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	<title>Darío Vive</title>
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	<pubDate>Wed, 19 Jun 2013 11:42:00 +0000</pubDate>
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	<language>en</language>

		<item>
		<title>“Escribo cuando me pica la mano”</title>
		<link>http://www.dariovive.org/?p=5239</link>

		<pubDate>Sun, 27 Jan 2013 11:52:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Darío Vive</dc:creator>
		
	<category>Abriéndonos la cabeza</category>
	<category>Artísimo</category>
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		<description><![CDATA[	Eduardo Galeano en Chile: “Escribo cuando me pica la mano” - Video Destacado
por Alejandro Lavquén / PF
	¿En qué momento te das cuento que lo tuyo era ser escritor? -Cuando me di cuenta de que era [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p>Eduardo Galeano en Chile: “Escribo cuando me pica la mano” - Video Destacado<br />
por Alejandro Lavquén / PF</p>
	<p>¿En qué momento te das cuento que lo tuyo era ser escritor? -Cuando me di cuenta de que era un inútil total. Entonces algo tenía que hacer en la vida, y la verdad es que la literatura me ha dado muchas alegrías.<br />
El escritor uruguayo Eduardo Galeano, autor del celebrado libro Las venas abiertas de América Latina, visitó Chile para recibir el XVIII Premio N’aitun, que otorga la Corporación Cultural Artistas Pro-Ecología. Durante su estadía en nuestro país también fue presentado su libro Los hijos de los días ante un público que desbordó la Sala Antonio Varas. De manera exclusiva concedió también una entrevista a revista Punto Final.  </p>
	<p>El premio que recibes lo otorga una agrupación ecológica ¿Crees que en la actualidad el factor ecológico se ha convertido en una herramienta de lucha política?</p>
	<p>            “La palabra política se ha manoseado tanto que significa todo y no significa nada. Entonces desconfío mucho de la etiqueta política. Lo que sí creo es que hay un trágico divorcio del que tampoco se ha salvado, lamentablemente, buena parte de la izquierda latinoamericana ni los gobiernos progresistas que tenemos hoy en algunos países, que es el divorcio entre los derechos humanos y los derechos de la naturaleza, como si no fueran lo que son: dos nombres de una misma dignidad. Y eso me parece que tiene consecuencias terribles para la tierra que habitamos, para el aire que respiramos, para el agua que bebemos y para todo lo que tiene que ver con la naturaleza de la cual formamos parte. A partir de la conquista de América se impuso el criterio que suprimía la naturaleza como fuente de derecho, de lenguaje. Hubo que esperar la Constitución de la República del Ecuador, muy reciente, para que se recuperara esa unidad perdida y se reivindicaran los derechos de la naturaleza”.</p>
	<p>Tu libro “Las venas abiertas de América Latina”, a pesar de ser publicado en 1971, se sigue vendiendo como si hubiese sido editado ayer ¿A qué tribuyes este fenómeno?  </p>
	<p>            “Fue un punto de partida, después cada libro empuja otro libro. Las venas fue un punto de partida, no de llegada. A partir de ahí fui desarrollando un lenguaje propio. Abarqué  otros estados, otros perfiles, otros temas de la realidad que no están en Las venas, que es sobre todo un libro centrado en la historia económico-política de América Latina.</p>
	<p>            Respecto a su vigencia, eso ocurre, lamentablemente, porque la realidad no ha cambiado mucho desde que el libro se escribió. Ojalá fuera una obra de arqueología, esa sería mi intención. Entre otras cosas porque me dejarían en paz. No me preguntarían más nada sobre el libro [lo dice con humor]. Me pasa con Las venas lo mismo que al pobre Kino con Mafalda, que lo único que quiere es estrangularla… Pero la verdad es que estoy muy orgulloso de ese libro, pues después de tantos años ha influido sobre tanta gente y en tantos procesos”.</p>
	<p>Y ha creado conciencia</p>
	<p>            “Mucha, sí. Lo cual demuestra que escribir no es una pasión inútil. Escribir es un modo de comunicación, y en este caso ese libro [Las venas] tuvo la suerte de llegar a muchas manos y de pasar por varias generaciones. Me siento muy feliz con él”.</p>
	<p>Sobre el libro “Los hijos de los días” qué nos puedes decir.   </p>
	<p>            “Es un libro que tiene la forma de un calendario. Es como un almanaque, y de cada día brota una historia. Nació de una frase que escuché hace ya muchos años en mis andanzas, pues soy un caminante. En una comunidad maya de Chiapas escuché decir ‘nosotros somos hijos de los días’. La cultura maya es la única cultura de las Américas en la que es el tiempo el que funda el espacio. O sea el espacio es hijo del tiempo y no al revés. Me quedó grabada esa frase, me pareció muy hermosa. De ahí el título del libro, que es un homenaje a esa frase. Y como te decía, el libro es un calendario donde cada día es una historia”.</p>
	<p>Entonces contiene una diversidad de temas, cómo el afán de cada día.</p>
	<p>            “Claro, los temas más diversos que te puedas imaginar. Sí es un libro que no hace caso ni del mapa ni de las órdenes que los calendarios pueden dar, al revés, vive el calendario como un espacio de libertad, y ese espacio de libertad nos cuenta que cada día tiene un cuento. Los científicos dicen que estamos hechos de átomos, pero yo estoy seguro de que también estamos hechos de historias”.</p>
	<p>En tus libros siempre se toca el tema político, pero tú no eres un político</p>
	<p>            “El tema político está presente y está ausente. Está y no está. Depende de lo que se entienda por tema político. Mis libros se ocupan de todo. De todos los temas imaginables. Nada de lo humano me es ajeno, pero me interesa también la vida de los bichos, los fenómenos de la naturaleza. Por lo tanto la etiqueta de escritor político es algo que rechazo, porque me limita y me amenaza con convertirme en un autor panfletario, a las órdenes de algún partido o alguna religión, y eso no tiene nada que ver conmigo. Soy un hombre muy libre y escribo muy libremente. En realidad escribo cuando me pica la mano. Y quiero contar porqué. Esto se lo escuché una vez a un negro tamborero de Santiago de Cuba, hace muchos años. Eran como las tres de la mañana y llevaba tocando muchas horas, entonces le pregunté cómo lo hacía. Al tambor le arrancaba voces, llantos, risas, era impresionante, el tipo era un mago. Él me respondió: Yo toco cuando me pica la mano. Me pasa lo mismo, escribo cuando me pica la mano, no obedezco ninguna orden, ni las de afuera ni las de adentro. No escribo por cumplir, sino cuando me pica la mano”.     </p>
	<p>En muchos países latinoamericanos se ha estado cediendo –en los últimos años- territorio forestal, minero, ganadero, incluso marítimo, a las grandes empresas transnacionales. Debido a esto ¿Crees que llegará el momento en que la soberanía de los pueblos termine totalmente en manos privadas?</p>
	<p>            “No sé, porque no soy profeta. Pero sí sé que se está repitiendo la historia trágicamente. La historia de América Latina es la historia del despojo de los recursos naturales, y en eso no se equivocó La venas, pues es un libro que describe muy bien ese proceso de vaciamiento. Hay que saber cuidar los recursos naturales. No hay que entregar la naturaleza a las fauces abiertas del sistema de poder que devora todo lo que se le arrima. El sistema capitalista se come todo lo que encuentra. Incluye una ideología, una moral, una concepción de la vida y de las cosas que es peligrosa para el género humano y para el planeta que habitamos. Es bueno, bajo ese sistema, todo lo que es rentable, y todo lo que no es rentable no merece existir. Eso conduce a la rifa del planeta. De hecho las dos actividades más lucrativas en el mundo de hoy son actividades enemigas de la condición humana: el comercio de drogas y el comercio de armas. Las armas son parte esencial de la industria  militar, que es en realidad una industria criminal”.</p>
	<p>El último tiempo la gente ha comenzado a oponerse con fuerza a las arbitrariedades del sistema, utilizando sobre todo la tecnología para comunicarse. Me refiero a Internet.</p>
	<p>            “Paradójicamente algo que nació –Internet- al servicio de la muerte, como un invento del Pentágono para coordinar en escala planetaria sus planes de agresión contra otros países, se convirtió en un instrumento de vida. La gente transformó en su fin original y gracias a eso puede encontrarse, reunirse en torno a objetivos comunes y puede auto convocarse para rechazar las injusticias. Para protestar. Son esas paradojas que te ayudan a vivir y te demuestran que no hay nada definitivo. Hay muchas cosas que nacen en un sentido y terminan viviendo en otro”.</p>
	<p>Una alternativa al capitalismo es el proyecto de Chávez en Venezuela ¿Qué opinión te merece ese proceso?</p>
	<p>            “El proyecto de unidad latinoamericana viene de mucho antes de Chávez, pero él ha hecho mucho por impulsarlo, por llevarlo adelante. Es un proceso lento y difícil. No se puede hacer en un día, ni en dos, ni en una semana ni en un año, por la sencilla razón de que América Latina contiene contradicciones internas que hacen que algunos países tengan más fuerza que otros, más poder que otros. Entonces se reproducen dentro de las fronteras nuestras las contradicciones que padece el mundo. Tenemos contradicciones que no se van a superar de un día para otro. Tú no puedes decir por decreto que a partir de hoy la solidaridad va a sustituir el egoísmo impuesto durante siglos en el mundo. Muchas de las cosas que han hecho, por ejemplo, Brasil con Bolivia o Paraguay, se parecen a lo que escuché decir una vez a un jefe de policía en México. Me dijo: lo que nosotros le hacemos a los centroamericanos es igualito a lo que los gringos nos hacen a nosotros. O sea, cada uno humilla al otro, que a la vez humilla al otro que también humilla al otro. Son nuestras contradicciones”.    </p>
	<p>Tú siempre has mantenido posiciones de izquierda, a pesar de las caídas de muros y el fin de la guerra fría.</p>
	<p>            “Lo de la izquierda, entre paréntesis, pero quiero explicar porqué digo entre paréntesis. Por supuesto que soy un hombre de izquierda, claro que sí. Si mañana se me ocurre decir que pasé a la derecha nadie me va a creer. Soy de izquierda, pero eso no significa que yo confunda, como muchos compañeros, por cierto muy queridos por mí, la religión con la política, nos soy fanático ni religioso en política. No creo en el fanatismo, creo que los fanáticos deberían estar todos encerrados en el manicomio, porque son peligrosos. Pero porqué te digo esto de la izquierda y la política y de la derecha. Porque a veces ha conducido a ciertos esquematismos que no coinciden con la realidad. En el año 1830 y pico, Nicaragua fue uno de los primeros países que legalizó el aborto en los casos en que corriera peligro la salud de la mujer, la vida de la mujer. En ese momento gobernaba en Nicaragua el partido conservador, un partido de derecha y que fue el que promulgó la ley. Pasó un siglo y medio más o menos y un gobierno de izquierda, sandinista, anuló la ley y condenó a las mujeres pobres a la cárcel o al cementerio. Y eso la gente no lo sabe. A mí, bajo esos parámetros, que me aclaren qué es izquierda y qué es derecha, porque si izquierdista es el gobierno que ilegalizó el aborto que habría sido legalizado por un gobierno de derecha entonces estamos todos locos. Habría que recuperar el sentido de las palabras, que es en definitiva la función primordial de un escritor, contribuir a limpiar el diccionario”.      </p>
	<p>En Chile sucede esa confusión, cierta izquierda parece de derecha.</p>
	<p>            “Yo sobre Chile no voy a hablar, por una razón muy simple, no vendo hielo a los esquimales. Ponelo ahí, escríbelo, yo no vendo hielo a los esquimales. No vengo a Chile para decirle a los chilenos cómo es la realidad chilena, pero ponelo, porque a veces viene un tipo de afuera y está, en el caso de Uruguay, cinco días en Punta del Este, y termina escribiendo un libro sobre el Uruguay. La realidad de un país es muy compleja, muy contradictoria, muy difícil de desentrañar, y para conocer una realidad no es asunto de estar unos días, una semana o dos o tres en un país. La realidad de cada país es una señora bastante misteriosa”.</p>
	<p>Como ir a Argentina y tratar de entender el peronismo y explicárselos a los argentinos.    </p>
	<p>            “Claro…, ellos están deseando que alguien lo explique”.</p>
	<p>Tú has dicho –o escrito- que el mundo está al revés</p>
	<p>            “Habitamos un mundo al revés por la sencilla razón de que es un mundo que recompensa la especulación y castiga el trabajo. Entonces es un mundo al revés porque recompensa al revés, recompensa lo que debería castigar y castiga lo que debería recompensar”.</p>
	<p>Dices que escribes cuando te pica la mano. Te ha picado últimamente.</p>
	<p>            “Por suerte no me faltan picazones en la mano y escribo constantemente. Además es lo único que más o menos me sale. A lo largo de mi vida quise ser muchas cosas que no pude ser. Quise ser santo cuando era chico, que era muy místico, pero mi tendencia natural al pecado me lo impidió. Quise ser jugador de fútbol, como todos los uruguayos, pero era un pata de palo terrible. Quise ser pintor, dibujante, muchísimas cosas y trabajé en muchas. Fui obrero en una fábrica, cobrador, dibujante de letras, etcétera”.</p>
	<p>¿En qué momento te das cuento que lo tuyo era ser escritor? </p>
	<p>            Cuando me di cuenta de que era un inútil total. Entonces alo tenía que hacer en la vida, y la verdad es que la literatura me ha dado muchas alegrías. La certeza de que uno puede escribir de tal manera que las palabras que broten de una página toquen la cara de quien la está leyendo, como si las palabras tuvieran dedos, como un contacto real. No sé si me explico bien.</p>
	<p>Cuando uno lee tus libros se da cuenta de que no te encasillas en un género determinado.</p>
	<p>            “Por suerte creo que estoy fuera de los géneros. Y eso es el resultado de muchos años de trabajo en que fui descubriendo que lo mío era una síntesis de diferentes géneros. Una tentativa de síntesis para recuperar la unidad perdida del lenguaje humano. Entonces no es clasificable porque además también eso proviene de un rechazo a la mala costumbre de ponerle etiquetas a la gente en su frente, de encasillarlo todo. Cuando se habla de literatura política me pregunto si hay alguna literatura que no sea política. Si no hay alguna literatura que elija entre la libertad y el miedo. Y lo mismo con las personas, nunca coinciden las etiquetas. Yo les disparo a las etiquetas. Y cuándo me dicen escritor de qué. Yo digo: de todo, de cualquier cosa. O cuándo me dicen usted es poeta; respondo, no, no escribo poesía, o a lo mejor la escribo y no me doy cuenta, y eso me llena de alegría, porque la literatura que más me gusta es la que revela la poesía escondida”.
</p>
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		<item>
		<title>Batman y la dictadura del proletariado</title>
		<link>http://www.dariovive.org/?p=4018</link>

