Guatemala

Mayas y Participación política

Kajkoj Maximo Ba Tiul
06.Oct.11 :: Guatemala

Hoy en Latinoamérica y en Guatemala, “no existe ningún actor social, sociopolítico, o político que pueda por si solo erigirse en sujeto de transformación […] El sujeto transformador resulta necesariamente un sujeto plural-articulado que se configura y expresa como tal en tanto los actores sociopolíticos sean capaces de articularse políticamente, para constituirse en sujeto popular”


SAN CRISTOBAL VERAPAZ, ALTA VERAPAZ,
DOCUMENTO PARA EL DEBATE

extracto de Dario Vive

3. Estrategias de participación política de los indígenas
Desde el momento mismo de la invasión española, el pueblo maya, tomó como estrategia política la “resistencia”. La resistencia ha sido la forma que los pueblos indígenas del mundo han asumido para enfrentar al Estado y a la sociedad. Prueba de eso, es que ahora en todo el continente, la “categoría de resistencia” ha sido utilizada como consigna para enfrentar el sistema neoliberal. Desde 1524 hasta hoy ha habido levantamientos, rebeliones, acciones de resistencia de los pueblos y comunidades. Desde el norte hasta el sur, del oriente hasta el occidente, los pueblos se levantan y se oponen a un sistema que los oprime y los explota. Son paradigmáticos, las luchas libradas por Kaib’ B’alam, Oxib’ Kej, Belejeb’ Tz’i, Kaji Imox, Jun Iq, así como las movilizaciones; de Atanasio Tzul y su esposa, Lucas Aguilar, Manuel Tot, María Guarchaj. Todas estas rebeliones, se dan para enfrentar la opresión, la represión, los abusos del estado colonial y de la iglesia en el cobro de los impuestos para la corona, para la iglesia y posteriormente para los criollos. Entre los años de 1821 a 1900, los pueblos resistieron a la militarización, la opresión por lo terratenientes, sobre todo alemanes e ingleses, resistieron en contra de la construcción de carreteras, trabajo en las fincas, etc., aunque no hay datos exactos sobre levantamientos, pero el hecho, mismo que los pueblos comenzaron a prohibir que sus hijas e hijos, hablar el idioma, realizar sus actos espirituales, este puede ser considerado, también una forma de resistir a la discriminación y el racismo.
“La causa del subdesarrollo es porque hay muchos indios”, decía Justo Rufino Barrios. “Indio y Sanate manda la ley que se mate”, decía Ubico. Son un ejemplo de la imagen que se tenía y se tiene sobre los pueblos indígenas. Los pueblos indígenas siempre han sido los no ciudadanos, animal para el trabajo y por eso se le negaba su participación política.
En 1945, llegan por elección popular alcaldes indígenas en algunos lugares del país, a pesar de eso, la política indigenista e integracionista era latente. En esta época, comienza la participación política-partidista de líderes indígenas. Aunque posiblemente ya había sido ensayado por Atanasio Tzul, Lucas Aguilar en Totonicapán y posteriormente con Manuel Tot en Alta Verapaz8. El momento más desarrollado de esa época, fue la creación del Partido Indígena Patinamit y que luego se convierte en el Frente Indígena Nacional y el Frente Integración Nacional –FIN-, estos encabezados por lideres indígenas principalmente kaqchikeles9 Posteriormente dentro de la insurgencia hubo intentos de propuestas indígenas, como el Movimiento Ixim, Kabraqan, Tojil, el Nukuj, entre otros, quienes tuvieron diálogos con la comandancia general de lo que después se iba a llamar URNG, para tener comandantes generales indígenas, incluir la discusión de los principios y valores indígenas dentro del ideario revolucionario. Desde 1972 hasta 1996, hubo participación indígena en el movimiento guerrillero, en las estructuras de la iglesia católica, en instituciones del Estado. Por ejemplo, en el Consejo de Estado de 1982 creado por Rios Mont y en la Asamblea Nacional Constituyente de 1984, participan don Mauricio Quixtan, Manuel Salazar, entre otros. Una de las voces indígenas más radicales, fue la de Don Mauricio, y que llega el momento de decir: “esa constitución es de Ustedes mejor redáctenla como quieran”. Posteriormente en el gobierno de Vinicio Cerezo se crea la ALMG y la DIGEBI, con participación de indígenas. En el proceso de diálogo y negociación por la paz, se experimenta un nuevo repunte de organizaciones indígenas (de derechos humanos, derechos de los pueblos indígenas, mujeres, jóvenes, cultura, etc.) que participan haciendo propuesta para los acuerdos de paz. Es en esta etapa en donde se unen por primera vez las organizaciones sociales y las instituciones del Estado que en ese entonces impulsaban lo que se conoce como el tema indígena. Toda esta participación tiene su punto culmen con la creación y posterior desarticulación de la Coordinadora de Organizaciones Mayas de Guatemala –COPMAGUA-.
8 Aunque estos se desarrollan en plena guerras de independencias, fueron Atanasio Tzul y Manuel Tot quien rompen paradigmas de participación indígena. 9 Roquel, Hector, Sintesis Histórica del Movimiento Indigena, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, Universidad de San Carlos de Guatemala, Tesis, 1985. Ba Tiul, Kajkoj, Movimiento Winaq, la Controversia: Ni a la izquierda ni a la derecha, Cuaderno de Debate, Flacso-Guatemala, 2007.

