un primer recuento ambas deflagraciones mataron unas 220.000 personas, 140.000 en Hiroshima y 80.000 en Nagasaki. La abrumadora mayoría de las víctimas fueron civiles, dado que para ese entonces las dos ciudades no albergaban significativos contingentes militares. Aproximadamente la mitad falleció de inmediato, el mismo día de los bombardeos. En su edición de hoy al dar cuenta del nuevo aniversario el New York Times comenta que las víctimas instantáneas murieron a causa de la excepcional intensidad de la explosión que redujo la ciudad a cenizas y literalmente vaporizó sus cuerpos, dejando apenas espectrales huellas y sombras en las pocas paredes que quedaron en pie.
El 20 de agosto de 1940 fue asesinado Trotsky por los sicarios de Stalin. Queremos aprovechar nuestro homenaje no para sumar otra presentación rutinaria y acartonada del evento, sino para poner sobre la palestra algunos de los duros debates que jalonaron la lucha anti-estalinista. De entre los más apasionantes, está la polémica de los años 20 acerca de las vías de la transición socialista y las agudas observaciones de Trotsky al respecto.
Hilda Duarte Solórzano, hondureña de 51 años, es colaboradora histórica del FSLN. Se involucró en la lucha del Frente en 1976 cuando conoció a los comandantes guerrilleros del Frente Norte en Honduras. En 78 se trasladó a Nicaragua para seguir apoyando la lucha. Su papel en ese tiempo fue de trasladar armas y municiones de Ocotal a los comandantes guerrilleros en Estelí.
Al escuchar de la lucha Sandinista se me dio vuelta el corazón
Yo soy de origen hondureño, de una familia campesina, proletaria. Conocí a los compañeros guerrilleros del Frente Norte en el año 1976 en un campamento en la frontera con Nicaragua que quedaba cerca de donde mi familia vivía. En ese tiempo tenía 18 años. Los miembros de mi familia nos involucramos apoyándoles con comida y otras cosas que necesitaban. Los primeros que me hablaron sobre la lucha sandinista fueron Heriberto Rodríguez Marín y Pastor Montoya. Me explicaron cuál era el programa del Frente Sandinista con la gente humilde.
Si se repasan los desarrollos recientes de la historiografía americanista del siglo XIX puede advertirse que dos campos contienen buena parte de las innovaciones: la denominada nueva historia política y los estudios dedicados a la historia popular. No se trata de dos escuelas ni de dos territorios historiográficos homogéneos y claramente diferenciados pues en ambos puede registrarse varias notas comunes. Sin embargo, se trata de dos campos distintos informados por tradiciones interpretativas y analíticas claramente distinguibles. Así, mientras la historia política ha fundado su recobrado vigor, prestigio e influencia recusando los modos de hacer historia que se desplegaron durante las décadas de predomino de la historia económica y social, la historia popular ha sabido apropiarse de los resultados que produjo esa historiografía de marcado acento regional. En cualquier caso, ambos campos no han entablado un diálogo abierto aunque convergen en algunos problemas, coyunturas y procesos.
21 años después de la muerte de Raúl Sendic, un homenaje en su tumba reunió a corrientes muy diversas que invocan su legado.
El presidente apareció sin avisar y volvió a ser “el viejo” por unos minutos. Esta vez, en lugar de las acostumbradas mareas humanas que lo rodean, encontró el saludo de veteranos compañeros del Movimiento de Liberación Nacional (MLN), que aprovecharon para enviarle sus mensajes políticos. Fue ayer, cerca del mediodía, en el Cementerio de La Teja, en el homenaje a Raúl Sendic Antonaccio, que falleció en París el 28 de abril de 1989.
Su madre, Manuela Ayala, fue su guía. Visitó Venezuela en 1946. La plaza El Silencio, en Caracas, se estremeció con su mensaje. Su ‘Oración por la paz’ retumba aún los oídos de los bogotanos. El miércoles 9 de abril se cumplieron 55 años de su muerte. He aquí su historia.
Una encuesta de la BBC, realizada con ocasión del vigésimo aniversario de la caída del Muro de Berlín, muestra que, también en los países industrializados, retrocede la aceptación del sistema económico dominante. El texto que sigue es parte de una de las intervenciones de Krätke en las Jornadas SinPermiso celebradas en Madrid el pasado fin de semana.
Nadie habla ya del “final de la historia”. Veinte años después del desplome del “socialismo realmente existente” y tras una serie de crisis financieras y cracs bursátiles, al capitalismo no le va nada bien. Subitánea e inopinadamente, muchos profesionales del oportunismo se declaran keynesianos de toda la vida y ponen por obra políticas clientelares. Ya sólo juran por el (neo)liberalismo pequeñas minorías bienhabientes que de la política esperan, sobre todo, esto: que se les envíe el cordial mensaje del “enriqueceos”.
Las comisiones de la verdad son como las encuestas: favorecen a quien las contrate. En los sucesos de toma y retoma del Palacio de Justicia, ocurridos durante los días seis y siete de noviembre de 1985, por el M 19 y las Fuerzas Armadas de Colombia, respectivamente, pese a acumular dos comisiones de aquellas, la veracidad sigue desaparecida.
Luego de la, así llamada, Segunda Guerra Mundial, cuando la correlación de fuerzas global apostaba con ventaja a una expansión socialista, la estadounidense Agencia Central de Inteligencia se encargó de ir copando, entre otros sectores, desde el ámbito mismo de la creación cultural, la generación de consenso en un vasto campo receptor. Controló “más de cincuenta revistas intelectuales serias que se presentaban como completamente privadas y libres” y que, como es de esperar, no hubieran sobrevivido sin su financiamiento constante y generoso
Llevo horas escuchando por televisión el homenaje de todo el país al Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque. Pienso que enfrentar la muerte era para él un deber como todos los que cumplió a lo largo de su vida; no sabía, ni tampoco nosotros, cuánta tristeza nos traería la noticia de su ausencia física.
En septiembre de este año se cumplen 30 años del comienzo de una de las crisis que se han suscitado, luego del triunfo revolucionario de 1959, en las relaciones cubano-estadounidenses. Por el nivel de peligrosidad que alcanzaron las tensiones en las relaciones de EE.UU. y Cuba y, al mismo tiempo, en el escenario internacional, la crisis más conocida y sobre la cual hay una valiosa producción historiográfica es la que se desencadenó en octubre de 1962. Sin embargo, otras crisis menores en las relaciones entre Cuba y EE.UU. han sido olvidadas o poco trabajadas por los historiadores, quizá porque algunas de ellas fueron realmente “artificiales”, es decir, montadas intencionalmente por algunos sectores de poder en EE.UU. para afectar las relaciones con la Isla, o iniciadas a partir de presupuestos falsos. En la que se conoció como “crisis de la brigada soviética en Cuba” —a la cual nos referimos en este trabajo— hubo de los dos elementos señalados anteriormente.
A 40 años de la muerte de Ho Chi Minh, una semblanza de una de las principales figuras de la lucha contra el imperialismo y por la liberación de los pueblos