		<pubDate>Sat, 08 Sep 2012 11:52:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Darío Vive</dc:creator>
		
	<category>Artísimo</category>
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		<description><![CDATA[	Batman y la dictadura del proletariado
	Slavoj Zizek
El Puercoespín
	Traducción desde el portugués Sebastián Flores para El Puercoespín.
	Atención: el siguiente artículo contiene detalles de la trilogía de Batman que puede arruinar la sorpresa a aquellos que no [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p>Batman y la dictadura del proletariado</p>
	<p>Slavoj Zizek<br />
El Puercoespín</p>
	<p>Traducción desde el portugués Sebastián Flores para El Puercoespín.</p>
	<p>Atención: el siguiente artículo contiene detalles de la trilogía de Batman que puede arruinar la sorpresa a aquellos que no la hayan visto ya.<br />
The Dark Knight Rises confirma una vez más la forma en que los éxitos de taquilla de Hollywood son indicadores precisos de las problemáticas ideológicas de nuestras sociedades. He aquí (de modo resumido) su argumento. Ocho años después de los acontecimientos de The Dark Knight, la entrega anterior de la saga de Batman, la ley y el orden prevalecen en ciudad Gótica: en virtud de las facultades extraordinarias conferidas por la Ley Dent, el Comisario Gordon casi ha erradicado la violencia y el crimen organizado. Sin embargo, él se siente culpable porque los crímenes de Harvey Dent se han encubierto (Dent cayó muerto, cuando trató de matar al hijo de Gordon, antes de que Batman lo salvara, y Batman aceptó la culpa de la caída para dar forma al mito de Dent, por lo que consiguió que él mismo fuera demonizado como el villano de Ciudad Gótica), y planea admitir la conspiración en un acto público de celebración a Dent, pero decide que la ciudad no está preparada para escuchar la verdad. Bruce Wayne, quien ya no está más activo como Batman, vive aislado en su propiedad, mientras que su compañía se está desmoronando después de que invirtió en un proyecto de energía limpia diseñado para aprovechar la energía de fusión, pero que fue apagado después de que se descubriera que el núcleo podía ser modificado para convertirse en un arma nuclear. La bella Tate Miranda, miembro de la junta directiva de Wayne Enterprises, intenta animar a Wayne para volver a la sociedad y continuar con su trabajo filantrópico.</p>
	<p>Aquí entra el (primer) villano de la película: Bane, líder terrorista que fue miembro de la Liga de las Sombras, y consigue una copia del discurso de Gordon. Después de que las maquinaciones financieras de Bane lleven a la empresa de Wayne cerca de la bancarrota, este último confía en Miranda para controlar su empresa y se envuelve en una breve relación amorosa con ella. (Cuestión en lo que ella compite con Selina Kyle, una gata ladrona que roba a los ricos con el fin de redistribuir la riqueza, pero que finalmente se reúne con Wayne y las fuerzas de la ley y el orden.) Al saber de la motivación de Bane, Wayne vuelve a ser Batman y lo enfrenta, mientras Bane asegura haberse hecho cargo de la Liga de las Sombras después de la muerte de Ra’s Al Ghul. Después de lesionar a Batman en un combate cuerpo a cuerpo, Bane lo detiene en una prisión de la que es prácticamente imposible escapar. Sus compañeros de prisión le cuentan a Wayne la historia de la única persona que alguna vez logró fugarse con éxito: un pequeño movido por la necesidad y la fuerza de voluntad. Al mismo tiempo en que un encarcelado Wayne se recupera de sus heridas y vuelve a entrenarse a sí mismo para ser Batman, Bane tiene éxito en la transformación de ciudad Gótica en una aislada ciudad-estado. Primero atrae a la mayoría de la policía de Gótica a las alcantarillas y los deja atrapados allí, luego pone en marcha explosiones que destruyen la mayoría de los puentes que conectan la ciudad con el continente, anunciando que cualquier intento de salir de la ciudad se traducirá en la detonación del núcleo de fusión de Wayne, del que se apoderado, convirtiéndolo en una bomba.</p>
	<p>En este punto, llegamos al momento crucial de la película: el asalto de Bane es acompañado de una gran ofensiva político-ideológica. Bane revela públicamente el engaño de la muerte de Dent y libera a los prisioneros encerrados bajo la Ley Dent. Condenando a los ricos y poderosos, él se compromete a restaurar el poder del pueblo, y emplaza a la gente común a que “se ocupe de su ciudad nuevamente” – Bane se revela como “el último ocupa de Wall Street, llamando al 99% junto con él y derrocar a las élites de la sociedad”. Lo que sigue es la idea de la película del poder popular: ejemplos de los juicios sumarios y las ejecuciones de los ricos, calles llenas de crimen y maldad… un par de meses más tarde, mientras que ciudad Gótica sigue sufriendo el terror popular, Wayne escapa exitosamente de la cárcel, regresa a la ciudad como Batman, enlista a sus amigos para ayudar a liberarla y detener la bomba de fusión antes de que ella explote. Batman se enfrenta y somete a Bane, pero interviene Miranda y lo apuñala – la benefactora social se revela como Talia al Ghul, la hija de Ra’s: fue ella quien se escapó de la prisión cuando pequeña, y Bane fue la única persona que la ayudó en su escape. Después de anunciar su plan para completar el trabajo de su padre destruyendo Gótica, Talia se escapa. En el caos que viene a continuación, Gordon acaba con la capacidad de la bomba para ser detonada a distancia, mientras que Selina mata a Bane, lo que deja a Batman libre para perseguir a Talia. Él trata de obligarla a llevar la bomba a la cámara de fusión donde puede ser estabilizada, pero ella inunda la cámara. Talia muere cuando su camión se estrella fuera del camino, confiando en que la bomba no puede ser detenida. Con un helicóptero especial, Batman arrastra la bomba más allá de los límites de la ciudad, donde se detona sobre el océano y, supuestamente, lo mata.</p>
	<p>Batman es ahora celebrado como un héroe cuyo sacrificio salvó a ciudad Gótica, mientras que Wayne se cree muerto en los disturbios. Después de que sus bienes fueran divididos, Alfred ve a Bruce y Selina, juntos y con vida en un café en Florencia, mientras que Blake, un joven policía honesto que sabía acerca de la identidad de Batman, hereda la Baticueva. En resumen, “Batman salva el día, sale indemne y se mueve hacia una vida normal, con alguien más reemplazándolo en su papel de defender el sistema”. La primera pista acerca de los fundamentos ideológicos de este final es proporcionada por Gordon, quien en el (supuesto) funeral de Wayne, lee las últimas líneas de la Historia de dos Ciudades de Dickens: “Esto que hago ahora, es mejor, mucho mejor que cuanto hice; y el descanso que voy a lograr es mucho más agradable que cuanto conocí anteriormente”. Algunos críticos de la película toman esta cita como una indicación de que el filme “se eleva a nivel de lo más noble del arte occidental. La película apela al corazón de la tradición estadounidense: el ideal del noble sacrificio de la gente común. Batman debe humillarse a sí mismo para ser exaltado, y dar su vida para encontrar una nueva. [ &#8230; ] Como una última figura cristiana-, Batman se sacrifica a sí mismo para salvar a los otros”.</p>
	<p>Y, en efecto, desde esta perspectiva, sólo hay un paso atrás de Dickens a Cristo en el Calvario: “Porque el que quiera salvar su vida, la perderá, y cualquiera que perdiere su vida por mi causa, la hallará. ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma?” (Mateo 16:25 26). ¿El sacrificio de Batman como la repetición de la muerte de Cristo? ¿No está esa idea comprometida por la última escena de la película (Wayne con Selena en un café de Florencia)? ¿No es el equivalente religioso de este final más bien la idea blasfema bien conocida de que Cristo en realidad sobrevivió a su crucifixión y vivió una larga y pacífica vida (en la India, o incluso en el Tíbet, según algunas fuentes)? La única manera de redimir a esta escena final habría sido leerla como un sueño (alucinación), de Alfred que se sienta solo en una cafetería de Florencia. La característica más dickensiana de la película es una denuncia despolitizada de la brecha entre los ricos y los pobres –al principio del film, Selina susurra a Wayne mientras están bailando en una exclusiva gala de la clase alta: “Se aproxima una tormenta, Sr. Wayne. Y es mejor que usted y sus amigos cierren las escotillas. Porque cuando llegue, ustedes van a preguntarse cómo es que pensaron que podían vivir tan a la grande, y dejar tan poco para el resto de nosotros”. Nolan, como todo buen liberal, está “preocupado” por esta disparidad y él admite que esta preocupación penetra en la película:</p>
	<p>“Lo que veo en la película que se relaciona con el mundo real es la idea de falta de honradez. La película entera trata de la llegada de un punto crítico [&#8230;]. La noción de la equidad económica se apodera de la película, y la razón es doble. Una de ellas, Bruce Wayne es un multimillonario. Y eso tiene que ser abordado. [&#8230;] Sin embargo, la segunda, es que hay un montón de cosas en la vida y la economía es una de ellas, en la que tenemos que tener un montón de confianza en lo que nos dicen, porque la mayoría de nosotros sentimos que no tenemos la herramientas analíticas para saber lo que está pasando [&#8230; ]. Yo no siento que exista una visión de izquierda o derecha en la película. Lo que hay es simplemente una evaluación honesta o una exploración honesta del mundo en que vivimos –las cosas que nos preocupan”.</p>
	<p>Aunque los espectadores saben que Wayne es mega-rico, tienden a olvidar que su riqueza proviene de la fabricación de armas y la especulación en el mercado de valores, que es la razón por la que los juegos bursátiles de Bane pueden destruir su imperio –traficante de armas y especulador, ese es el verdadero secreto bajo la máscara de Batman. ¿Cómo se ocupa la película de ello? Resucita el tema arquetípico de Dickens de un buen capitalista que se dedica a la financiación de orfanatos (Wayne) versus un mal capitalista codicioso (Stryver, como en Dickens). En tal sobre-moralización dickesiana, la disparidad económica se traduce en “falta de honradez”, que debe ser “honestamente” analizada, a pesar de que no tengamos algún tipo de mapa congnocitivo confiable, y ese enfoque ”honesto”, da lugar a un nuevo paralelismo con Dickens – como el hermano de Christopher Nolan, Jonathan (quien co-escribió el guión) dijo sin rodeos: “Para mi Historia de Dos Ciudades fue el más terrible retrato de una civilización conocida y descriptible que se cae completamente en pedazos. Los terrores en París, en Francia en ese período, no es difícil imaginar que las cosas podrían ir tan mal y de forma equivocada”[v]. Las escenas de la revuelta vengativa populista en la película (una turba sedienta de la sangre de los ricos que los han ignorado y explotado) evocan la descripción de Dickens del reinado del Terror, por lo que, aunque la película no tiene nada que ver con la política, sigue la novela de Dickens en retratar “honestamente” revolucionarios como poseídos fanáticos y así proporciona “la caricatura de lo que en la vida real sería un revolucionario comprometido ideológicamente al combate de la injusticia estructural. Hollywood le dice lo que el stablishment quiere que sepa –los revolucionarios son criaturas brutales, con absoluto desprecio por la vida humana. A pesar de la retórica emancipadora de la liberación, tienen planes siniestros ocultos. Entonces, cualesquiera que sean sus razones, tienen que ser eliminados”.</p>
	<p>Tom Charity estaba en lo correcto al señalar la “defensa de la película del stablishment bajo la forma de multimillonarios filantropos y una policía incorruptible” – en su desconfianza de la gente tomando cosas entre sus propias manos, la película “demuestra, al mismo tiempo, un deseo de justicia social como un temor de que eso pueda realmente verse en las manos de una turba”. Karthick aquí plantea una perspicaz pregunta con respecto a la inmensa popularidad de la figura del Joker de la película anterior: ¿por qué una disposición tan dura hacia Bane cuando el Joker fue tratado con clemencia en la película precedente? La respuesta es simple y convincente:</p>
	<p>“El Joker, llamando a la anarquía en su forma más pura, críticamente subraya las hipocresías de la civilización burguesa, tal como existe, pero sus opiniones son incapaces de traducirse a la acción de las masas. Por otro lado, Bane, plantea una amenaza existencial para el sistema opresivo. Su fuerza no es sólo su físico sino también su capacidad para comandar a la gente y movilizarlos para alcanzar un objetivo político. Él representa a la vanguardia, el representante organizado de los oprimidos que promueve la lucha política en nombre de ellos para generar cambios sociales. Es la fuerza, con el mayor potencial subversivo, que el sistema no puede acomodar. Tiene que ser eliminado”.</p>
	<p>Sin embargo, incluso si Bane carece de la fascinación del Joker de Heath Ledger, hay una característica que lo distingue de este último: amor incondicional, la misma fuente de su dureza. En una breve pero emotiva escena, vemos cómo, en un acto de amor en medio de terribles sufrimientos, Bane cuida a la pequeña Talia, sin importarle las consecuencias y pagando un precio terrible por ello (fue golpeado en cada pulgada de su cuerpo mientras la defendía). Karthick está totalmente justificado al localizar este evento en la larga tradición, desde Cristo hasta el Che Guevara, que exalta la violencia como una “obra de amor”, como en las famosas líneas del diario del Che Guevara: “déjenme decir, con el riesgo de parecer ridículo, que el verdadero revolucionario es guiado por un fuerte sentimiento de amor. Es imposible pensar en un revolucionario auténtico sin esta cualidad”. Lo que encontramos aquí no es tanto la “Cristinización del Che” sino más bien un “Cheitización” del propio Cristo –el Cristo de las “escandalosas” palabras de Lucas (“Si alguno viene a mí y no aborrece a su padre y a su madre, su esposa e hijos, sus hermanos y hermanas – e, incluso su propia vida – no puede ser mi discípulo” (14:26), punto que va en exactamente la misma dirección que la famosa frase del Che: “Tú tienes que endurecerte, pero sin perder la ternura”[xi]. La declaración de que “el verdadero revolucionario es guiado por un gran sentimiento de amor” debería ser interpretada conjuntamente con la mucho más problemática afirmación del Che Guevara sobre los revolucionarios como “máquinas de matar”:</p>
	<p>“El odio es un elemento de lucha, el odio implacable del enemigo que nos impulsa a ir más allá de los límites naturales de los hombres y transformarnos en máquinas efectivas, violentas, selectivas y asesinos fríos. Nuestros soldados deben ser así, una persona sin odio no puede derrotar a un enemigo brutal”.</p>