La participación de indígenas en las elecciones de 1995, provoca rompimientos entre organizaciones. Utilizando como instrumento político: Nukuj Ajpop (Ensayo de Gobierno) y el Frente Democrático Nueva Guatemala, participan indígenas como Juan León, Rosalina Tuyuc, Manuela Alvarado, las dos últimas llegan a ser diputadas en el Congreso. Todos/as militantes o simpatizantes de URNG. Otros indígenas participan en los partidos políticos de derecha, principalmente el Partido de Avanzada Nacional –PAN-, Frente Republicano Guatemalteco –FRG-, Movimiento de Acciòn Solidaria –MAS-. Se desarrolla también la participación indígena en puestos de ministerios. Este último dato es importante, porque el primer ministro indígena fue el Doctor Alfredo Tay Coyoy en el gobierno de Ramiro de León Carpio. Posteriormente la Licenciada Otilia Lux y Dr. Demetrio Cojti como ministros de Cultura y Educación, en el gobierno del FRG y en el gobierno de Berger, Manuel Salazar Tetzahuic, Rigoberta Menchù y en este gobierno el Señor Jerónimo Lancerio y un sin numero de funcionarios medios provenientes de poblaciones indígenas.
Si desde 1994 se inaugura la participación indígena en algunas instituciones del Estado, habría que preguntarse, porque en vez de ir en aumento cada vez más va en disminución. ¿Es por el racismo y la discriminación? o ¿porque los llamados representantes indígenas se han desligado del pueblo y de las comunidades?, ¿o es que sólo buscan intereses personales?, ¿o es el discurso político que no varía con los partidos de derecha o no progresistas?. En este sentido, también se debe analizar rigurosamente la alianza Winaq, URNG y ANN en el Frente Amplio, porque se esperaba una mayor representatividad indígena en el legislativo a futuro10. La llegada de Evo Morales a la presidencia de Bolivia en el año 2005 y con la crisis del modelo neoliberal en el año 2008, se inicia un proceso de movilización indígena en relación a la recuperación del territorio, prueba de ellos son las primeras consultas comunitarias de Rio Hondo, Sipacapa e Ixtahuacan. Estas inauguran una nueva forma de movilización indígena, haciendo uso del Convenio 169, del Código Municipal y posteriormente de la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas. Hasta el momento se han realizado más de 50 consultas comunitarias de Buena Fe, en el país: Huehuetenango, San Marcos, Quiché, Quetzaltenango, Alta Verapaz, etc.
Estos acontecimientos inician una forma de participación política de los pueblos indígenas y a pesar de las tácticas de desmovilización que realiza el Estado, por medio de los programas como: Mi Familia Progresa, Escuelas Abiertas, Becas Solidarias, etc, hasta llegar a la criminalización de las luchas sociales, como: los desalojos en el Valle del Polochic, las amenazas de muerte y persecución penal, contra dirigentes indígenas en Cotzal, Alta Verapaz, San Marcos, Huehuetenango, como el caso de Crisanta Pérez o el reciente trabajoque está realizando para las élites económicas y políticas, la Convergencia Kabawil, formado por personas que anteriormente estaban vinculadas a la izquierda guerrillera como Francisco Raymundo (Ixil), grupos de académicos mayas como Pedro Bal (Kaqchikel), Dominga Tecù (Kaqchikel-Q’eqchi) del FRG y ahora del Frente de Convergencia Democràtica11, Jesùs Gòmez (Kiche), quien había sido simpatizante del EGP, etc. Las consultas comunitarias son una muestra que los pueblos no solo están desencantados con la participación política derivada de la Democracia Burguesa: votos a cada cuatro años y están desarrollando una nueva forma de participación política: La comunitaria. Están buscando formas para destruir el neoliberalismo, pero hasta el momento no se ha encontrado la estructura adecuada para tomar el “Poder”, porque hasta el momento ni los partidos dirigido por indígenas como el recién creado Partido Winaq y tampoco las acciones dirigidas por los movimientos sociales, tiene la capacidad de cualitativamente aglutinar a las poblaciones para una liberación total. Si bien es cierto que ahora hay más presencia de indígenas en la estructura del Estado, o en los partidos políticos: como la secretaria indígena de la UNE, la Comisión Indígena del Partido Patriota, candidatos y candidatas indígenas: Rigoberta Menchú (Frente Amplio), Laura Reyes Quino (CREO), y un sin número de hombres y mujeres indígenas principalmente mayas disputaron los puestos de diputados y alcaldes en los diferentes partidos políticos, aún la participación indígena no es orgánica y tampoco representativa y prueba de ellos es el bajo número de indígenas y mujeres para formar la próxima Asamblea Legislativa. RELACION GENERO Y ETNIA EN EL NUEVO CONGRESO LEGISLATIVO Hombres Mujeres Ladinos Indígenas Ladinas Indígenas
