Argentina

Kirchnernópolis

Alfredo Grande
14.Ago.11 :: Argentina

Para impedir sorpresas, las internas abiertas se convierten en un método darwiniano de selección cultural y electoral. Sobrevivirán sólo los más aptos. Aptos para la construcción de mega aparatos partidarios, en los cuales a la militancia barrial, política y social, la pinchan y la cortan. Una vez más, se corta por lo sano. Como además sólo podemos elegir un partido, cada uno de nosotros tendrá que dejar afuera de la urna funeraria a muchos partidos que también deseamos estén en la disputa electoral.


viernes 29 de julio de 2011

Kirchnernópolis

Por Alfredo Grande.

“Quién dijo que todo está perdido, yo vengo a entregar mi reflexión”

(Aforismo implicado)

“No importa lo fieles, bien intencionados o amantes que sean los posibles padres, no cabe duda de que la industria internacional de adopción juega rápido. Y pierde con los derechos humanos de los niños. En algunos países, la adopción internacional está comenzando a reemplazar sistemas menos estables de apoyo a la niñez. La exportación rutinaria de bebés coreanos no queridos a Estados Unidos, una tradición que tiene 60 años y se remonta a la guerra de Corea, evita lo que un estudio de 1998 llamó “alternativas para niños abandonados o huérfanos”. La mayoría de los “huérfanos” coreanos son en realidad hijos de madres solteras o pobres. Y mientras exista el sistema por el cual los bebés simplemente pueden enviarse al extranjero, no hay motivo para que la cultura coreana se ocupe de ellos. En otras palabras, no sólo no hay una “crisis global de huérfanos”, sino que el comercio internacional de adopción realmente dificulta el establecimiento de adecuadas provisiones de bienestar en los países que “exportan”. En todo el mundo hay miles de padres sin hijos que quieren adoptar y no hay nada malo en ubicar a niños en familias bondadosas. Pero el comercio internacional de adopción se convirtió en una forma turbia de ganar dinero. Los sistemas existentes de supervisión son desprolijos. Hay mucho que se puede y se debe hacer para ajustar las previsiones de la convención de La Haya a fin de asegurar que la adopción no se convierta en sinónimo de tráfico humano benevolente.” De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.Traducción: Celita Doyhambéhère.

(APe).- Cuentan que un hombre muy insistente le pidió al genial Pablo Picasso que le dibujara un retrato. No hubo forma de que esta persona desistiera de sus intentos, y ante el permanente requerimiento, Picasso aceptó. Sorprendido, el hombre miró el dibujo que el pintor había hecho y no se pudo reconocer en el arte cubista del artista. Pero Picasso lo tranquilizó. Lo palmeó afectuosamente, le mostró el dibujo y le dijo: “¡Ahora, amigo, a parecerse!”.

El kirchnerismo, sin el talento de Picasso, también dibuja la realidad y luego pide, medios de comunicación mediante, que la realidad se parezca al dibujo. En la actualidad, los dibujos son reemplazados por la cultura de la imagen de la televisión pública o privada, porque parece que por el precio de los pliegos, la televisión comunitaria tendrá que seguir esperando. Y el dibujo de la realidad es simple, casi diría ramplón: “nosotros o la derecha”.

La palabra fascista es todavía cuidada y vuelve a surgir la palabra progresismo. Hay un intento de romper los salvavidas de plomo del bipartidismo, más allá de cuáles sean los partidos que se ubiquen en esa oposición de majestades. Es necesario hacer el diagnóstico diferencial con lo que he denominado “retroprogresismo”, que es una forma caduca, casi diría vergonzante, de gatopardismo posmoderno. Para los interesados en esta definición política, sugiero leer los tres artículos que sobre el tema publicó Ape.

Hay un principio rector que obliga a que la realidad se acomode al dibujo: las victorias son gloriosas y nuestras, las derrotas son de otros y no importan. Una perinola electoral dice: Cristina Gana, Todos Ganan. Por eso votantes que dan asco por haber votado al Mauricio Deshaciendo Macri, darán menos asco cuando la voten a Cristina. Incluso los admiradores del tercio de Midachi, la Tota del Sel, podrán votar también por Cristina, porque si en algo el retroprogresismo y el fascismo de consorcio se identifican es en el odio a la izquierda anticapitalista y clasista. Y ese odio, que existe como existe el odio del fascismo a todo lo que no sea “dios, patria y hogar en el country”, construye odres nuevos para vinos viejos. Y entonces se inaugura la política de las sorpresas y media, las encuestadoras que todavía no fueron penalizadas por Moreno se equivocan como la paloma, y estamos entre el ¡¡Ohh!! y el ¡¡¡Ahhh!!!. La Tota del Sel tuvo con el que te dije en ocho manos a los socialistas, y mandó a primera B al candidato K. Aunque como sabemos, no es que River descendió, sino que todos pueden subir. Fútbol mafioso para todos.