	<p>O, parafraseando a Kant y Robespierre una vez más: un amor sin crueldad es impotente; una crueldad sin amor es ciega, una pasión efímera que pierde su ventaja persistentemente. Guevara está aquí parafraseando las declaraciones de Cristo en la unidad del amor y la espada: en ambos casos, la paradoja subyacente es que lo que hace el amor Angélico, lo que lo eleva sobre mero sentimentalismo inestable y patético, es su crueldad, su vínculo con la violencia –es este vínculo que asciende al amor sobre y más allá de las limitaciones naturales del hombre y lo transforma en una unidad incondicional. Esto es por qué, detrás de The Dark Knight Rises, el único amor autentico en la película es el de Bane, el “terrorista”, en clara contraposición a Batman.</p>
	<p>En el mismo sentido, la figura de Ra’s, el padre de Talia, merece una mirada más cercana. Ra’s es una mezcla de rasgos árabes y orientales, un agente del terror virtuoso luchando para equilibrar la dañada civilización occidental. Es interpretado por Liam Neeson, actor cuyo personaje en pantalla generalmente irradia bondad, dignidad y sabiduría (es Zeus en el Clash of Titans), y que también interpreta a Qui-Gon Jinn en la amenaza fantasma, el primer episodio de la serie Star Wars. Qui-Gon es un Caballero Jedi, el mentor de Obi-Wan Kenobi como también el primero en descubrir a Anakin Skywalker, creyendo que Anakin es el elegido que restablecerá el equilibrio del universo, haciendo caso omiso de las advertencias de Yoda acerca de la naturaleza inestable de Anakin; al final de la amenaza fantasma, Qui-Gon es asesinado por Darth Maul.</p>
	<p>Ra’s en la trilogía de Batman, también es el maestro del joven Wayne: en Batman Begins, encuentra al joven Wayne en una prisión China; presentándose a sí mismo como “Henri Ducard”, le ofrece al niño un “camino”. Después Wayne es liberado, y le sigue a la fortaleza de la Liga de las sombras, donde Ra’s está esperando, a pesar de que se presente como el siervo de otro hombre llamado Ra’s al Ghul. Al final de un entrenamiento largo y doloroso, Ra’s explica que Bruce debe hacer lo necesario para luchar contra el mal, al revelar que lo han entrenado con la intención de que él lidere a la Liga para destruir ciudad Gótica, la que creen que se ha vuelto irremediablemente corrupta. Ra’s así, no es una simple personificación del mal: él representa la combinación de la virtud y el terror, disciplina igualitaria que combate contra un imperio corrupto y por tanto pertenece a la línea que se extiende (en la ficción reciente) de Paul Atreides en Dune a Leonidas en 300. Y lo que es crucial es que Wayne es su discípulo: Wayne fue formado como Batman por él.</p>
	<p>Dos críticas de sentido común se presentan aquí. En primer lugar, hubo monstruosas matanzas y violencia en revoluciones reales, del estalinismo hasta Khmer Rojo, por lo que la película claramente no sólo está participando de la imaginación reaccionaria. La segunda crítica, opuesta a esta: el actual movimiento de OWS (Occupy Wall Street) no fue violento, su meta no era definitivamente un nuevo reinado del terror; y en la medida en que, como se supone, la revuelta de Bane extrapola la tendencia inmanente del movimiento OWS, la película ridículamente tergiversa sus objetivos y estrategias. Las protestas anti-globalización son todo lo contrario del terror brutal de Bane: Bane se alza como la imagen especular del terror de Estado, de una secta fundamentalista asesina usurpando y gobernando por el terror, no para su superación a través de la auto-organización popular… Lo que comparten ambas críticas es el rechazo de la figura de Bane. La respuesta a estas dos críticas es múltiple.</p>
	<p>En primer lugar, se debe dejar en claro el alcance real de la violencia – la mejor respuesta a la afirmación de que la reacción de una turba violenta a la opresión es peor que la opresión original, fue proporcionado hace mucho tiempo por Mark Twain en su Un Yanquee de Connecticut en la Corte del Rey Arturo: “hubo dos reinos de Terror si podemos recordarlo y examinarlo; el primero forjado en caliente pasión, el otro en sangre fría sin corazón… nuestros estremecimientos son para los horrores del menor Terror, el Terror momentáneo, por así decirlo, mientras que, ¿cuál es el horror de la muerte rápida por el hacha comparado con la muerte de toda la vida por el hambre, el frío, el insulto, la crueldad y angustia? Un cementerio de la ciudad podría contener los ataúdes llenados por ese breve Terror al cual a todos tan diligentemente nos han enseñado a temblar y afligirnos pero ni toda la Francia podría contener los ataúdes llenos por ese Terror más antiguo y real, ese indecible, amargo y terrible terror, que a ninguno de nosotros han enseñado a ver en la inmensidad o pena que merece”.</p>
	<p>Entonces, uno debe desmitificar el problema de la violencia, rechazar reclamaciones simplistas de que el comunismo del siglo XX ha usado demasiado excesiva violencia asesina y que debemos tener cuidado para no caer en esta trampa nuevamente. Como un hecho, esto es, por supuesto, aterradoramente cierto –pero ese enfoque directo sobre la violencia oscurece la cuestión de fondo: ¿qué estaba mal en el proyecto comunista del siglo XX como tal, que la debilidad inmanente de este proyecto empujó a recurrir a los comunistas (y no sólo a aquellos) en el poder a la violencia desenfrenada? En otras palabras, no es suficiente decir que los comunistas “descuidaron el problema de la violencia”: fue un fracaso social y político más profundo lo que empujó a la violencia. (Lo mismo ocurre con la noción de que los comunistas “descuidaron la democracia”: su proyecto global de transformación social forzaba sobre ellos este “descuido”). Por lo tanto, no es sólo que el cine de Nolan no fuera capaz de imaginar el poder popular auténtico –los “reales” movimientos radicales-emancipatorios tampoco fueron capaces de hacerlo y permanecieron atrapados en las coordenadas de la vieja sociedad, por eso el real “poder popular” muchas veces fue un horror tan violento.</p>
	<p>Y por último, pero no menos importante, es demasiado simple afirmar que no existe ningún potencial violento en OWS y movimientos similares – HAY una violencia en juego en cada proceso emancipador auténtico: el problema de la película es que traduce erróneamente esta violencia en terror asesino. ¿Cuál es, entonces, la violencia sublime respecto a la que el más brutal asesinato es un acto de debilidad? Hagamos un desvío a través Ensayo sobre la lucidez, de José Saramago, que narra la historia de los extraños sucesos en la capital sin nombre de un país democrático no identificado. Cuando la mañana del día de las elecciones es enturbiada por lluvias torrenciales, es preocupantemente baja la participación electoral, pero el tiempo mejora por la tarde y la población se dirige en masa a sus puestos de votación. Sin embargo, el alivio del gobierno dura poco tiempo, cuando el conteo de votos revela que más del 70% de los votos emitidos en la capital han quedado en blanco. Desconcertado por este aparente lapsus cívico, el Gobierno da a la ciudadanía la oportunidad de enmendarse tan sólo una semana más tarde con otro día de elecciones. Los resultados son peores: ahora el 83% de los votos está en blanco. Los dos principales partidos políticos: el gobernante partido de la derecha (P.D.D.) y su principal adversario, el partido del centro (P.D.M.) – están entran en pánico, mientras que el desgraciadamente marginado partido de izquierda (P.D.I.) hace un análisis afirmando que los votos en blanco son esencialmente un voto para su agenda progresista. Sin estar seguros de cómo responder a una protesta benigna, pero con la certeza de que existe una conspiración antidemocrática, el Gobierno rápidamente etiqueta al movimiento de “terrorismo, puro y duro” y declara estado de emergencia, lo que permite suspender las garantías constitucionales y adoptar una serie de medidas cada vez más drásticas: los ciudadanos son capturados al azar y desaparecen en sitios secretos de interrogación, la policía y la sede del Gobierno se retiran de la capital, sellando la ciudad contra cualquier entrada o salida, y finalmente produce su propio cabecilla terrorista. La ciudad sigue funcionando casi normalmente por mucho tiempo, la gente esquiva las ofensivas del Gobierno con una armonía inexplicable y con un nivel verdaderamente gandhiano de resistencia no violenta… esta, abstención de los votantes, es un caso verdaderamente radical de “violencia divina” que despierta reacciones de pánico brutales de aquellos que están en el poder.</p>
	<p>Volvamos a Nolan, la trilogía de películas de Batman, sigue, por tanto, una lógica inmanente. En Batman Begins, el héroe permanece dentro de las limitaciones de un orden liberal: el sistema puede ser defendido con métodos moralmente aceptables. The Dark Knight es efectivamente una nueva versión de los dos western clásicos de John Ford (Fuerte apache y El hombre que mató a Liberty Valance) que retratan cómo, con el fin de civilizar el salvaje oeste, es necesario “imprimir la leyenda” e ignorar la verdad – en definitiva, cómo nuestra civilización tiene que basarse en una mentira: es preciso romper las reglas con el fin de defender el sistema. O, para decirlo de otra manera, en Batman Begins, el héroe es simplemente una figura clásica de los vigilantes urbanos que castiga a los criminales donde la policía no puede hacerlo; el problema es que la policía, la agencia oficial del cumplimiento de la ley, admite ambiguamente la ayuda de Batman: mientras admite su eficiencia, también lo percibe como una amenaza a su monopolio del poder y un testimonio de su propia ineficiencia. Sin embargo, la transgresión de Batman aquí es puramente formal, reside en actuar en nombre de la ley sin estar legitimado para hacerlo: en sus actos, no viola la ley. The Dark Knight cambia estas coordenadas: el verdadero rival de Batman no es el Joker, su oponente, sino Harvey Dent, el “Caballero blanco”, el agresivo nuevo fiscal de distrito, una especie de vigilante oficial cuyo fanática batalla contra la delincuencia le lleva a matar a gente inocente y a su propia destrucción. Es como si Dent fuera la respuesta del ordenamiento jurídico a la amenaza de Batman: contra la lucha del Batman vigilante, el sistema genera su propio exceso ilegal, su propio vigilante, mucho más violento que Batman, directamente violando la ley. Por tanto, existe una justicia poética en el hecho de que, cuando Bruce planea revelar públicamente su identidad como Batman, Dent salta y en su lugar se indica a sí mismo como Batman –él es ”más Batman que el propio Batman”, llevando a cabo la tentación a la que Batman todavía era capaz de resistir. Entonces cuando, al final de la película, Batman asume los crímenes cometidos por Dent para salvar la reputación de héroe popular que encarna la esperanza para la gente común, su modesto acto contiene una cuota de verdad: Batman de algún modo devuelve el favor a Dent. Su acto es un gesto de intercambio simbólico: Dent primero toma para sí la identidad de Batman y, a continuación, Wayne – el Batman real– toma sobre sí mismo los crímenes de Dent.</p>
	<p>Por último, The Dark Knight Rises empuja aún más las cosas: ¿no es acaso que Bane llevó a Dent hasta el extremo, hasta su auto-negación? ¿Un Dent que llega a la conclusión de que el sistema en sí mismo es injusto, por lo que con el fin de luchar eficazmente contra la injusticia, uno tiene que atacar directamente al sistema y destruirlo? ¿Y, como parte del mismo movimiento, un Dent que pierde las ultimas inhibiciones y está listo para usar toda su brutalidad asesina para lograr este objetivo? El surgimiento de tal figura cambia la constelación por completo: para todos los participantes, inclusive Batman, se relativiza la moralidad, se convierte en un asunto de conveniencia, algo determinado por circunstancias: es lucha de clases abierta, todo está permitido para defender al sistema cuando nos encontramos lidiando no sólo con gangsters maniáticos, sino que con un levantamiento popular.</p>
	<p>Entonces, ¿esto es todo? ¿Debe la película ser rechazada de plano sólo por aquellos que están comprometidos en las luchas emancipadoras radicales? Las cosas son más ambiguas, y uno tiene que leer la película en el mismo modo en que tiene que interpretar un poema político chino: las ausencias y las presencias sorprendentes cuentan. Recuerden la vieja historia francesa sobre una esposa que se queja de que el mejor amigo de su marido hace insinuaciones sexuales ilícitas hacia ella: tarda un tiempo hasta que el amigo sorprendido entiende el asunto –de esta manera retorcida, ella está invitándolo a seducirla… Es como el inconsciente freudiano que no conoce de la negación: lo que importa no es un juicio negativo sobre algo, sino el mero hecho de que ese algo sea mencionado – en The Dark Knight Rises, el poder popular ESTÁ AQUÍ, se escenifica como un Acontecimiento (Event), en un paso clave dado desde los oponentes habituales de Batman (mega-capitalistas criminales, mafiosos y terroristas).</p>
	<p>Nosotros tenemos aquí la primera pista –la perspectiva de que el movimiento OWS tome el poder y establezca una democracia popular en Manhattan es tan evidentemente absurda, tan absolutamente irreal, que uno no puede sino plantear la interrogante: ¿POR QUÉ, ENTONCES, EL PRINCIPAL BLOCKBUSTER DE HOLLYWOOD SUEÑA CON ESO? ¿POR QUÉ EVOCA ESTE ESPECTRO? ¿Por qué incluso soñar con el OWS explotando en una violenta toma del poder? La respuesta obvia (manchar al OWS con acusaciones de que alberga un potencial terrorista totalitario) no es suficiente para dar cuenta de la extraña atracción ejercida por la perspectiva de “poder popular”. No es de extrañar que el correcto funcionamiento de este poder permanezca en blanco, ausente: no se dan detalles acerca de cómo este poder del pueblo funciona, qué está haciendo la gente movilizada (Recuerden que Bane dice que las personas pueden hacer lo que quieren –él no está imponiendo sobre ellos su propio orden).</p>
	<p>Es por eso que la crítica superficial de la película (“su representación del reino OWS es una caricatura ridícula”) no es suficiente, la crítica tiene que ser inmanente, tiene que buscar dentro de la propia película una multitud de signos que apuntan hacia el auténtico Acontecimiento. (Recordar, por ejemplo, que Bane no es sólo un terrorista brutal, sino una persona de profundo amor y sacrificio.) En resumen, la pura ideología no es posible, la autenticidad de Bane HA dejado un rastro en la textura de la película. Este es el porqué la película merece una lectura minuciosa: el Acontecimiento (Event) – la “republica popular de Ciudad Gótica”, la dictadura del proletariado en Manhattan – es inmanente a ella, ese es su centro ausente.</p>
	<p>Fuente: http://www.elpuercoespin.com.ar/2012/09/06/batman-y-la-dictadura-del-proletariado-por-slavoj-zizek/
</p>
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		<title>Habanastation. El Pepito Grillo del Cine Cubano</title>
		<link>http://www.dariovive.org/?p=1652</link>