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Fuente: elaboración propia con datos preliminares del TSE
En estas ultimas elecciones, participaron más indígenas diseminados en diferentes los partidos y últimamente un partido indígena. Pero fue, hasta las ultimas semanas de la campaña electoral que se apropiaron de las demandas de los pueblos, como discurso político; hablaron de consultas comunitarias, defensa del territorio, no al neoliberalismo, no a los mega-proyectos y si, a una reforma agraria integral, incluso el mismo Frente Amplio, conformado por los
partidos de izquierda (URNG, ANN y el Comitè Pro Partido Politico MNR) y el Movimiento Winaq12. Mientras los pueblos siguen esperando cambios profundos en las relaciones de poder, la participación política hoy, se sigue reduciendo al voto y nada más. Las demandas de los pueblos son mediatizadas por los partidos políticos y la participación más amplia y consciente, no se da, porque todavía la estructura partidista, inclusive la izquierda, no comprende las dinámicas comunitarias y porque aún no están en la lógica del partidismo. De esa cuenta, vale entonces discutir en este espacio, quien debería ser en realidad el sujeto político que refunde las estructura del Estado criollo-centrista y colonial.
4. El Nuevo Sujeto Político para la refundación
Si antes del Consenso de Washington, el sujeto político era el obrero, el proletariado, el estudiante y el sindicalista. Con la caída del socialismo histórico y el desarrollo del capitalismo neoliberal, aparecen nuevos actores, nuevas reivindicaciones, nuevas resistencia y nuevas luchas (Rauber:2006). Esto ha significado, según Rauber citando a Houtart, “un enorme avance de la subordinación formal, lo que se ha convertido en la causa de la emergencia de nuevas luchas (campesinas sin tierra, pobres urbanos, inmigrante, indocumentados, luchas por salvaguardar los servicios públicos, la defensa del medio ambiente, la oposición a la dominación del capitalismo financiero), y también de nuevas formas que han tomando luchas ya seculares (Rauber; 2006). Rauber, afirma que “las luchas obreras y populares, de conjunto, derivaron en un gigantesco proceso, local y global de reacción ante las nuevas realidades creadas por el capital. A su calor fueron surgiendo nuevas formas de resistencia, junto con los nuevos actores sociales, que las protagonizaron, anuncia la gestación de un nuevo sujeto histórico en lucha contra el neoliberalismo, en busca de su liberación” (Rauber; 2006). Por su parte los foros sociales, mundiales, regionales, continentales, nacionales y temáticos, espacios de encuentro de los diferentes movimientos sociales, actores nuevos y viejos, pueden espacios para articularse y que puedan generar la articulación de un sujeto revolucionario global (Rauber; 2006). Pero al no tener clara la ideología, este sujeto social, también ha sido en algún momento cooptado por la cooperación internacional y por el Estado (Ba Tiul 2008, 2009, 2010, Zibecchi; 2011) y muchas veces onegeizado (Ba Tiul, 2008), esta situación le imposibilita su articulación (Zibechi; 2011, 2007, Ba Tiul, 2011), para lograr su liberación total.
12 Si ven, pongo a Winaq fuera de las expresiones de izquierda, porque hasta ahora, dicho movimiento no se define con una posición ideológica clara, prueba de ello, es la alianza que hizo después de la primera vuelta con el candidato del Partido LIDER, aunque igual podría decirse de Alianza Nueva Nación, pero por su origen, creemos que debe ser sujeto a otro tipo de análisis.