Filmus jugó siempre a la segunda vuelta, pero la campaña que pareció diseñada por una mezcla de Lord Vader y el Guasón, lo hicieron dar tantas vueltas antes de la votación que Daniel quedó tan mareado como en los tiempos de la escuela Shopping y la Ley de Educación Superior. Bueno, voy a decirlo directamente: si gana Macri el balotaje, la culpa será de los porteños que a pesar del devastador gobierno de Maurizio, insisten en su voto desafinado. El eventual triunfo será solamente mérito del Frente Cristina para la Victoria. Después de décadas de democracias, es lo que hay. Culto a la personalidad de tal manera que el pensamiento cultural de la derecha tiene incluso más vigencia que durante el menemato.

El famoso “Menem lo hizo” tiene su continuidad con la certeza delirante y diletante de que todas las luchas comienzan en el 2003. Una captación cultural realizada en base a reduccionismos y simplificaciones. La ecuación “capitalismo serio + derechos humanos” sufrió varias metamorfosis. La valija de Felisa le quitó seriedad al capitalismo, pero ya sabemos que lo que menos le importa al capitalismo es la seriedad.

Los derechos humanos se formatearon en dos organizaciones: Madres y Abuelas. Y Madres se formateó en una sola: la presidida por Hebe de Bonafini. Las pesadillas compartidas dan cuenta de los destinos y desatinos del intento de compactar la complejidad. Y muy especialmente, de intentar cohesionar lo incompatible. Por lo tanto el tema derechos humanos, que siempre dilató el tema del gatillo fácil, el hambre como el paradigma del crimen de la democracia, las desapariciones forzadas y esforzadas, la trata, megadelito construido con atroces y soeces complicidades, fue desplazado de la peor manera: por sobredosis.

Es imposible juntar el juzgamiento del pasado con la impunidad del presente. O mejor dicho: es posible pero no es creíble. Y el forzamiento de tomar a la oposición como una totalidad consistente (la “opo”) pudo funcionar cuando el general lanzó la consigna: Braden o Perón. Hoy cualquier polaridad es encubridora y esconde un simulacro: a Braden lo terminó llamando Menem y Menem vuelve a ser candidato a senador y lo vi en una lista que apoya la reelección de la Presidenta.

Pero la clonación política es como un sentimiento y no puede parar. Boudou, que proviene de la bestia derecha, se ha transformado en el Hermoso Amado por obra de la Bella. Es cierto que la gente cambia, pero a lo mejor lo que cambió fue el kirchnerismo. De la transversalidad a la marginalidad paqueta. Pero simultáneamente, marca registrada de la cultura represora, se homenajea a Evita, que sin duda razonable hubiera mandado a Boudou al mismo estante que mandó a las damas de beneficencia.

A lo mejor nos damos cuenta, seguramente más tarde que temprano, que el fenómeno de la captación es un tráfico humano benevolente. Que a pesar de las denuncias de muchas organizaciones y destacadas personalidades, la exportación de bebés en la Argentina nada tiene que envidiarle a la de los bebés coreanos. Por supuesto, el tráfico de personas nada tiene de serio y por eso se lo oculta. Pero también hay empresas, muchas transnacionales, clubes de fútbol, organismos del estado, que practican un tráfico de influencias y negocios, permanente, cínico, descarado. Y que entre el capitalismo, serio o no serio, y los derechos humanos, los argentinos en por lo menos un porcentaje que puede ganar cualquier balotaje, optan por el capitalismo. Al que podríamos llamar capitalismo lisoform, ya que mata el 99,99% de las reivindicaciones laborales. Al igual que la nueva ley de partidos políticos, que con el atrapante nombre de “internas abiertas”, intentará y quizá logre borrar del tablero del ajedrez político a muchas piezas, especialmente a los peones que avanzan por izquierda . Alfiles, Damas y Reyes, no podrán ser atacados.