		<pubDate>Mon, 01 Aug 2011 12:05:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Darío Vive</dc:creator>
		
	<category>Cuba</category>
	<category>Artísimo</category>
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		<description><![CDATA[	 El Pepito Grillo del cine cubano
Mario Jorge Muñoz • La Habana 
	Muchas risas y lágrimas estremecen hoy las salas oscuras de los principales cines cubanos, durante la hora y media de proyección del estreno [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p> El Pepito Grillo del cine cubano<br />
Mario Jorge Muñoz • La Habana </p>
	<p>Muchas risas y lágrimas estremecen hoy las salas oscuras de los principales cines cubanos, durante la hora y media de proyección del estreno Habanastation, cinta que resulta corta —como sucede con las grandes obras— para un público necesitado de verse protagonista de su cinematografía nacional. </p>
	<p>Tales emociones no son provocadas por mensajes subliminales o posibles metáforas complicadas, solo al alcance de “entendidos” o de algunos “traductores-intérpretes” de última hora, que en ocasiones asisten a cada nueva presentación del cine cubano en busca de dobles lecturas y malas intenciones. </p>
	<p>Sin lugar a duda, más allá de sus indiscutibles valores artísticos, la cinta de Ian Padrón destaca por “llevar a la pantalla la vida de los cubanos”, compromiso en el que el director ha insistido durante su carrera, en cada encuentro con el público o con la prensa. Y aunque esta vez desde el lenguaje de la ficción, esta, su primera película, me resulta muy cercana al documental —como retrato de la realidad—, género que el joven artista ha demostrado manejar muy bien desde sus anteriores incursiones cinematográficas. </p>
	<p>En Habanastation todo está claro. Y el drama vivido por los niños Mayito y Carlos, debe haber provocado escozor en más de un espectador adulto. La obra se sumerge en la Cuba profunda, mira hacia dentro y mete la mano para enseñar lo bueno y lo malo de esas dos Habanas que conviven en la actualidad. </p>
	<p>La cinta muestra las grandes diferencias sociales entre dos niños que van a la misma escuela, conflicto que no es ajeno a la Cuba de hoy. “No ver las diferencias sociales que se nos avecinan sería tapar el sol con un dedo”, manifestó el director recientemente a La Jiribilla. Niños que además son afectados por el contexto familiar: Mayito, que lo tiene todo desde el punto de vista material, ajeno a las dificultades; pero se siente solo a pesar de vivir con sus padres en un mundo que parece ser perfecto. Carlos, que no tiene nada, vive al límite, perdió a su madre y el padre está preso; pero cuenta con la solidaridad y la amistad de sus vecinos y amigos.</p>
	<p>Hay mucha tela por donde cortar en la película, a la que hay que aplaudir además su guion, escrito por Felipe Espinet con la colaboración del propio Ian Padrón, el cual es llevado con mucha ingeniosidad y humor, ofreciendo un producto final bien criollo, ameno y muy convincente, cargado de espontaneidad y gracia, a pesar de la dura realidad que refleja.</p>
	<p>Los dilemas en la trama de la película trascienden al supuesto barrio La Tinta, adonde fue a parar Mayito cuando se pierde en el desfile del 1ro. de Mayo, en la Plaza de la Revolución. También van más allá de la humildad y la marginalidad —realidades del lugar— contrapuestos a la sencillez y la solidaridad entre los vecinos del barrio; por cierto, valores enaltecidos por realizadores y protagonistas cuando se refieren al apoyo brindado en la producción por los vecinos de la barriada habanera de Zamora, en el municipio de Marianao, donde se filmó la cinta. </p>
	<p>Ahí está el legendario papalote, gallardo, volando frente al sofisticado Play-Station3, que no por casualidad Carlos desconoce su existencia e, incluso, no sabe cómo pronunciar bien su nombre en inglés. O las figuras de las Grandes Ligas, de las que Mayito habla con normal desenvoltura, mientras Carlos defiende a su natural Industriales.</p>
	<p>Mayito no tiene la culpa. Es infeliz y no lo sabe, protegido en su bella burbuja de posibles “contagios” por Moraima, la madre. “Mi mamá no deja que lleve extraños a la casa”, le dice en una confesión al nuevo amigo. Y lo reitera Moraima, cuando discute con Mario, el padre, por la pérdida del niño que no sabe y no tiene a donde ir: Porque “Mayito no tiene amigos”, dijo, para luego recordarle al padre, con desprecio, su origen humilde y la imposibilidad de que Mayito conociera a alguien en La Tinta. </p>
	<p>Lamentablemente, Moraimas hay muchas y anidan en cualquier rincón de la geografía insular, creyéndose superior y sintiéndose lejana de la cotidianidad de esta pequeña gran Isla.</p>
	<p>Y fiel a su “compromiso con la realidad”, en la nueva cinta de Padrón lo mismo resulta aplastante la imagen de una camioneta último modelo, invadiendo lentamente las destrozadas calles de La Tinta, como la precaria vivienda de Carlos, una pelea de perros o las escenas de violencia, que refieren la cotidianidad de la otra vida que se sufre en estos lugares.</p>
	<p>El filme desnuda el alma del cubano. Y desde una amplia variedad de personajes: la maestra Claudia (sencilla y verdaderamente preocupada por sus alumnos), Concha (la abuela sabia de Carlos), Jesús (el que todo lo arregla), Munguillo (que lo mismo les presta la bicicleta que les guarda los zapatos), Arcadio (vendedor de puré de tomate), Shakira de la Caridad (el amor a primera vista de Mayito) y, en especial, la “pandilla” de nuevos amigos… hace desfilar valores humanos universales como la humildad, la amistad, la solidaridad y, sobre todo, confianza en la posibilidad del mejoramiento humano, que va creciendo desde un Mayito que esconde su merienda para no compartirla a otro que deja su objeto más preciado, el Play Station, al nuevo amigo.</p>
	<p>Son “los cubanos los que deben resolver sus problemas y cambiar lo que hay que cambiar” —ha dicho Padrón a la publicación mexicana Milenio—, al margen de las miradas siempre inquisidoras con que desde el exterior muchas veces, dice, “se sigue a la Isla”. Y coincido en que material humano hay suficiente para lograrlo.</p>
	<p>Creo que por esa cuerda camina la joven Habanastation, otro llamado de atención indispensable, de esos que llegan a buena hora de la mano de un amigo, o de cualquier cubano preocupado por su hogar —que también es su Patria—, por su gente; bien podría ser el Pepito Grillo del cine cubano, por estos días alborotando cerebros y conciencias de todos nosotros, en medio del silencio cómplice y la magia de la sala oscura.</p>
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		<item>
		<title>Recordando a Mario Vargas: A propósito del Premio Nobel de Literatura</title>
		<link>http://www.dariovive.org/?p=834</link>

		<pubDate>Fri, 15 Oct 2010 22:01:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Darío Vive</dc:creator>
		
