Más importante si cabe, la “alarma terrorista” opaca completamente las negociaciones entre el gobierno provisional tripartito y el FMI, cuya generosa oferta crediticia estaría condicionada a la aplicación de un durísimo programa de ajuste estructural que incluiría, junto al habitual paquete privatizador, una medida sin precedentes: la venta de tierras a compradores extranjeros
:: Africa
Sólo en la capital y sólo durante cuatro días, Túnez ha sido “nuestro”. Es verdad, en la misma calle Bourguiba donde el viernes se gritaba “Chaves vivi vivi” y se cantaba al Che Guevara, hace veinte días se prendió fuego un joven vendedor de cigarrillos de 26 años, desesperado por la miseria y la indignidad.
Si renuncias al socialismo, estas condenado a tu pueblo a seguir sufriendo los rigores de la explotación y a un futuro de miseria. Si por gobernar estas dispuesto a esta renuncia, no mereces llamarte “movimiento revolucionario”. Serás otra cosa, pero al menos no engañes a tu gente.
Guerras, ocupaciones militares, tratados neoliberales de libre comercio y “medidas de austeridad” expresadas en paquetes económicos que privatizan los bienes comunes y los servicios públicos, rebajan salarios, reducen derechos, multiplican el desempleo, aumentan la sobrecarga de las mujeres en el trabajo de cuidado y destruyen la naturaleza.
Fue evidente el gran interés de la juventud y de los movimientos sociales a favor de esta iniciativa. Esto constituye un aspecto muy positivo de nuestro balance.
–Lo que es poscolonial en India o Africa, en nuestra región habría que estudiarlo en la posdictadura, y analizar las dictaduras latinoamericanas como un proceso semicolonial formal
Varios miles de manifestantes llegados del mundo entero protagonizaron el martes 26 de marzo en el centro de la capital tunecina la manifestación de apertura de una nueva edición del Foro Social Mundial. El espacio altermundialista mas importante a nivel mundial se da cita por primera vez en un país del Magreb, cuna del movimiento de los indignados
En un contexto político complejo y desafiante. En el cual, luego de la insurrección del 2011 que volteó a Ben Alí, las tensiones crecientes entre islamismo radical en el gobierno y fuerzas democráticas opositoras acaparan el escenario político de este país de diez millones de habitantes.
Si en algo están de acuerdo todos los partidos del espectro político de Egipto es en que el país está experimentando en estos momentos la mayor agitación política desde el derrocamiento de Hosni Mubarak, enfrentándose a agitaciones masivas sin un final a la vista
El autor describe los efectos de la muerte de Chukri Belaid en el Gobierno y en la oposición y señala que la respuesta colectiva al atentado traerá el fortalecimiento de la democracia y del Frente Popular o la victoria «de todas esas manos negras y guantes grises que buscan sumir al país en el terror y la violencia».
La intervención militar francesa, en efecto, no es más que el “reajuste” coyuntural de una intervención ininterrumpida que no sólo ha marcado la historia de Mali desde la independencia sino que contamina su nacimiento mismo
Cuando se examinan en detalle, los Hermanos Musulmanes no son diferentes del régimen de Mubarak en su perspectiva económica esencialmente capitalista.
Unos y otros hablan de democracia pero la base de esta, el diálogo y la voz del pueblo, siguen ausentes en el proceso.
Los resultados evidencian la creciente fractura en la sociedad egipcia, dividida entre partidarios y adversarios del presidente Morsi, acusado de maniobrar para imponer una Constitución que permite la violación de los derechos de las mujeres y los niños y no tiene en cuenta los intereses de minorías confesionales y étnicas y de sectores laicos de la población.
Contra el islamismo, a mi juicio, sólo hay dos alternativas: o una dictadura policial que los convertirá de nuevo en víctimas violentas y de la que será también víctima la izquierda, junto con todos los derechos y principios democráticos conquistados, o una desactivación política a través de un doble proceso mucho más largo: dejar que se deslegitimen gobernando, bajo una presión incesante pero lúcida, y apropiarse poco a poco de sus bases sociales, que son en realidad las de la izquierda
El Presidente egipcio, Mohamed Morsi, en aprietes por la ampliación de poderes a su persona y la polémica reforma constitucional que implulsa. Aunque dice “defender la Revolución”, el pueblo se enfrenta en las calles a la Guardia Republicana y Fuerzas Armadas.
El presidente Marzouki ha fracasado en su tentativa de “democratizar el islamismo” y va a pagar un precio personal y político muy alto. Pero la responsabilidad no es sólo de la corriente más radical de Nahda. La llamada oposición -incluida la izquierda- ha utilizado la misma propaganda islamofóbica que el régimen de Ben Ali para criminalizar de manera preventiva un gobierno identificado demagógicamente con una “nueva dictadura” mientras la “vieja”, aún viva, encuentra así resquicios para reorganizarse desde dentro y tratar de asaltar el poder
¿Qué pasará ahora? ¿A quién vais a bombardear? ¿A quién vais a matar a fuerza de drones? ¿Qué os parece bombardear Bengasi un año después de condenar a muerte a Gadafi porque podría haber amenazado con… bombardear Bengasi?
Madiba no puede abandonar a su pueblo en este momento tan doloro. Madiba no puede callar ante las injusticias que su propio gobierno comete contra lo que luchan por sus derechos. Madiba no puede silenciar la masacre de Marikana ni el juicio contra las victimas de la represión
Cuando detrás de la “democracia” se yerguen la desigualdad y la pobreza, dejar que el mercado salvaje fije la estrategia de desarrollo es un error tenebroso
El golpe de Estado en Egipto se inició en realidad en febrero de 2011, cuando la Junta militar tomó el mando del país. Lo ocurrido en los últimos días solo confirma una realidad que muchos –incluidos gobiernos occidentales– se negaron a admitir, dando legitimidad a un proceso de transición controlado y maniatado por los generales egipcios.
La inversión directa de China en África llegó a 13.000 millones de dólares en 2011, dice Cisse, y el comercio total para el año fue de 155.000 millones. “China ha contribuido al crecimiento económico africano, convirtiendo a algunos países africanos en las economías de más rápido crecimiento en el mundo.
En última instancia, las preguntas reales que se plantean en este proceso son: ¿Cumplirá el CSFA su promesa de no interferir en las elecciones y traspasar el poder a un nuevo presidente electo? ¿Será el nuevo presidente de Egipto el independiente Abol Fotuh, empezando así un nuevo amanecer para un nuevo Egipto? ¿O será Mursi, el candidato de los HM, el que consolide el poder ascendente de la Hermandad con la posible polarización política del país? ¿O será Amr Musa, uno de los leales de la era Mubarak, o incluso Ahmad Shafi, haciendo que Egipto retroceda a la casilla uno y desencadenando así una segunda revolución?
Los lemas patrióticos que fueron clamados a gritos en coro por miles de ciudadanos indignados, además exigían el respeto a la autonomía e integridad del movimiento sindical, llegando más allá hasta denunciar a las fuerzas imperialistas de EEUU, Francia, la OTAN y sus derivados Israel así como lacayos miserables del Medio Oriente. Como ejemplo de consigna, se gritaba frente a la embajada de Francia en pleno corazón de la capital: “¡Ni Francia ni Qatar, Túnez horra, horra!” (libre); luego “¡Ni Obama ni Qatar, Túnez horra, horra!” .
Cuando las revueltas estallaron en Túnez y Egipto, lo primero que hizo la prensa internacional fue destacar el novedoso aspecto de la importancia de Internet en la movilización de los ciudadanos