Creo que el kirchnerismo ha cometido no sé si el peor, pero uno de los peores pecados. Atacar a los enemigos, con armas parecidas y sin lastimar demasiado. Escuchen al feudal Biolcatti y verán que sigue siendo la misma rural de siempre. Pero no es con mejores monopolios que se combaten miserables monopolios. La denuncia de Gabriel Levinas no puede ser ninguneada, por más lisoform que se utilice. La multimedia K algo debería responderle. Y no se puede combatir una exposición rural reaccionaria con una feria tecnológica de avanzada. Es decir: se puede. Pero la territorialidad de los barrios, las pequeñas ciudades, las villas de todas las emergencias, no se conmueven con los leds cuando están esperando la luz.

Estamos en el momento del Apocalipsis now, donde todo parece que puede deshacerse y la vivencia de fin del mundo se palpa hasta en el subte, y especialmente en el subte. La única brújula no es la mega tecnología. Algo mucho más simple. Votá, peleá, discutí y amá según tus más íntimas convicciones. Lo que siempre se llamó la ideología. Como la libertad; nunca nos abandonará.

sábado 6 de agosto de 2011

Kirchnernópolis (segunda parte)

Alfredo Grande.

“Después de tantas felicitaciones, más que esperar que truene el escarmiento apenas podremos conformarnos con un tibio chas chas”

(Aforismo implicado)

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner se comunicó con el candidato a jefe de gobierno, Mauricio Macri, para felicitarlo por su triunfo electoral, informó el vocero Alfredo Scoccimarro. El candidato a jefe de gobierno, Daniel Filmus, había informado que Cristina se había comunicado con Macri, en una conferencia de prensa que brindó en el bunker del Frente para la Victoria. “En este momento me acaban de señalar que la Presidenta de la Nación se está comunicando con el ingeniero Macri para transmitirle la felicitación por el desempeño electoral que ha tenido”, dijo Filmus en un discurso pronunciado pasadas las 20. El candidato del Frente para la Victoria reconoció la derrota; “Me hago responsable”, dijo. Cuando aún no se difundió ningún dato oficial, Filmus afirmó: “Felicitamos junto con Carlos Tomada a todos los que participaron de la elección, a quienes han votado a nuestra fórmula, a quienes no lo han hecho, y queremos felicitar al PRO y a Mauricio Macri que ha salido electo, porque de esto se trata la democracia”. Por: dyn.

Raúl Zaffaroni se defendió de las acusaciones y los pedidos de juicio político en su contra ofensiva opositora sobre el juez Zaffaroni. Alfonsín pidió su renuncia, Duhalde explicaciones y Carrió, su juicio político. Lo respaldaron Binner, Argumedo, la CTA y Arslanian. Zaffaroni dijo que no va a renunciar.

(Sebastián Abrevaya - Página 12)

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(APe).- “Al balotaje extrañado, lo miro sin comprender, me ve perdiendo el cartel, de jefe que ayer, soñaba elección, no ven que lo han felicitao y ahora maniao no sé mas quien soy”. Malevaje, el tango de Enrique Santos Discépolo, con algunos cambios de situación, describe algo de lo que pasó el domingo de urnas dos. Si el cartero llama dos veces, el machismo llamó cuatro veces y siempre le abrieron en todas las comunas. Fenómeno paranormal, que nos ha dejado con la sensación de inseguridad democrática.

La descalificación del voto pasó a ser patrimonio del abstracto campo popular mientras que el fascismo de consorcio del PRO se entregaba al goce que podía ser con o sin globito. El macrimidachismo ha sido demasiado y esperamos las internas para demostrar que no todo está perdido. Todavía podemos demoler a los minúsculos partidos de la izquierda clasista y combativa. En uno de los tantos debates q.n.s.p.n. (que no sirven para nada) un compañero o algo bastante parecido, me escupía que Castrilli había sacado más votos que un partido de izquierda. Le dije que después de todo, si bien Castrilli no levantaba un trapo rojo, blandía una tarjeta roja y que se parecía bastante.

Las elecciones pasan a ser un megaespectáculo donde la cantidad de votos equivale a los puntos de rating de un programa televisivo. El mejor programa de la TV argentina sería Tinelli, que es votado y gana en todas las comunas. Obviamente, que la trampa electoral solamente aprisiona a los pequeños, casi nunca a los medianos y los grandes predadores las rompen sin decir esta convocatoria es mía. Lo lamentable de esta feria democrática (algún nombre hay que ponerle) es que terminados los festejos, la gran comilona de votos, en la resaca de lo irremediable, todos nos queremos y nos felicitamos. Felicitar, en la etimología que manejo, es “f. Manifestación a una persona de la satisfacción que se experimenta con motivo de algún suceso favorable para ella: ha recibido muchas felicitaciones por su nuevo ascenso”.