	<category>LatinoAméricAhora</category>
	<category>Perú</category>
	<category>Artísimo</category>
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		<description><![CDATA[	En pleno fragor de la campaña presidencial de 1990 tuvo lugar un debate entre los principales contendientes, Alberto Fujimori, quien después sería elegido presidente con dramáticas consecuencias para la mayoría expoliada del país, y el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p>En pleno fragor de la campaña presidencial de 1990 tuvo lugar un debate entre los principales contendientes, Alberto Fujimori, quien después sería elegido presidente con dramáticas consecuencias para la mayoría expoliada del país, y el laureado escritor Mario Vargas Llosa. El genocida Fujimori era ya asesorado por agentes del servicio de inteligencia que habían estudiado los puntos débiles del escritor. Con la consabida malicia que caracteriza a estos personajes le recomendaron a Fujimori que se dirigiera a su contrincante en el debate televisivo como “Mario Vargas” y no como “Mario Vargas Llosa”. Los esbirros sabían que el escritor era muy sensible a ser llamado “Vargas” lo que significa, en el Perú clasista, racista y post-colonial, ser cualquier hijo de vecina. “Vargas Llosa” suena, por otro lado, bien; se lo asocia con la élite y la plutocracia peruana. Y así fue. Tras se llamado repetidas veces “Vargas” el escritor perdió los papeles y demandó enérgicamente ser llamado con sus dos apellidos. Punto para Fujimori.</p>
	<p>Esta anécdota dice mucho sobre Mario Vargas Llosa que acaba de ser galardonado con el Premio Nobel de Literatura. Y dice mucho sobre un escritor que siendo joven, y quizás siguiendo los vientos alborotados de los 60, se reputaba de izquierda para irse convirtiendo con el tiempo en uno de los más acérrimos defensores del sistema neoliberal. Esto, aunado a su protagonismo político, hace del escritor un personaje controvertido sobre todo en el Perú. En estos momentos casi la totalidad de los políticos, periodistas e intelectuales peruanos llaman a cerrar filas apoyando el Premio Nobel más allá de circunstanciales desavenencias ideológicas o políticas. Hasta medios periodísticos y políticos que se dicen de izquierda celebran con algarabía la condecoración al escritor peruano. Todos parecen olvidar el personaje político y público Vargas Llosa, es decir qué y a quién defiende este desde hace ya más de tres décadas.</p>
	<p>Nadie puede negar la calidad de Vargas Llosa como escritor. La Academia Sueca no esta muy lejos de la verdad al afirmar que se encuentra en su obra una realizada “cartografía de las estructuras del poder y aceradas imágenes de la resistencia, la rebelión y la derrota del individuo”. El nobel peruano posee una capacidad impresionante para captar personajes y realidades, y plasmarlas en tinta en sus más intrincados vericuetos. Eso lo demuestra, por ejemplo, en Conversación en la Catedral: una obra donde salda cuentas con una izquierda más radical en la cual tuvo una militancia fugaz. Vargas Llosa desliza su crítica a las taras de una izquierda atrapada en su rigidez y falta de creatividad, así como a muchos de sus militantes de estratos pequeñoburgueses que no pueden vencer su mediocridad y falta de consecuencia. Curiosamente, la etapa más rica del escritor peruano, con obras como la arriba mencionada o su excepcional La Guerra del Fin del Mundo, fue durante su época más progresista. Pero más allá de elucubraciones respecto a una posible correlación entre una obra lograda y el compromiso político, se debe dejar sentado una vez más que nadie niega la capacidad literaria del recientemente galardonado peruano.</p>
	<p>Es necesario recordar, sin embargo, quién es el personaje político Vargas Llosa a quien el mundo entero hoy vanagloria, no sólo por sus cualidades literarias, sino por su defensa de la libertad. Refresquemos la memoria. Su papel más nefasto lo cumplió cuando fue miembro de la Comisión Investigadora sobre los Sucesos de Uchuraccay, sobre la masacre de ocho periodistas peruanos. Cabe recapitular los hechos. En 1983, un grupo de periodistas fue a Ayacucho, una provincia en el sur de los Andes peruanos, a cubrir una nota sobre el ajusticiamiento de presuntos miembros de la guerrilla del PCP-“Sendero Luminoso” a manos de la comunidad campesina de Huaychao cercana a la población de Uchuraccay. Por esa época, las Fuerzas Armadas comenzaban a usar la táctica de armar a campesinos para enfrentar a los alzados en armas que también eran en gran parte campesinos quechuahablantes. Es la misma táctica contrarevolucionaria que se usó en Vietnam, Nicaragua y Guatemala de enfrentar pueblo contra pueblo.</p>
	<p>Cuando los periodistas llegaron a Uchuraccay indagando sobre lo que había pasado la semana anterior en el poblado vecino, se encontraron con una masa enardecida que les dio muerte a golpes y machetazos. En esta comunidad, la Marina, que había sido enviada para “pacificar la región”, apoyaba una fuerza paramilitar que llamaron eufemísticamente “ronda campesina”; más tarde recibirían el pomposo nombre de “Rondas de Defensa Civil”. Tras algunas investigaciones independientes, se llegó a la conclusión que los pobladores de Uchuraccay le habían dado muerte a los periodistas por considerarlos “terroristas”. Esta había sido la consigna que les había dado la Marina, la de matar a cualquier extraño en la zona. Y lo habían hecho a pesar que los periodistas habían suplicado de rodillas por sus vidas, tal y como lo demostró el material gráfico encontrado poco después de la masacre. Las Fuerzas Armadas trataron desde un principio de tergiversar los hechos para eximirse de cualquier responsabilidad.</p>
	<p>La citada Comisión Investigadora presidida por Vargas Llosa llegó a la conclusión que la masacre era producto de la existencia de “diferencias culturales entre los campesinos quechuahablantes y los periodistas provenientes de un mundo urbano” y que las “Fuerzas Armadas no habían tenido ninguna responsabilidad en el hecho”. Conclusiones que estaban reñidas con todas las evidencias y la lógica más simple, sobretodo teniendo en cuenta que los pobladores victimarios estaban en contacto constante con militares y policías. De esta manera, Vargas Llosa exculpó al Estado peruano y las Fuerzas Armadas de toda responsabilidad en la masacre, y formuló la tesis que los pobladores andinos eran pobres ignorantes, semi-salvajes que se hallaban atrapados en una suerte de vorágine de “violencia propia del mundo andino”.</p>
	<p>En una entrevista posterior dada a la revista Caretas el novelista sostiene incluso que la masacre era resultado de la existencia de “dos Perús”, uno compuesto por hombres que viven en el siglo veinte y otro, como el de los pobladores de Uchuraccay, que viven en el siglo 19 o incluso en el siglo 18. Esta era la oportunidad para criticar la política de militarización de los Andes peruanos y la abdicación del Estado de Derecho que costaba la vida ya a miles de peruanos. Vargas Llosa prefirió avalar una política contrainsurgente violatoria de derechos humanos entrando así con méritos propios al nefasto libro negro de la infamia en la ya de por si negra Historia del Perú oficial.</p>
	<p>El novelista ha seguido demostrando su desprecio por la cultura indígena, que él la considera como símbolo del atraso, enemiga del llamado progreso y de la modernidad. En su ensayo La utopía arcaica. José María Arguedas y las ficciones del indigenismo, Vargas Llosa pretende romper con el mito del indigenismo que es una corriente literaria que reivindica el mundo andino. Afirma que fue “una ficción ideológica, de corte pasadista y reaccionaria&#8230; colectivista, mágica, irracionalista, antimoderna y antiliberal”. Más allá de que uno pueda coincidir con alguna de las tesis de Vargas Llosa, con respecto a la idealización del mundo andino, lo central es que lo niega en sus valores, en tanto espacio socio-cultural que forme parte de un proyecto de sociedad. De esta manera, Vargas Llosa representa el lado oscuro de la modernidad: el de negar la validez de realidades que contradicen el principio uniformizante de la modernidad y del llamado progreso. El Indigenismo contribuyó ostensiblemente a la revaloración del mundo andino que había sido percibido (y es aún hoy) como sinónimo de atraso y pobreza de espíritu. El Indigenismo contribuyó, a su vez, a fortalecer la conciencia rebelde de intelectuales y pobladores andinos sobre las injusticias y el maltrato milenario que los ha acosado.</p>
	<p>Esta negación explícita de otras realidades que no son las suyas, así como su papel de librar de responsabilidad al Estado peruano y a las Fuerzas Armadas en la masacre de Uchuraccay, están reñidas con su reputada imagen de paladín de la libertad. Y es que Vargas Llosa no es un defensor acérrimo de la libertad entendida como la capacidad de poder decidir. Es un denodado defensor de la libertad de las transnacionales. Para él, la libertad es sobre todo la libertad de invertir a costa de los pulmones de los mineros destrozados en los socavones de las empresas mineras, a costa de tierras arrasadas por el monocultivo y pesticidas impuestos por las multinacionales de las industrias alimenticias. Sobre todo en los últimos años, el novelista peruano se ha cuidado de no dejar la imagen de un filo fascista. Se ha pronunciado contra el racismo en Europa, contra el vil asalto de fuerzas israelitas a una fragata de solidaridad que pretendía hacer ingresar alimentos a Gaza este año o contra los decretos que recientemente ha intentado aprobar el gobierno de García Pérez en el Perú para garantizar la impunidad de militares y policías responsables de la desaparición y el asesinato de miles de peruanos en el marco de la lucha contrasubversiva.</p>
	<p>Pero el que pesa largamente es el Vargas Llosa que desde hace años despotrica contra Cuba, Castro, Chávez, Morales, Sendero Luminoso, las FARC, el Foro Social y contra todo aquello que huela mínimamente a proyecto revolucionario o social o incluso a derechos colectivos. Vargas Llosa propugnaba y propugna la “libertad individual”. Una libertad individual que no puede ejercer un obrero que recibe un sueldo miserable de la clase empresarial a la que Vargas Llosa apoya a capa y espada. Una libertad individual que no puede ejercer plenamente un campesino quechuahablante analfabeto, cuyas tierras comunales, que otrora eran inalienables, Vargas Llosa propugnaba dejar a merced de la pujanza de las transnacionales de los alimentos. Una libertad individual que no puede ser ejercida plenamente por millones de peruanos, víctimas del racismo de esas élites que Vargas Llosa defendía y sigue defendiendo. Con tanta necedad ha defendido Vargas Llosa el modelo neoliberal que ha llegado verdaderamente al delirio. A raíz de la crisis económica del 2000 en Argentina, el escritor peruano escribió en El País que el culpable de la crisis eran “las secuelas de la políticas proteccionistas de Juan Domingo Perón (!!!)”. Por supuesto, el escritor peruano no lanzó ninguna crítica contra el saqueo que el neoliberalismo salvaje de Menem hizo en la Argentina ni contra los bancos europeos que, al más puro estilo de embaucador y ladrón barriobajero, se fueron del país robándose los ahorros de miles de argentinos.</p>
	<p>Consecuente con sus principios, el novelista fue candidato a presidente de la república del Perú por el movimiento Libertad, que el fundó sobre la base la ideología neoliberal. El escritor prometía un cambio, pero el gran empresariado que lo acompañaba dejaba claro que si había algún cambio este sería en favor del gran capital. Al final perdió la carrera presidencial frente a Fujimori. Hacía finales de los ochenta la pobreza en el Perú alcanzaba más del 60% de la población y la pobreza extrema más del 30%. El escritor iba de la mano de esa clase empresarial que era uno de los principales responsables de dicha pobreza, y que durante años había medrado de subsidios estatales para hacer crecer sus riquezas, y que ahora reclamaba aun mayores beneficios.</p>
	<p>Su retiro activo de la política no ha significado que Vargas Llosa se haya retirado de la misma. En las últimas elecciones presidenciales en el Perú, apoyó a Alan García, quien fue responsable en su primer gobierno (1985-1990) de las mayores violaciones de derechos humanos durante la guerra contrainsurgente en los años 80 con un saldo de decenas de miles de muertos, desaparecidos, torturados y detenidos. Más recientemente, Vargas Llosa tomó posición contra los pobladores de la provincia amazónica de Bagua en el Perú que en junio del 2009 se levantaron contra decretos que permitían la privatización de recursos forestales e hídricos con nefastas consecuencias para la vida de las comunidades nativas y el medio ambiente. Las comunidades nativas exigían tan solo ser consultadas antes que alguna empresa llevase a cabo alguna actividad exploradora o extractiva. Eran decretos con el más puro sello del lobby de las empresas petroleras y del gas. La rebelión fue sangrientamente debelada con un saldo de más de 30 muertos. El novelista apoyó los controvertidos decretos sosteniendo que la región necesitaba inversión privada.</p>
	<p>Y es que Vargas Llosa muy rara vez, si es que lo ha hecho en alguna ocasión, ha afilado su pluma contra el capitalismo salvaje y depredador de las empresas transnacionales. Para criticar a Chávez, Vargas Llosa está siempre alerta. Pero no es así cuando se trata de denunciar a empresas mineras que contaminan ríos y valles, o a multinacionales que se benefician del trabajo infantil o incluso de esclavos, o los ínfimos salarios que reciben cientos de millones de obreros en el mundo.</p>
	<p>A decir de muchos, habría sido su derrotero político lo que había mantenido a Vargas Llosa lejos del Premio Nobel. Pero parece que los tiempos cambian, y con ellos la Academia Sueca. Sobre todo cuando la derecha está en el gobierno ya desde hace años. Sin embargo, este cambio no significa que el Premio Nobel haya sido un referente. Cabe recordar que Sartre rechazó el premio en 1964. El autor de La náusea declaró, en una entrevista que le hicieran para la revista francesa Le Nouvel Observateur, el 19 de noviembre de 1964, que “si hubiera aceptado el Nobel -y aunque hubiera hecho un discurso insolente en Estocolmo, lo que hubiera sido absurdo- habría sido recuperado. Si hubiera sido miembro de un partido, del Partido Comunista, por ejemplo, la situación hubiera sido diferente. Indirectamente, hubiera sido a mi partido que el premio habría sido discernido; es a él, en todo caso, que hubiera podido servir. Pero cuando se trata de un hombre aislado, aunque tenga opiniones &#8220;extremistas&#8221; se lo recupera necesariamente de un cierto modo, coronándolo. Es una manera de decir: &#8216;Finalmente es de los nuestros&#8217;. Yo no podía aceptar eso”. Vargas Llosa es uno de esos “nuestros” desde ya hace mucho tiempo, y desde hace mucha náusea política, en verdad.</p>
	<p>La Haine
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		<title>“Mis padres son Yupanqui y Brassens, yo estoy en el medio”</title>
		<link>http://www.dariovive.org/?p=783</link>

