Peru

Perú, esta es tu hora

Jan Lust
12.Oct.14 :: Perú


Siempre hablamos sobre el pasado, siempre entendemos mejor el pasado, siempre sabemos interpretar nuestros errores del pasado, pero ¿qué aprendimos para que el futuro sea diferente? ¿Cómo podemos transformar la crítica y la autocrítica en un arma para mejorar nuestra práctica política? El país urge un cambio.


Perú, esta es tu hora
Jan Lust
Recuérdese nuestra insistencia: transito pacífico no es logro de un poder formal en elecciones o mediante movimientos de opinión pública sin combate directo, sino la instauración del poder socialista, con todos sus atributos, sin el uso de la lucha armada. Es lógico que todas las fuerzas progresistas no tengan que iniciar el camino de la revolución armada, sino utilizar hasta el último minuto la posibilidad de la lucha legal dentro de las condiciones burguesas.
Che. Táctica y estrategia de la revolución latinoamericana

Yo sé que no estamos en los años turbulentos de la década de los sesenta, tampoco es hora de debatir si la lucha armada es un método o una estrategia. Sin embargo, siempre es tiempo de debatir sobre el camino hacia la liberación social, esbozar este camino y llevar a cabo los planes trazados.

Lucio Galván, Restituto José Cabrera, Juan Pablo Chang y el Che debatían los caminos, esbozaron los caminos y llevaron a cabo los planes hacia la liberación de nuestros pueblos. Eso debemos recordar de ellos y eso debemos hacer nosotros. El 3 de septiembre fue asesinado Restituto, el 9 de octubre el Che y Juan Pablo, y el 14 de octubre murió Lucio. Todos en 1967.

Siempre hablamos sobre el pasado, siempre entendemos mejor el pasado, siempre sabemos interpretar nuestros errores del pasado, pero ¿qué aprendimos para que el futuro sea diferente? ¿Cómo podemos transformar la crítica y la autocrítica en un arma para mejorar nuestra práctica política? El país urge un cambio.

Perú, esta es tu hora

Perú, esta es tu hora.
¡que despierten tus cóndores guerreros!
¡que despierten tus bravos labradores!
Los Andes tiemblan, los picachos lloran,
la cordillera brama ardiendo en pumas.

Perú, esta es tu hora,
tus praderas se pueblan de hondas y águilas,
los ríos hierven de pirañas rojas;
¡que despierten tus cóndores guerreros!
¡que despierten tus bravos labradores!

Perú, esta es tu hora,
la hora de crear, de forjar en patria viva
tu nueva Hoz. La Hoz de la victoria.
Esta es la hora del Perú hermano,
hermana, compañeros, ¡fájense firme!
¡que despierten los cóndores guerreros!
¡que despierten los bravos labradores!

Los cascos verdes empapan en sangre
la campiña, la fábrica, la escuela,
estudiantes imberbes empuñan los fusiles,
poetas, gritan su canto, asesinados;
¡que despierten tus cóndores guerreros!
¡que despierten tus bravos labradores!
Atrás toda vana ilusión, toda estulta esperanza.
Es la hora del Perú. Van a marchar los montes,
¡silencio!
Ahí viene La Palabra en el caño del fusil.
Esta es la hora del Perú, ya suena
el primer estampido en la montaña.

Perú, esta es tu hora.
¡Que despierten tus cóndores guerreros!
¡Que revienten los huaicos temerosos!
¡Que se desplome el cielo y un incendio total, inexorable,
el medio, nos triture hasta la médula!
y que la tierra toda se levante
para aplastar el yugo dilatado…
Y nazca un nuevo sol, el sol del pueblo
con rosas y manzanas para todos,
con tractores y libros para todos.

Leoncio Bueno,
El Frontón, junio de 1962

Pensando en el camino, pensando cómo derrumbar el sistema capitalista, pensando en la correlación de fuerzas de clase, pensando en la hegemonía de la ideología neoliberal y pensando en el Perú he llegado a considerar los siguientes apuntes:

La lucha actual por un cambio del modelo de desarrollo del Perú está liderada por las comunidades indígenas y campesinas que batallan contra el capital minero y el gobierno. Este combate es una lucha en contra de la lógica del capitalismo. La lucha de las comunidades no sólo es el efecto acumulativo de los procesos de privatización de la tierra a gran escala, la reducción del papel del Estado en la economía, el desmantelamiento de la nación mediante la concentración de la riqueza en pocas manos y los efectos devastadores del capital extractivo en las comunidades, pero más que eso, es también y principalmente el producto del modo de producción capitalista.

Para que una transformación revolucionaria del país sea una posibilidad política, ideológica y socialmente viable se debería empezar a trabajar en lo siguiente:

(1) Desarrollar un instrumento político y organizativo que permita ganar la lucha por otro modelo de desarrollo. Dado el relativo aislamiento político de las comunidades que luchan contra el capital extractivo, es urgente desarrollar capacidades organizativas y políticas en los centros del poder político, económico y financiero del Perú.

(2) Ampliar el programa de lucha de las comunidades indígenas y campesinas con el fin de hacer alianzas posibles con la clase obrera, lo que se denomina como clase media y los campesinos no comunitarios.

3) Llevar la lucha de clases en el terreno de las ideas. La ideología neoliberal debería ser combatida con una batalla de ideas.

Debatir sobre el camino, esbozar el camino y llevar a cabo los planes sería un gran homenaje a los camaradas caídos en Bolivia.

Hasta la victoria siempre