Suponer que el triunfo del Maurizio, responsable de una asociación ilícita de escuchas telefónicas, responsable de designar como jefe de policía a un represor, denunciado por campaña sucia ayercito nomás, puede generar satisfacción en el oficialismo, es una broma siniestra. Me han dicho en esas q.n.s.p.n. que el protocolo, que es una forma de no caer en lo confrontativo, que, que, que… A mi criterio, y no espero que me feliciten, es apenas una muestra más de que la cultura represora se sostiene en la paradoja. Dos lógicas excluyentes pero sostenidas en forma simultánea. La consecuencia, el efecto en lo individual, vincular y social es: sometimiento, parálisis, confusión, bronca. Nada que sirva para sostener la necesaria tarea del pensamiento crítico de todas las historias oficiales.

En un acto la militancia comenzó a cantar: “Macri basura, vos sos la dictadura”. El apelativo al apellido podía incluir al padre padrone, don Franco. No estaba mal, más allá de la indudable síntesis que toda consigna implica, y quizás, debo reconocer, de una rima un poco dura, en la cual se perdió quizá el encanto de un simbolismo menos ramplón. Pero no creo que sea éste el motivo por el cual la presidenta pidió suspender el cántico. Quizás recordar en forma explícita que Macri y dictadura no son antagónicos, no sea conveniente después de la compra de vagones en China, operación en la cual don Franco se embolsó varios milloncetes. Una especie de asignación particular por padre. Por eso creo que el domingo de urnas 2 el Frente para la Victoria no fue derrotado. Simplemente fracasó, que es derrotarse a uno mismo. Al felicitar al enemigo (para mí el macrimidachismo y el pater Franco lo son) se anula una categoría esencial en la política, ésa que dicen que ha vuelto. Y esa categoría esencial es la de enemigo, con el nombre que le queramos dar.

Por eso el consenso es la tumba del amor a la lucha, por eso la lucha contra la pobreza no avanza hacia una lucha contra la riqueza. No creo que en la democracia se trate de esto. O mejor dicho: en la democracia burguesa, de intereses sin ética, quizás si se trata de esto. Sarna con gusto también pica y si te rascás, se infecta. La infección no es sólo tarea de los medios opositores, ya que la nueva ley de medios ha permitido la creación de medios oficialistas, tanto radiales, televisivos, gráficos, en las redes sociales y creo que hay tortugas Ninja K también. La infección de cualquier proceso de emancipación es cuando cedemos en las palabras, preámbulo para ceder en las cosas, como advirtiera Sigmund Freud.

El fracaso es expresar agrado y satisfacción cuando han llegado los tiempos de mucho más que un día de furia. La sangre derramada no merece un Macri jefe de gobierno ni jefe de nada, tampoco desterrados sin viviendas asesinados, mujeres secuestradas y torturadas en la sostenida impunidad de los pactos policiales, estatales y judiciales que siguen habilitando a la trata de personas. Por eso defender a Zaffaroni con la cantinela de la ofensiva de la oposición, resulta miserable. ¿Acaso Binner, Argumedo, no son la oposición?

Se felicita al enemigo y se estigmatiza, discrimina, segrega a la oposición toda, como si fuera un todo coherente, consistente y homogéneo. O sea: la cultura represora ordena ser oficialista, no importa de qué oficialismo se trate. No más la imaginación al poder. La alucinación es poder y felicitar a Macri Junior forma parte del alucinatorio social que se construye cada vez con más prisa. No sea que llegue alguna pausa.

Para impedir sorpresas, las internas abiertas se convierten en un método darwiniano de selección cultural y electoral. Sobrevivirán sólo los más aptos. Aptos para la construcción de mega aparatos partidarios, en los cuales a la militancia barrial, política y social, la pinchan y la cortan. Una vez más, se corta por lo sano. Como además sólo podemos elegir un partido, cada uno de nosotros tendrá que dejar afuera de la urna funeraria a muchos partidos que también deseamos estén en la disputa electoral. La inclusión parece que tiene sus riesgos. Un dato no menor: en la reina del y de la plata, los que no votaron ni a Macri ni a Filmus en el balotaje son el 28,9%. ¿En dónde los incluimos? ¿Serán nuestros futuros indignados? Casi un 30% en una elección de polaridad extrema es altísimo. Por supuesto, a ese 30% le sobran los motivos y todos son distintos. Pero cuidado: de tanto felicitar a ver si el enemigo realmente se la cree que estamos satisfechos con su triunfo. Y ese fracaso será terminal. Al menos, llegué a mis años convencido que podré ser derrotado setenta veces siete y más también. Pero no fracasaré porque sólo felicito a mis compañeros y a mis amigos.

viernes 12 de agosto de 2011

Kirchnernópolis (última parte)

Por Alfredo Grande.