		<pubDate>Sun, 05 Sep 2010 17:22:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Darío Vive</dc:creator>
		
	<category>Artísimo</category>
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		<description><![CDATA[	Hubo una vez un hombre que musicalizó y cantó a García Lorca y a César Vallejo, a Neruda y a José Agustín Goytisolo, a Rafael Alberti y a Luis de Góngora. A León Felipe, Antonio [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p>Hubo una vez un hombre que musicalizó y cantó a García Lorca y a César Vallejo, a Neruda y a José Agustín Goytisolo, a Rafael Alberti y a Luis de Góngora. A León Felipe, Antonio Machado, Nicolás Guillén, Luis Cernuda. Los versos que hasta entonces eran pura poesía se ensancharon en su voz y en su guitarra. Su obra es, de algún modo, parte del patrimonio de las letras castellanas. Y, sin embargo, Paco Ibáñez nunca escribió poesía: sólo alguna que otra canción, ha dicho. Sin ser poeta, fue el responsable de llevarla a tantos, vueltas canción, casi hechas a su medida. Por algo ha habido quienes, como el mismo Neruda, fueron con sus versos a pedirle que los hiciera suyos. O quienes, como Goytisolo o Alberti, han compartido espectáculos con él. Hoy y mañana, el hombre que volvió canción la poesía actuará en Buenos Aires. Este Paco Ibáñez en concierto –a partir de las 21.30, en el Teatro Coliseo, Marcelo T. de Alvear 1125– sellará su quinta visita a la Argentina.</p>
	<p>Paco Ibáñez tiene fama de ser un cabrón encantador –fama que irá encontrando anclajes posibles a lo largo de la entrevista– y Buenos Aires lo recibe con un paisaje a su medida: una lluvia persistente. “Es una lluvia hermosa, parece inventada por Raúl González Tuñón”, agradece, y, recién llegado, asegura que ya se siente como en casa. “Aquí es final de invierno y vengo de un final de verano. Es lo único que puedo decir que siento que ha cambiado; por lo demás, me da la impresión de que he salido de casa, he ido a dar un paseo y me encuentro en Buenos Aires. O estoy en una provincia argentina en Barcelona, o en una provincia española dentro de Argentina, no lo sé. Estoy confundido, digamos. Pero de momento sé que estoy en Buenos Aires, no se preocupe.”</p>
	<p>En el recuento de amigos que lo esperan en Buenos Aires –o en esta provincia española, da igual– surge enseguida el recuerdo de su primer concierto en el país, en 1971. “Por ese entonces ni siquiera se habían editado mis discos aquí, y para mí el solo placer de venir era una atracción, después de todo lo que me habían contado sobre Argentina, los amigos que tenía en París. Llegué cargado de ilusión y pensando, bueno, será un teatro pequeño. Y me encontré con que me esperaba el Opera, ¡un teatrón!” describe de aquella visita. “Cuando salí al escenario fue un estruendo, parecía que se hundía el lugar por el recibimiento que me dieron. Tanto, que me quedé casi ahogado, y siempre cuento que no pude empezar por la primera canción, empecé por la segunda. Fue un concierto inolvidable.”</p>
	<p>–En este Paco Ibáñez en concierto habrá tenido que hacer una selección: de sus 150 canciones, inevitablemente la mayoría quedan afuera. ¿Cómo las elige?</p>
	<p>–¡Uf, el trabajo que tengo yo con las canciones! Porque ellas quieren estar todas allí, también se han enterado de que vine a Buenos Aires. Siempre ando con las canciones puestas, y eso me trae problemas: que por qué la vas a cantar a ella, que por qué y a mí no&#8230; son celosas. ¡Tengo problemas, eh! Con algunas, cuando las quiero sacar: ¡ahora no quiero! Tienen sus caprichos y rabietas, así ando con ellas. Las que están acostumbradas a que las cante más a menudo, ésas están más tranquilas. Pero con las que elijo de vez en cuando&#8230; ¡Cuidado! Esas son las que se pelean. Hay unas diez que sé que voy a cantar, son las inevitables. Las demás saldrán sobre la marcha&#8230; al boleo.</p>
	<p>–¿Cómo fue el mecanismo que lo llevó a tomar la poesía castellana y convertirla en estas canciones? ¿Hubo un detonante?</p>
	<p>–Si tomamos el hilo para desenrollarlo y seguirlo, si vamos a la fuente, pues debería decir lo que dijo mi madre cuando hice el Olympia, mientras algunos se apretujaban para entrar y otros quedaban afuera. En medio de aquel lío, mi madre, sentada muy tranquila, dice: “¡Ja, éstos no saben que gracias a mí están aquí!”. En el vientre de mi madre empezó todo, sí.</p>
	<p>–¿Cuál fue, concretamente, su influencia?</p>
	<p>–Tenía sensibilidad, y a partir de ahí se abren todos los cielos. Esa fue su gran influencia. Mi madre, que era de lo más vasca, de vez en cuando me decía: “Paquito, cántame esa canción que me gusta tanto”. Y ésa es la canción con la que voy a empezar este concierto, “Coplas por la muerte de su padre”, de Jorge Manrique, una obra maestra de la poesía española y universal. También me pedía otra de García Lorca, que le encantaba, la de “Mi niña se fue a la mar”: le gustaba el verso de “redondas como sortijas”. Esa también va a estar en el concierto.</p>
	<p>–En su biografía se menciona el descubrimiento de Atahualpa Yupanqui como decisivo en la carrera que luego desarrollaría. ¿Fue así?</p>
	<p>–Hombre, bastante mucho. Es que, estando en París, cada vez que preguntaba: ¿y esta canción, de quién es? Siempre eran de Yupanqui las que me gustaban. Yo me ganaba los garbanzos en París en un boliche, como le llamáis vosotros, que se llamaba L’Escale, que era un poco el templo de la música latinoamericana. Por allí pasaron todos los grandes escritores –García Márquez, Cortázar, Nicolás Guillén y tantos otros– y los grandes músicos latinoamericanos. De las diez de la noche a las cuatro de la mañana se cantaba, se parrandeaba, y yo vivía en ese ambiente latinoamericano. Y siempre que una canción me retenía, era de Yupanqui: “Recuerdos del Portezuelo”, “Chacarera de las piedras”&#8230; Parecía que toda Argentina era Yupanqui. Y luego en Francia todo era Brassens, o sea que yo estoy en el medio: mis padres son Yupanqui y Brassens.</p>
	<p>–¿Y cómo lo conoció?</p>
	<p>–En España decidieron airear un poco el país, porque el monstruo un día u otro iba a desaparecer (tardó mucho en desaparecer, pero al final lo hizo). Preparaban la entrada de España a la Europa democrática, tenían que hacer sus deberes y, dentro de sus deberes, tenía que abrirse un poco la censura. Así abrieron una ventanita y por allí la televisión española programó a Yupanqui. Yo también canté y allí nos conocimos, en la televisión. Terminamos siendo muy amigos, mejor dicho, era como mi padre o mi hermano mayor.</p>
	<p>–Y mire que era difícil hacerse amigo de Yupanqui, dicen que era bravo&#8230;</p>
	<p>–Violeta Parra también era difícil y también la tuve muy cerca. Coincidimos en París viviendo en el mismo hotel, yo en el cuarto piso y ella en el quinto. No aceptaba a todos, pero a mí sí. Iba a verla, hacía sus esculturas de alambre y sus canciones. Así fue como le escuché muchas canciones recién salidas del horno.</p>
	<p>–Hay dos versiones de “Palabras para Julia” grabadas en la memoria colectiva: la suya y la de Mercedes Sosa. ¿Cómo la recuerda?</p>
	<p>–Como una hermana, la quería mucho. En Madrid cantamos juntos “Palabras para Julia”. Siempre la consideré como la voz de un continente, no sólo de Argentina. Desde la Patagonia hasta el río Grande, Mercedes fue la voz de toda la historia, de todos los ancestros del continente.</p>
	<p>–¿Está al tanto de la coyuntura política y social que está atravesando la Argentina?</p>
	<p>–La seguimos un poco de lejos, y nunca mejor dicho, pero debo decir que hay datos de Argentina que me alegran. En principio, la valentía que han tenido de sacarse de encima esa nube negra asquerosa que se mete en los cuerpos como un gusano y lo pudre todo, ahora ustedes pueden salir de casa con la cabeza alta, pueden mirar a quien sea a los ojos. Es un proceso de dignidad y de orgullo que me alegra mucho. Porque los actos de justicia nos dejan respirar mejor. Es algo que he charlado mucho con las queridas Madres de Plaza de Mayo. En España, en cambio, destituimos a Baltasar Garzón. Esa es una vergüenza nacional. Con las Madres, precisamente, hemos apoyado la causa contra esa injusticia. Taparle la boca a Garzón de esa manera es indecente: de un golpe de Estado militar pasaron a un golpe de Estado jurídico.</p>
	<p>–¿Esto es algo que hoy se debate públicamente en España, está en el candelero?</p>
	<p>–Sí, está en el candelero, pero es la sociedad la que no está en el candelero. Lo peor que le puede pasar a una sociedad es perder su identidad, sus valores, su idioma. Y eso es lo que está pasando. A la juventud le están robando su deseo de conocerse a ella misma, su interés por su propia historia, por su propia existencia. Así se dejan llevar, como un trencito de esos que pasean a los turistas, y así se van a pasar la vida, sin enterarse de que nacieron, vivieron y se fueron. Esa falta de cultura es uno de los grandes crímenes que se están cometiendo en el mundo entero. Estamos sometidos a la voluntad de un imperio, el norteamericano. No lo lograrán totalmente, pero nos dejarán bastante destrozados. Por eso hay que resistir, decirles que no. A los norteamericanos y los ingleses, yo les deseo que vivan mil años, pero lejos de mí.</p>
	<p>–Frente a este diagnóstico, ¿qué lugar queda para aquella idea de que la poesía es un arma cargada de futuro?</p>
	<p>–Pues, el lugar que le da cada uno. Para mí, es el lugar más importante. Me queda claro cuando hago el recuento de mi historia. Me encuentro con que he llegado a cierta edad, he pasado por una carrera, por éxitos, o llámelo como quiera. Y tengo dinero como para vivir bien dos o tres meses, a lo sumo cuatro. Hasta entonces no me va a faltar, después no sé lo que va a pasar. Y me siento feliz de haber conseguido no tener dinero. No ha sido un afán ni una ambición, pero ocupándome de la poesía y las canciones, no he podido pensar en ir acumulando dinero, como otros lo hacen. Yo soy al revés: si tuviera dinero me ahogaría, abriría todas las ventanas, iría al banco y lo largaría para que lo coja el que quiera. Yo me siento mejor así.</p>
	<p>–Otra cosa que no tiene son premios. No porque no se los hayan dado, sino porque no los acepta: dos veces rechazó la Orden de las Letras y las Artes de Francia, por ejemplo. ¿No hay ningún premio que aceptaría? ¿Si se lo dieran las Madres, por ejemplo?</p>
	<p>–¡No! Del mismo modo que siento un rechazo a la acumulación de dinero, siento un rechazo a los premios, porque son un montaje político, electoral o comercial. El premio de las Madres ya lo tengo: todas las veces que me han invitado a cantar con ellas. Los aplausos de la gente, sí que son un premio. Y mi madre, cuando me decía: cántame esta canción.</p>
	<p>–¿Cuál es su rutina?</p>
	<p>–Estoy ocupado en casa, tengo un taller, tengo una mujer que me quiere y me deja tener el taller. Allí armo la de San Quintín con mis máquinas y mis virutas, trabajo la madera porque es mi oficio, soy ebanista. Lo que hago, lo hago a gusto, siempre estoy ocupado, me siento feliz haciendo cosas, creando y aprendiendo. Hace poco vino a casa un amigo que sabe de artesanía, yo estaba serrando el hierro como la madera y me dijo: no se sierra así recto, hay que columpiar la sierra, prueba. Lo probé y sí, era verdad, aprendí una cosa más. Pues aquella noche yo dormí como dios manda, me sentí feliz porque sabía una cosa más.</p>
	<p>–Usted suele maldecir contra el fútbol. Sabrá que eso le puede traer antipatías por estas tierras: para muchos, el fútbol tiene que ver con la poesía, es poesía.</p>
	<p>–Bueno, que lo sea para ellos, para mí no lo es. Antes el fútbol era un deporte y a mí me gustaba. Hace quince o veinte años seguía todos los partidos. Pero poco a poco ha ido perdiendo el fuelle, hasta volverse una herramienta de idiotización de las masas. Tal como está practicado ahora, el fútbol es un puro negocio y una tapadera de mentalidades. No es un capricho que le tenga asco, que me dé náuseas. Hace unos quince años que lo dejé de ver, justamente cuando se cargaron a siete u ocho mil en una noche en la gran masacre de Srebrenica, en Bosnia. Y estaba toda España y toda Francia mirando por televisión las cachas del señor (Miguel) Indurain, en el Tour de France, a ver si cogía el mallot amarillo o no. ¡Todos pendientes de las cachas de una bicicleta! Y me pareció tan obsceno eso, me sacudió de tal manera que a una sociedad le estén matando su gente y siga mirando la tele, que marcó un antes y un después. Los que me tienen antipatía que me la tengan toda la vida si no comprenden por qué he llegado a esta conclusión. Comprendo de qué habla usted, y me los imagino (imita el acento porteño): che, qué boludo, qué boludeces dice este tipo, ¡y encima viene a cantar! (risas). Déjeme decirlo de nuevo, dado que me siento como en casa: ¡Puto fútbol!</p>
	<p>Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/3-19167-2010-09-03.html</p>
	<p>rJV
</p>
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	</item>
		<item>
		<title>Oliver Stone y sus críticos</title>
		<link>http://www.dariovive.org/?p=711</link>

