Argentina

Aparición con vida de los derechos de niños y jóvenes

Fernando Vicente Prieto
14.May.12 :: Argentina - Niñez

Con menos prensa que los ruralistas -y muchas más necesidades-, la semana pasada también le reclamaron a Scioli los hogares y centros de día que atienden a más de 12.000 pibes.


Aparición con vida de los derechos de niños y jóvenes

Marcha

Derechos Humanos
Lunes, 14 Mayo 2012 02:04

Por Fernando Vicente Prieto. Con menos prensa que los ruralistas -y muchas más necesidades-, la semana pasada también le reclamaron a Scioli los hogares y centros de día que atienden a más de 12.000 pibes.

La semana del 7 al 11 de mayo no fue nada buena para la imagen pública de Daniel Scioli. Además de los incidentes generados en la Legislatura por las cámaras empresariales del agro (encabezadas por la Sociedad Rural Argentina), todos los titulares destacaron el creciente problema de palacio del gobernador, cada vez más visiblemente enfrentado con el llamado “kirchnerismo puro”, corporizado en su vice, Gabriel Mariotto. El último contrapunto se dio cuando gran parte de la bancada del Frente para la Victoria (FPV) apoyó un pedido de informes impulsado por la UCR, la Coalición Cívica y el peronismo federal, sobre el gasto en publicidad realizado por Scioli durante 2011.

Un tercer hecho, sin embargo, sucedió en la semana, aunque no tuvo tanta cobertura por parte de los medios, oficialistas u opositores. Tras ocho miércoles en la plaza, se realizó la última Ronda por los Derechos de los Niños, organizada por la Red de Hogares y Centros de día de la provincia de Buenos Aires.

“Es un reclamo que le venimos haciendo a la Secretaría de Niñez y Adolescencia de la provincia: que asuma su compromiso tanto con las organizaciones que trabajamos con los pibes, como con los mismos pibes en cuanto a la promoción y protección de sus derechos”, expresó a Marcha el coordinador del Hogar Don Bosco y presidente de la Red, Gustavo García.

Los hogares son instituciones conveniadas, donde chicas y chicos viven los 365 días del año. A los centros asisten sólo durante el día. Ante el déficit de instituciones propias y la emergencia social, que afecta con mayor dureza a la población infantil, el Estado terceriza la atención a través de organizaciones no gubernamentales (ONGs), que se encargan de la atención integral de niños y niñas. Esto incluye comida, útiles, vestimenta, mantenimiento y sueldos del personal, entre otras erogaciones que las instituciones afrontan mes a mes. Como contrapartida, el Estado les gira fondos de acuerdo a sus prestaciones y al número de menores que atienden.

Actualmente, aproximadamente unos 5900 chicos y chicas se encuentran viviendo en 162 hogares conveniados. Y entre 6000 y 7000 concurren a casi 400 centros de día. Tras largos reclamos de actualización de los valores, desde marzo el subsidio (también llamado “beca”) es de $1300 por pibe, en el caso de los hogares, y de $600 para los Centros de día.

Rondas y pañuelos

Hasta la semana pasada, el Estado provincial venía incumpliendo el pago de las becas desde principios de 2012, y en muchos casos desde octubre de 2011. De acuerdo a la versión oficial, la demora tenía que ver con una cuestión administrativa, a partir de un cambio de estructura. Hasta fines de 2011, la responsabilidad era de la Subsecretaría de Niñez, en Ministerio de Desarrollo Social. En diciembre el gobernador creó la Secretaría de Niñez y Adolescencia, con rango de ministerio, y mantuvo a cargo a quien era el subsecretario, Pablo Navarro.

“En teoría fueron trabas administrativas. Pero también hay una ideología política detrás de esto. Desfinanciar todo lo preventivo para priorizar la parte penal”, explica García.

Ante la falta de respuesta, la Red de Hogares comenzó a movilizarse desde el 21 de marzo, habitando el lugar histórico de las Madres de Plaza de Mayo. Durante ocho miércoles, en el centro de la plaza San Martín -frente a la Gobernación y la Legislatura provincial-, trabajadores y pibes marcharon en círculos con pañuelos verdes.

Consultado por este paralelismo, García explicó que “la ronda es visibilizar los problemas de la infancia. La hacemos por el ejemplo de las Madres, que fue justamente eso: sacar a la luz y mostrar que había un montón de gente desaparecida. Es empezar a mostrar a la gente que los chicos existen, que dejen de ser invisibles. Porque vos fíjate que si recorrés las calles del centro de acá de La Plata, o de Capital, o de cualquier barrio, se confunden el pibe que está haciendo mandados con el pibe que está laburando. Es como que pasó a ser parte del paisaje. Entonces lo que queremos hacer es demostrar que los pibes están, que las carencias están, que los derechos son vulnerados. El pañuelo verde significa el color esperanza, tenemos esperanza de que esto se revierta. Queremos que vuelvan a aparecer los derechos. Que los chicos vuelvan a jugar, vuelvan a ir a la escuela, cosa que no está pasando”.

El miércoles 9 de mayo la Ronda llegó a su fin –por ahora, aclaran- con una movilización de pibes y trabajadores que desafiaron a un mediodía lluvioso. Poco después de las 12.30, luego de varios círculos al monumento principal de la plaza, la manifestación cruzó la calle hasta la Casa de Gobierno para plantearle directamente a Scioli la necesidad de regularizar los pagos.

Con una radio abierta de fondo, reclamaron ser escuchados. Finalmente fueron atendidos por funcionarios de la Secretaría y firmaron un acta acuerdo mediante la cual el gobierno provincial se comprometió a efectivizar inmediatamente el pago del primer bimestre del año a todos los hogares y centros de día. Las becas de marzo y abril, en tanto, se pagarían a mitad de junio. Y recién después el mes de mayo, pese a que los convenios obligan al Estado a un pago por anticipado.

“Aparición con vida”

Gustavo García se mostró conforme con las rondas, que “tuvieron mucha repercusión, en las redes sociales, en los medios, incluso el miércoles va a ser tratada esta situación en la Comisión de Presupuesto. Tuvo repercusión en todos lados, salvo en el gobierno”, ironizó. “Siguen siendo sordos. No quieren discutir las políticas, los programas, el financiamiento para la implementación de la ley (de protección y promoción de derechos de la niñez y adolescencia), que sigue sin aparecer”. Precisamente esa era una de las consignas que podían verse entre las banderas de la marcha: “Aparición con vida de la ley 13.298, de derechos de los niños”

Otras frases que podían leerse tampoco dejaban lugar a dudas. “El hambre. No ser escuchados. ¿Qué te parece si lo cambiamos?”, decía una de las telas. “El Estado está dejando solos a los niños”, “Por una niñez sin exclusión, pobreza y abandono”, “El hambre es un crimen, ¡ni un pibe menos!”, planteaban otras. La más esperanzadora era una bandera larga, sostenida por una docena de pibes y pibas con sonrisas enormes. Tenía muchos colores y una declaración contundente de principios. Decía simplemente: “Con ternura venceremos”.