“Las internas abiertas, como las venas abiertas, desangran la lucha de la izquierda clasista y combativa. Por eso apenas son externas cerradas”

(Aforismo implicado)

“Zanola apeló a la CIDH. El sindicalista bancario Juan José Zanola, que está preso desde hace veinte meses en la causa de la mafia de los medicamentos, irá a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para reclamar que lo liberen porque es “un perseguido político”. “Hemos recurrido a la CIDH por la persecución política a la que está siendo sometido Zanola, la vulneración de sus derechos humanos y las irregularidades de todo tipo que ha cometido el juez de la causa, Norberto Oyarbide”, aseguró su abogado, José Emilio Rodríguez Menéndez, quien aseguró que también reclamaron por la mujer de Zanola, Paula Aballay, y la ex directora del Policlínico Bancario Susana Fiona. Además de Zanola, está detenido y procesado el dueño de la droguería San Javier, Néstor Lorenzo, quien proveía los remedios a la obra social. Están procesados otros cinco funcionarios de la obra social bancaria.” Página 12 - 06/08/2011.

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(APe) La cultura represora no es solamente -aunque como hemos visto en Chile, Jujuy, Londres sigue vigente- la cultura de la represión. O sea: reprimir es desalojar, habitualmente en forma violenta. Pero la denominada autocensura, es un ejercicio silencioso de la represión, donde desalojamos de la conciencia todo aquello que no sea políticamente correcto. Aunque lo correcto sea un concepto incorrecto, una paradoja más gracias a las cuales el modelo vive, al desmentir a su fundante represor. Porque de esto se trata, más allá del barniz convencional donde todos dicen te quiero.

Salud, educación, vivienda, tierra, agua, aire, trabajo, comunicaciones, transporte… constituyen el límite desde el cual todo se abre, nada se cierra. Esa es la batalla que hay que dar. Solamente todo eso admite el remanido “para todos”. Por ejemplo: AYSA nos agota con ahorrar cada gota, informando lo que gastamos cada vez que botamos nuestras vergüenzas en el inodoro. Y el horror de quedarse sentado en un bidé más por placer que por higiene. Pero nada dice ni dirá de los megalitros que van para las mineras a cielo abierto y a ganancia cerrada. Por lo tanto la represión más barata no es tapar la verdad, sino tapar la mentira. La verdad puede ser dicha, total, se ha creado algo parecido a un neo escepticismo trasnacional y popular. Algunos descubren con horror adolescente las campañas mediáticas de la derecha vernácula y del fascismo de consorcio. Pero desde que tengo memoria y antes de que me abandone (digo la memoria) todo ha sido campaña mediática. “Asesinaron a Kennedy, murió el Che Guevara” fue un clásico para demostrar dime quién titula y te diré quién eres.

Pero si bien las campañas mediáticas están en todo, incluso en las internas abiertas de la república Argentina, no todo es campaña mediática. Como los delirios, las campañas tienen su núcleo de verdad. Lo que no significa, antes que me acusen de no ser políticamente correcto, que sean toda la verdad, sólo la verdad y nada más que la verdad. Incluso son lo opuesto: nada de verdad, mucho más que la verdad y todo más que la verdad. Pero el tema a pensar en toda política emancipatoria es cómo situar la batalla en el núcleo, no en los orbitales que fabrican desde TN hasta 6,7,8.

Nuevamente no he sido políticamente correcto, incluso me deslizo hacia la teoría de los dos demonios, ya tiene un apasionado lector de la Agencia otro motivo para adjudicarme otro accidente cerebro vascular. Espero que no sea el anuncio de otros accidentes que no parezcan accidentes. Decía que trato de no caer en la seducción mediática de los orbitales y pienso, aunque no sé si existo, solamente en el núcleo. Y entonces creo que progresismo más, nacionalismo menos, en esta Argentina de la democracia institucional y republicana, el núcleo construido por radicales, peronistas en sus diferentes tensiones, es la erradicación sin decretos, pero aumentando las necesidades y potenciando las urgencias, de la lucha de clases. O sea: no hay lucha porque se felicita a los enemigos, aunque ya me aclararon que no hay enemigos porque pensar eso es producto del odio que me consume. Y no hay clases porque todo es para todos. Sin clases que luchan apenas puede haber castas que pactan, incluso que pactan actos eleccionarios. Entonces las respuestas corporativas a las campañas mediáticas, por ejemplo con el tema de los sueños compartidos de Sergio Schoklender o los prostíbulos en las propiedades de Eugenio Zaffaroni, no se discute “la cosa en sí”. Se discute al servicio de qué conspiración mediática se denuncia.