		<pubDate>Sat, 31 Jul 2010 18:28:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Darío Vive</dc:creator>
		
	<category>LatinoAméricAhora</category>
	<category>Desde las entrañas del monstruo</category>
	<category>Artísimo</category>
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		<description><![CDATA[	De hecho, su respuesta al documental South of the border, de Oliver Stone, cuyo guión yo mismo escribí junto a Tariq Ali, corrobora las tesis del filme.
	La primera tesis tiene que ver con el descuido [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p>De hecho, su respuesta al documental South of the border, de Oliver Stone, cuyo guión yo mismo escribí junto a Tariq Ali, corrobora las tesis del filme.</p>
	<p>La primera tesis tiene que ver con el descuido –o desconocimiento– que caracteriza las informaciones sobre las relaciones entre Estados Unidos y América Latina, un problema al que los grandes medios contribuyen frecuentemente. En varias críticas hubo confusión a la hora de reconocer a los presidentes y a los países. Quizás el ejemplo más patético fue el de The Washington Post, donde se publicó una fotografía de Sacha Llorenti –ministro de Gobierno de Bolivia– identificándolo como Evo Morales. Llorenti es desconocido en Estados Unidos, pero aparece en la película traduciendo al presidente Morales. Alguien del Post debió de suponer que el tipo más blanco de los dos que hablaba en inglés debía ser el presidente.</p>
	<p>La feroz crítica de Larry Rohter sobre la película acaparó la mayor parte de la primera página de la sección de arte de The New York Times, con un gran subtítulo que decía: “Surgen dudas sobre su veracidad”. Sin embargo, falló en encontrar errores fácticos en la película (a pesar de varios intentos desesperados). En una de esas incursiones, utilizó datos de las importaciones de petróleo entre los años 2004 y 2010 para tratar de refutar las declaraciones que un analista de la industria petrolera –que aparece en una escena de televisión en el filme– realizó en abril de 2002. El corte (de unos cinco segundos) no tendría relevancia para la película en ningún caso, pero, aun así, Rother se equivocó.</p>
	<p>Hay demasiados errores en las críticas al documental para citarlos todos aquí. Muchos juzgaron la historia en términos ideológicos, perdiéndose la mayoría (o la totalidad) de los puntos principales del filme. Por ejemplo, el documental proporciona cinco elementos que prueban que Washington estaba involucrado en el golpe de Estado que derrocó al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en 2002. Entre ellos se encuentra un documento del Departamento de Estado de Estados Unidos que reconoce que “la Fundación Nacional para la Democracia, el Departamento de Defensa y otros programas de asistencia proporcionaron entrenamiento, instrucción institucional y otros apoyos a individuos y organizaciones reconocidos como activamente involucrados en la corta expulsión del Gobierno de Chávez”.</p>
	<p>Este, junto al resto de testimonios documentales que aparecen en la película (alguno de los cuales no ha llegado nunca a los medios de comunicación), construye un argumento convincente de que Washington estuvo involucrado en el golpe. Esta conclusión fue respaldada por Scott Wilson, corresponsal de The Washington Post en el momento en que lo entrevistamos, y que informó desde Caracas durante el golpe.</p>
	<p>Eduardo Porter, miembro de la junta editorial de The New York Times, también aparece en el filme refiriéndose al apoyo de la Administración Bush al golpe: “La implicación del Gobierno de Estados Unidos en el golpe de Estado fue la peor decisión que podía haberse tomado. No sólo forjó la eterna enemistad de la Administración Chávez, sino que hizo muy difícil que cualquiera en Latinoamérica sintiera simpatía por Estados Unidos”.</p>
	<p>Sin embargo, ha habido miles de artículos y análisis radiofónicos sobre las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela en los últimos ocho años, pero casi nada acerca del papel que jugó Estados Unidos en el golpe. Como mucho, Estados Unidos es señalado como responsable por Hugo Chávez, una fuente que es sistemáticamente demonizada y desdeñada en una suerte de apoyo tácito de los periodistas al Gobierno de Estados Unidos. La mayoría de los que reprobaron South of the border parecen también ver esta cuestión, así como las pruebas presentadas, como irrelevantes.</p>
	<p>Las reseñas que sí aceptaron las críticas a los medios de comunicación coincidieron en señalar como culpable a la cadena Fox. Pero el filme pone un especial énfasis en que este problema es de todos los medios, no sólo de la Fox o de los telediarios, que han venido dando a los norteamericanos una impresión más que distorsionada de los cambios históricos que han tenido lugar en la última década en Latinoamérica. Fue precisamente la junta editorial de The New York Times la que respaldó abiertamente el derrocamiento de un Gobierno elegido democráticamente durante el golpe de 2002, hecho que constituye uno de los pilares del filme. Esta cuestión también pasó desapercibida, a pesar de que fue un comportamiento que uno de los periódicos más importantes de Estados Unidos no había tenido en 30 ó 40 años.</p>
	<p>Como cabía esperar, los medios exhibieron ante el filme la misma hostilidad que caracteriza sus informaciones sobre el tema que en él se trata (aunque también hubo opiniones favorables). La de Los Angeles Times, que contenía varios y grandes errores, la criticaba por no tener suficiente sustancia. Pero parece que la sustancia del filme era demasiado para la mayoría de los medios.
</p>
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	</item>
		<item>
		<title>Muere en España el escritor portugués José Saramago</title>
		<link>http://www.dariovive.org/?p=642</link>

		<pubDate>Fri, 18 Jun 2010 20:01:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Darío Vive</dc:creator>
		
	<category>Artísimo</category>
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El escritor portugués José Saramago, premio Nobel de Literatura en 1998, murió este viernes a los 87 años de edad en su residencia de Lanzarote (Canarias, España), luego que se complicara [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p>TeleSUR _ Hace: 07 horas<br />
El escritor portugués José Saramago, premio Nobel de Literatura en 1998, murió este viernes a los 87 años de edad en su residencia de Lanzarote (Canarias, España), luego que se complicara el estado estacionario en el que se encontraba, debido a una leucemia crónica.</p>
	<p>El autor de obras como &#8220;La Balsa de Piedra&#8221;, quien obtuvo el máximo galardón de literatura en 1998, dejó este mundo a las 11H45 (GMT) según la prensa internacional.</p>
	<p>Apenas se informó de la muerte, las reacciones de dolor se difundieron en su país y el resto del mundo. El escritor portugués Vasco Graca Moura expresó que la partida de Saramago &#8220;es una pérdida muy grande para la literatura&#8221;.</p>
	<p>El primer ministro de Portugal, José Sócrates, expresó este viernes que la literatura de Saramago ha sido un orgullo para la cultura portuguesa y resulta un sentimiento su pérdida.</p>
	<p>El autor de obras fue reconocido con el máximo galardón de literatura en 1998, siendo hasta la fecha el único escritor de lengua portuguesa en poseerlo.</p>
	<p>Nacido el 16 de noviembre de 1922, se mudó junto a su familia a la capital del país cuando contaba con tres años de edad para empezar una dura formación entre el trabajo y la escuela, cuyos estudios debió abandonar para ayudar en el sustento de su hogar.</p>
	<p>Entre algunas de sus obras de relatos, poesías y novelas se encuentran: &#8220;Tierra de pecado&#8221;, su estreno como novelista, luego del que vendrían &#8220;Las pequeñas memorias&#8221;, &#8220;Levantado del suelo&#8221;, &#8220;Manual de pintura y caligrafía&#8221;, &#8220;Memorial del Convento&#8221;, &#8220;La caverna&#8221;, &#8220;El hombre duplicado&#8221;, &#8220;Ensayo sobre la ceguera&#8221;, &#8220;Ensayo sobre la lucidez&#8221;, &#8220;De este mundo y del otro&#8221;, entre algunas que forman tan solo una parte de sus textos.</p>
	<p>En el transcurso de su vida como literato, hizo una pausa de 30 años durante los cuales Saramago trabajó en áreas administrativas, fue empleado de seguros y desempeñó sus labores en una editorial. A la par de ese lapso contrajo matrimonio y luego se divorció de su primera esposa.</p>
	<p>Asimismo, publicó tres libros de poemas, ingresó en las filas del Partido Comunista Portugués, cuando era clandestino (1969) y se consagró a la sociedad con el periodismo.</p>
	<p>Con la novela &#8220;El Evangelio según Jesucristo&#8221; (1991), el Nobel de Literatura es catapultado a la fama por la polémica desatada en Portugal a raíz de esa obra (que se considera una república laica), cuando el gobierno veta su presentación al Premio Literario Europeo de ese año, alegando que &#8220;ofende a los católicos&#8221;. En protesta, Saramago deja su país y se instala en la isla de Lanzarote (Canarias).</p>
	<p>En esa obra dejó al mundo la frase &#8220;Dios es el silencio del universo, y el ser humano, el grito que da sentido a ese silencio&#8221;.</p>
	<p>José Saramago se dedicó a entregar sus reflexiones hacia la sociedad de masas, el consumo, los sistemas políticos, la muerte y la vida.</p>
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	</item>
		<item>
		<title>El Gobierno Nacional condecoró al cantautor panameño Rubén Blades</title>
		<link>http://www.dariovive.org/?p=533</link>

		<pubDate>Thu, 22 Apr 2010 02:39:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Darío Vive</dc:creator>
		
	<category>LatinoAméricAhora</category>
	<category>Ecuador</category>
	<category>Artísimo</category>
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		<description><![CDATA[	En su discurso, el Jefe de Estado recordó el largo y reconocido trayecto de este cantante panameño “es el mayor de intérprete salsa, la gente su gente que lo sigue por más de treinta años [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p>En su discurso, el Jefe de Estado recordó el largo y reconocido trayecto de este cantante panameño “es el mayor de intérprete salsa, la gente su gente que lo sigue por más de treinta años dice que Rubén Blades hace canciones para decir y bailar, para opinar bailando, para bailar pensado, para pensar mientras se mueve el alma”, dijo.</p>
	<p>Agregó que “Blades hace ritmo y armonía en las calles en las esquinas (…)  Es un duro crítico a las dictaduras militares tanto de Panamá como de toda América Latina, canta fuerte y escribe con furia cuando se refiere a la represión, a las torturas como en su disco desapariciones”.</p>
	<p>Recordó de igual forma que Rubén Blades ocupó durante el período presidencial del Mandatario Omar Torrijos ocupó la cartera del Ministerio de Turismo quien se destacó por impulsar ese sector en beneficio de todo su pueblo.  </p>
	<p>Del mismo modo, indicó se caracteriza por ser multifacético “es acto músico, político, poeta y quine se ha presentado en cientos de conciertos del mundo entero pero nunca ha dejado de ser un panameño claro, autentico y comprometido  con su comento en la historia”, destacó.</p>
	<p>Explicó que cuándo la Revolución Ciudadana reconoce la consigna de prohibido olvidar reconoce en Rubén Blades un compañero de lucha  “por con mano franca solidaria y cariño, le otorgamos la condecoración al Mérito Cultural en el Grado de Oficial”, subrayó.</p>
	<p>Me dio la impresión de que Rubén no se da cuenta que la transcendencia que ha tenido en la historia latinoamericana “tú has sembrado referentes por doquier y quien no ha escuchado Pedro Navaja”, mencionó.</p>
	<p>Finalmente, dio la bienvenida al Ecuador al compañero, hermano y amigo Rubén y junto a la condecoración le entregó un sombrero de Montecristi “gracias por estar aquí y es un honor entregarte esta condecoración, naturalmente simbólica (…) bienvenido a tú patria a este pedacito de esa gran patria América Latina y en la cual tú has participado con tanto cariño y entregar para construir”.  </p>
	<p>De su parte, el cantautor Rubén Blades, agradeció la condecoración y expresó que es muy agradable recibir este tipo de sorpresa “gracias Presidente Correa y a todo el pueblo de Ecuador”, dijo al destacar que la gran referencia que siempre ha tenido del Ecuador ha sido lo educado y lo bien portado que son su gente.</p>
	<p>“Ese siempre ha sido la referencia que he tenido de ustedes la educación, la cultura y como se comportan en forma solidaria con la gente”, concluyó.</p>
	<p>En ell acto que se desarrolló en el Salón Amarillo del Palacio Presidencial estuvieron presentes varios Ministros de Estado, cantantes ecuatorianos, entre otras personalidades. MI/Prensa Presidencial.
</p>
]]></content:encoded>
	