Hoy en Latinoamérica y en Guatemala, “no existe ningún actor social, sociopolítico, o político que pueda por si solo erigirse en sujeto de transformación […] El sujeto transformador resulta necesariamente un sujeto plural-articulado que se configura y expresa como tal en tanto los actores sociopolíticos sean capaces de articularse políticamente, para constituirse en sujeto popular” (Rauber; 2006). Por eso, se apela a la capacidad de articularse del sujeto transformador desde su condición de sujeto colectivo. Este sujeto colectivo, debe tener conciencia de clase, de pueblo, de etnia, de género, etc., y esta condición no le viene dada desde el exterior; si no que se va construyendo a través de su intervención directa en el proceso de lucha. Aquí, es donde tiene sentido las luchas de resistencia por la tierra y el territorio y esto es lo que han motivado un movimiento de más 50 consultas comunitarias de Buena y Fe y las otras que vienen organizándose. Por eso, “los propios actores se concientizan a sí mismos participando en el proceso de cuestionamiento-transformación de su realidad, sobre todo, cuando se articula con procesos de reflexión y maduración colectiva acerca de los resultados de cada lucha o movilización colectiva, analizando crítica y colectivamente aciertos y deficiencias, fracasos y logros (Rauber; 2006). Posiblemente por eso, Raquel Gutiérrez, en su libro, a ¡Desordenar¡ afirma, desde su experiencia revolucionaria, que; “el objetivo explicito de nuestras acciones, así como nuestro deseo más intenso en términos personales, no era la construcción de un partido, sino el contribuir, del modo que pudiéramos, a la revolución, al avance de las luchas obreras y campesinas que se sucedían continuamente durante aquellos años. Para tal fin necesitábamos organizarnos de algún modo, requeríamos entablar relaciones con diversas personas y grupos, pero por la misma forma de entendernos, podíamos hacerlo sin conservadurismo alguno, sin complicarnos mucho con nombrar e institucionalizar lo que íbamos logrando: las estructuras organizativas se modificaban para adecuarse a las exigencias que detectábamos en la realidad (Gutiérrez; 2006). Desde esta perspectiva, Lenin, en el “Que Hacer”, manifiesta que “un revolucionario blandengue, vacilante en las cuestiones teóricas, limitado en su horizonte, que justifica su inercia por la espontaneidad del movimiento de masas, más semejante a un secretario de tradeunión que a un tribuno popular, sin un plan audaz y de gran extensión, que imponga respeto a sus adversarios, inexperimentado e inhábil en su oficio (la lucha contra la policía política), ¡no es un revolucionario, sino un mísero artesano¡ (Lenin,2004). Posteriormente Lenin, seguirá diciendo que debe ser una organización de gentes, “que no consagren a la revolución sus tardes libres, sino toda su vida” (Lenin, 2004).
Para potenciar a este sujeto político colectivo glocal, se requiere que cada quien opine e impulse lo que desea dentro de un marco general de acuerdos básicos, nadie tiene que negar su identidad y sus aspiraciones, sino
presentarlas, defenderlas y buscar que sea asumido de manera común. (Gutiérrez; 2006). De esa cuenta, teoría y practica se entrelazan en el desarrollo del sujeto político y “la actividad revolucionaria, es una continua actividad creativa, una totalización en marcha” (Gutiérrez; 2006) y por eso la revolución debe ser una “creación heróica”, asì como pensaba el socialismo Mariàtegui (Mariategui; 1982). En definitiva, el sujeto político hoy en Guatemala, es el Pueblo Guatemalteco: son los hombres y las mujeres, son los niños y las niñas, son los ancianos y las ancianas, son todos aquellos que quieren y sueñan con ser libres. Son indígenas y no indígenas, que conscientemente saben que el neoliberalismo es un sistema salvaje y por eso, este sujeto no debe ser objeto de intereses partidistas cada cuatro años, sino de una lucha constante, porque como sujeto es el mismo actor de su propia liberación.