Creo que Hebe de Bonafini está tan lejos de querer estafar con viviendas, Eugenio Zaffaroni de favorecer la trata, como yo puedo estarlo de Manu Ginóbili. Siguen siendo para mí dos luchadores y garantes de la lucha contra los despotismos. Dicho lo cual, nada cambia demasiado porque el núcleo de la denuncia debe ser investigado. Justamente, la defensa de Bonafini y Zaffaroni exige esa investigación, única manera de que la campaña mediática sea desprestigiada en su propio núcleo. O sea: cocinar al calamar en su tinta. Entonces Hebe aceptará que no son pelotudeces, (discurso en Plaza de Mayo) y Eugenio reconocerá que el tema no es que “gracias al escándalo no tendrá que pagar por el desalojo” (reportaje con Víctor Hugo Morales).

El núcleo de la campaña mediática sobre los sueños compartidos es discutir por qué el Estado no se ocupa de los problemas de vivienda y decide una tercerización, más allá y más acá de a quién terceriza. Y porque con todos los protocolos y acuerdos firmados, la trata no puede ser destruida. Ese es el núcleo que tenemos que discutir, y gracias a las paradojas de la cultura represora, la campaña mediática nos da la oportunidad de hacerlo. Entonces, sólo entonces, serlo, parecerlo y sostenerlo, serán una cosa y la misma cosa. Justamente porque esta democracia no garantiza la destrucción de los enemigos de la democracia. Quizá sea incluso al revés.

Las internas abiertas, como las venas, se abren a las grandes corporaciones partidarias. Los partidos que sostuvieron la lucha anticapitalista y anti imperialista en los tiempos de plomo de las dictaduras militares y de las democracias reaccionarias, necesitan de campañas por Twitter para llegar al piso de los 400.000 votos. Si no fuera hasta gracioso, y desde ya lo incluyo en mi próximo unipersonal, sería lamentable. Y más lamentable si, como todo parece indicarlo, funciona. Porque entonces alcanzar, arañar, implorar, suplicar por el 1,5% para tener el derecho de presentarse como opción genuina a la partidocracia burguesa, será una forma de legitimar esta ley proscriptiva que no sólo lleva agua para el propio molino, sino que pretende y seguramente conseguirá que sean pocos, muy pocos los molinos que queden. Y que ni siquiera serán molinos de pensamiento, ni de viento, sino los de cemento, o sea, los molinos corporativos.

La denostada partidocracia resucita de sus brasas, ya que nunca fue cenizas, situación que comienza cuando la transversalidad K se rinde al Partido Justicialista. Zanola pide el amparo de la CIDH, porque para él envenenar con medicamentos lo convierte en preso político. Esto solo sería posible si la política de la Bancaria es envenenar pacientes.

Los responsables de la masacre del puente Avellaneda siguen siendo candidatos, los de la masacre de Cromagnon también, los de la masacre de la empresa pública se han convertido a los tiempos actuales y por lo tanto no les tronará ningún escarmiento. Tres vicepresidentes que vienen, están y van para las derechas es demasiado precio para sostener el modelo. Pero claro: permiten prescindir de las campañas por Twitter para superar el 1,5.

La sangre derramada ha sido negociada y encuestada. Pero no solamente todo no está perdido, sino que algo ha sido encontrado. Aquellos que puedan prescindir de los orbitales de la fama, el dinero, el poder, tendrán el tesoro puro de buscar en la autogestión colectiva, el verdadero núcleo de la vida. Y serán sabios, porque sólo saben los que luchan. Y en ese núcleo encontraremos verdades, alegrías, tristezas, muchos recuerdos, algunas esperanzas, algunos proyectos, y algo que nadie ni nada podrá quitarnos: nuestros deseos.

La cultura represora nos da internas abiertas, pero nosotros abrimos nuestras vidas a las vidas con los otros. Seremos inmortales, y no habrá campaña mediática que nos calle. Por eso Salvador Allende sigue caminando en las calles de Santiago. Por eso.