	</item>
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		<title>Gomorra, El libro que explica el capitalismo</title>
		<link>http://www.dariovive.org/?p=484</link>

		<pubDate>Tue, 23 Feb 2010 02:11:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Darío Vive</dc:creator>
		
	<category>Abriéndonos la cabeza</category>
	<category>Artísimo</category>
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			<content:encoded><![CDATA[	<p>Se ha escrito mucho sobre el libro Gomorra, de Roberto Saviano. Las críticos y las reseñas lo presentaban como un trabajo de investigación sobre la Camorra Napolitana, pero leyendo los métodos de trabajo de esa organización criminal, sus principios, sus objetivos y su ausencia de escrúpulos se descubre que la Camorra es el fiel reflejo del neoliberalismo y la globalización. Se trata de la mejor organización que ha entendido cómo funciona la economía capitalista y qué estrategias debe adoptar para desenvolverse en ella. El resultado -cuenta Saviano- es que la Camorra “ha terminado alimentado el mercado internacional de la confección, el enorme archipiélago de la elegancia italiana”. Explotación laboral con salarios de miseria, deslocalización de empresas de producción hacia los lugares menos controlados por el Estado, evasión fiscal&#8230; En dos palabras: el paraíso neoliberal.</p>
	<p>En el puerto de Napoles transitan ciento cincuenta mil contenedores: las prendas que vestirán los niños parisinos durante un mes, las varitas de pescado que comerán Brescia durante un año, los relojes que ceñiran las muñecas de los catalanes, las sedas de todos los vestidos ingleses de una temporada. 1.600.000 toneladas procedentes de China. Según la agencia de Aduanas italiana, en ese puerto el 60 por ciento de la mercancía escapa a las inspecciones. Todo bajo el poder de la Camorra. Los aranceles, el IVA y la carga máxima de los camiones son lastres para el beneficio, auténticas aduanas de cemento armado para la circulación de mercancías y de dinero. Todo ello debe ser burlado por la Camorra. Es el nirvana de la globalización, el sueño de Friedrich Hayek.</p>
	<p>El Sistema -término con el que denominan a la Camorra- asfixia al pequeño empresario para lograr acabar con su independencia y que termine trabajando para ellos. Competencia le llaman a eso en la Escuela de Chicago. La similitud entre Camorra criminal y neoliberalismo no es una fantasía mía, la reconoce el propio Saviano, pero a ese detalle no le han prestado atención los críticos y los medios: “La lógica del empresariado criminal, el pensamiento de los boss coincide con el neoliberalismo más radical. Las reglas dictadas, las reglas impuestas, son las de los negocios, el beneficio, la victoria sobre cualquier competidor. El resto es igual a cero. El resto no existe. Estar en situación de decidir sobre la vida y la muerte de todos, de promocionar un producto, de monopolizar un segmento de mercado, de invertir en sectores de vanguardia&#8230; “. Puro Milton Friedman.</p>
	<p>Saviano detaca que el barrio de Secondigliano, epicentro de la Camorra en la ciudad de Napoles, mantiene “los pilares de la economía, el filón oculto, las tinieblas donde encuentra energía el corazón palpitante del mercado”. Es decir, el sistema productivo neoliberal encuentra en la ley de la Camorra el ambiente perfecto para su desarrollo. Si, en el capitalismo, un alcalde quiere industrializar su ciudad, la puede dejar en manos de las organizaciones criminales que ellas son las que mejor entienden las leyes para triunfar en el mercado.</p>
	<p>Los paralelismos son impresionantes. Dice el autor que cuando cayeron los regímenes comunistas en Europa del Este, los clanes de la Camorra entraron en esos países y negociaron con los nuevos dirigentes conversos al mercado los depósitos de armas (incluso las transportaron en camiones a los que les pusieron el símbolo de la OTAN) y, más tarde, llevaron a esos países varias producciones industriales en buenas condiciones laborales para los empresarios. Precisamente, eso mismo es lo que hizo el capitalismo en los países ex comunistas.</p>
	<p>En cuanto al narcotráfico, el éxito de los clanes de Secondigliano -cuenta Saviano- se basó en “liberalizar a nivel local completamente la cocaína permitiendo que cualquiera pueda convertirse en narcotraficante, consumidor y camello”. Exactamente lo que hizo Margaret Thatcher en el Reino Unido con la Bolsa: convertir a todos los ciudadanos en pequeños accionistas fascinados por el mercado de las cotizaciones.</p>
	<p>El vocabulario también es muy elocuente. Si la Camorra se denomina el Sistema, los camorristas de Caserta se definen como “empresarios”, “nada más que empresarios”, afirma Saviano. El capo de la mafia siciliana &#8220;Totó&#8221; Riina llamaba “comunistas” a los jueces y todos los que le atacaban y criticaban, precisamente lo que hacen los neoliberales a sus opositores.</p>
	<p>Los partidos que son apoyados por la Camorra les sucede lo mismo que cuando son apoyados por el dinero y las empresas: se disparan sus votos. En 1992, en Casal di Principe, los clanes se pelearon con la Democracia Cristiana y decidieron apoyar al Partido Liberal Italiano, y éste pasó de un 1 por ciento de voto a un 30.</p>
	<p>Dice Saviano que “el empresario italiano que no tenga la base de su imperio en el cemento (la construcción) no tiene esperanza alguna”. Por eso la Camorra controla la construcción en las regiones donde se implanta. Casal di Principe es un municipio emblemático de la Camorra, allí se produce lo más lógico en una localidad donde el capitalismo está triunfando: figura entre los primeros puestos de Europa en cifras de venta de automóviles Mercedes. Pero también ostenta el de mayor índice de homicidios de Europa. La ley de la Camorra, como la del mercado, debe imponerse en muchas ocasiones a sangre y fuego.</p>
	<p>Dice Roberto Sabiano que el funcionamiento de la Camorra “adelgaza la barrera que se alza entre la ley y el imperativo económico, entre lo que prohíbe la norma y lo que impone el beneficio”. Mientras la Camorra violenta la norma, el neoliberalismo propugna su ausencia, el laissez faire. Ambos tienen el mismo objetivo y, también, el mismo medio.</p>
	<p>El último capítulo de Gomorra es escalofriante. En él se repasan las tropelías medioambientales de este sindicato del crimen que les han permitido enriquecerse convirtiendo sus tierras en los vertederos tóxicos de Europa. ¿Por qué no han tenido “el menor escrúpulo en recubrir de veneno sus propios pueblos, dejando pudrise las tierras que rodeaban sus propias villas y sus propios dominios”? La respuesta la da Saviano, es una respuesta ideal para comprender el funcionamiento del capitalismo en todo el planeta: “Ahogar en residuos tóxicos un territorio, rodear los propios pueblos de montañas de veneno puede resultar un problema solo para quien posea una dimensión de poder a largo plazo y dotada de una responsabilidad social. En la inmediatez del negocio, en cambio, no hay más que un elevado margen de beneficios y la ausencia de cualquier contraindicación”. Envenenar la tierra fue el más eficaz de los métodos para ser competitivos, entendieron cómo funciona el sistema económico: “¿Y sabes cuántos obreros han podido salvar el culo gracias a que yo he hecho que sus empresas no se gasten un carajo?”, le dice a Saviano un joven ejecutivo de los que se dedican a deshacerse ilegalmente de los residuos tóxicos de las empresas. “Muchas empresas del norte habían podido crecer, contratar, hacer competitivo todo el tejido industrial del país hasta el punto de poderlo impulsar hacia Europa, gracias a haberse liberado del lastre representado por el coste de los residuos, que los clanes napolitanos y casertanos les habían aligerado”, afirma el autor.</p>
	<p>La Camorra, el crimen organizado, no es una excrecencia aberrante del neoliberalismo y la globalización, es su epicentro, su núcleo duro, su principio más puro de funcionamiento. Gomorra no es simplemente un libro sobre el crimen, es un libro que muestra cómo el capitalismo es el crimen. Se ha escrito mucho para explicar el funcionamiento criminal del capitalismo, pero Saviano logra explicar el funcionamiento puramente capitalista del crimen.</p>
	<p>Saviano, Roberto. Gomorra. DeBolsillo. Barcelona 2009. Traducido de Teresa Clavel y Francisco J. Ramos Mena.
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		<title>El Alba Cultural ya tiene casa en La Habana</title>
		<link>http://www.dariovive.org/?p=390</link>

		<pubDate>Thu, 17 Dec 2009 15:51:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Darío Vive</dc:creator>
		
	<category>LatinoAméricAhora</category>
	<category>Cuba</category>
	<category>Artísimo</category>
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		<description><![CDATA[	 “Lo que el árbol tiene de Florido, vive de lo que tiene sepultado”.*
	Para los habaneros era -hasta hace unos días- una incógnita la casona ubicada donde se encuentran las avenidas Línea y D en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p> “Lo que el árbol tiene de Florido, vive de lo que tiene sepultado”.*</p>
	<p>Para los habaneros era -hasta hace unos días- una incógnita la casona ubicada donde se encuentran las avenidas Línea y D en el Vedado. Ahora podemos ver desde fuera un letrero que la identifica como: Casa del ALBA Cultural.</p>
	<p>Cinco años atrás, surgió en la capital cubana la Alternativa Bolivariana de Nuestra América (ALBA), signada inicialmente por los mandatarios Hugo Chávez, de Venezuela y Fidel Castro, de Cuba, pero con bases y perspectivas que la proyectaban lejos hacia el futuro.</p>
	<p>Uno de los acuerdos del ALBA fue crear en cada uno de los países que lo integran una casa cultural. Las Casas del ALBA Cultural serían para crear una red de instituciones destinadas a enriquecer la vida social y cultural y a la vez, favorecer la expresión y desarrollo de las ideas y de la creación artística y literaria de nuestros pueblos.</p>
	<p>El próximo día 13 de diciembre se realizará en la Habana la Cumbre del ALBA, y con tal motivo será inaugurada la Casa Cultural de Cuba.</p>
	<p>Alejandro Rojas, director de esta Casa, nos confesó que más que una institución cultural, es un regalo para todos los intelectuales, artistas, creadores y en general para todos los pueblos del continente.</p>
	<p>La Casa Cultural de La Habana tiene como principales objetivos: promover lo mejor de la creación artística e intelectual, el patrimonio socio-cultural y el conocimiento de la historia, de los pueblos de Nuestra América ; desarrollar una programación dirigida a propiciar un amplio acceso de la población a presentaciones artísticas de la música y las artes escénicas, proyecciones cinematográficas, exposiciones de artes plásticas y artesanías, ejecución de conferencias, cursos y talleres, presentación de libros.</p>
	<p>Facilitará además la creación de redes de acción sociocultural en coordinación con sus instituciones homólogas de los países miembros del ALBA, propiciando la participación en ella de artistas, intelectuales y profesionales o personalidades de otros sectores.</p>
	<p>Uno de los propósitos del ALBA Cultural es el de contribuir a la unidad de los creadores, artistas e intelectuales, instituciones y movimientos sociales de Nuestra América frente a las corrientes pseudoculturales alentadas y promovidas por la llamada industria del entretenimiento, cuyos productos son generados fundamentalmente en Estados Unidos de Norteamérica.</p>
	<p>En el 2001, la UNESCO reconoció la necesidad de preservar la diversidad cultural, ante la avalancha de códigos culturales fabricados en laboratorios occidentales.</p>
	<p>Los latinoamericanos tuvimos que esperar los procesos liberadores de nuestro continente para recordar la obra de Bolívar y ver aparecer en escena, casi por primera vez, las culturas indígenas originarias.</p>
	<p>Pero el continente americano ya no esconde su cultura como una huella indígena vergonzosa, ahora exhibe sus valores auténticos, sus tradiciones, costumbres, sus raíces, como un legado propio de ética y de estética que ya se impone ante el mundo.</p>
	<p>La Casa cultural del Alba en La Habana nos permitirá entrar en los pueblos de América Latina y El Caribe.</p>
	<p>En la actualidad, se encuentran en diferentes niveles de implementación, las Casas del ALBA Cultural en Caracas y La Paz; se prevé, además, su creación en Managua y, progresivamente, en otros países de la región.</p>
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