Venezuela

Reconstruir el legado politico-ideologico de Hugo Chavez en el marco del debate sobre el Post-progresismo

Javier Biardeau R
26.Mar.17 :: Venezuela

Más que ocaso del “chavismo” tenemos un “chavismo” desorientado, como un barco a la deriva, que rehúye la pertinencia de la “práctica y profundización teórica” como momento inherente al despliegue de su praxis


RECONSTRUIR EL LEGADO POLÍTICO-IDEOLÓGICO DE HUGO
CHÁVEZ EN EL MARCO DEL DEBATE SOBRE EL POSTPROGRESISMO.
PARTE - I
Javier Biardeau R.
- ¿Y por qué escribes artículos tan largos? –
Amigos y amigas, porqué el hábito de la lectura es la única estrategia para dejar atrás a la
“tierra del no-pensamiento”.
Anónimo
“Quien dice unión económica, dice unión política. El pueblo que compra manda, el pueblo
que vende sirve; hay que equilibrar el comercio para asegurar la libertad; el pueblo que
quiere morir, vende a un solo pueblo, y el que quiere salvarse vende a más de uno. El
influjo excesivo de un país con el comercio de otro se convierte en influjo político. La
política es obra de los hombres, que rinden sus sentimientos al interés, o sacrifican al
interés una parte de esos sentimientos. Cuando un pueblo fuerte da de comer a otro se
hace servir de él. Cuando un pueblo fuerte quiere dar batalla a otro, compele a la alianza
y al servicio a los que necesitan de él. El pueblo que quiera ser libre, sea libre en
negocios. Distribuya sus negocios entre otros países igualmente fuertes. Si ha de preferir
a alguno, prefiera al que lo necesite menos. Ni uniones de América contra Europa ni con
Europa contra un pueblo de América. El caso geográfico de vivir juntos en América no
obliga sino en la mente de algún candidato o algún bachiller a unión política. El comercio
va por las vertientes de tierra y agua y detrás de quien tiene algo que cambiar por él, sea
monarquía o república. La unión con el mundo, y no con una partea de él; no con una
parte de él contra otra. Si algún oficio tiene la familia de repúblicas de América, no es el
de ir de arria de una de ellas contra las repúblicas futuras”.
José Martí
1.- INTRODUCCIÓN:
Llama poderosamente la atención la superficialidad con que se vienen
despachando los debates sobre el “legado político-ideológico” de Chávez.
Más aún si existe un intenso debate sobre el post-progresismo en Nuestra
América1
, que está afectando los dispositivos de enunciación2
del campo de
las izquierdas.
2
La premisa para no profundizar en tal debate, es que no tendría relación
directa o inmediata con cuestiones estratégicas, tácticas, métodos de
dirección del gobierno y de los partidos, con políticas públicas subsumidas
tanto al llamado Plan de la Patria así como con las reflexiones auto-críticas
de Chávez en el llamado “Golpe de Timón”.
Por supuesto, es más fácil enterrar la complejidad de un debate abierto y
truncado sobre el horizonte socialista en el siglo XXI, dado el fallecimiento
de su principal promotor3
, que asumir cada una de las inquietantes
cuestiones que fueron abiertas por Hugo Chávez. Entre estas cuestiones
quisiéramos plantear una que en particular ha animado nuestras
indagaciones más recientes. Para Chávez el imaginario socialista:
“No puede ser el tipo de Socialismo que vimos en la Unión Soviética, sino el
que emergerá al desarrollar nuevos sistemas construidos sobre la base de
la cooperación, no de la competencia”. (Foro social Mundial-2005)
“Debemos superar el capitalismo. Pero no podemos recurrir al capitalismo
de estado, porque caeríamos en la misma perversión de la Unión Soviética.
Debemos reclamar el socialismo como una tesis, un proyecto, un sendero,
pero un nuevo tipo de socialismo, humanista, que sitúe a los humanos y no
a las máquinas o al Estado en la cabeza de todo”4
.
Nuestra tesis es que “des-dibujar” el legado ideológico-político de Chávez
explica el “extravío” de la visión del desarrollo humano5
y de la estrategia
para alcanzarlo en los últimos cuatro años (y no sólo por el declive de los
precios del petróleo, por el sabotaje económico, o por el tiempo de las
“vacas flacas”).
Más que ocaso del “chavismo” tenemos un “chavismo” desorientado, como
un barco a la deriva, que rehúye la pertinencia de la “práctica y
profundización teórica” como momento inherente al despliegue de su praxis
política.
Insistimos. Se ha perdido la brújula y el rumbo se ha extraviado bajo
múltiples pretextos de coyuntura (y bajo el generalizada actitud del
empirismo y el pragmatismo), en especial se ha abusado del expediente de
la “guerra económica”, pretexto que ha invadido tóxicamente la capacidad
de pensar “crítica y creativamente” en profundidad sobre las causas y
condiciones (estructurales, coyunturales y situacionales) de una auténtica
crisis orgánica6
, con diferente intensidad, duración y profundidad en cada
una de las esferas y campos de la vida social del país.
3
2.- CUESTIONES DE METODO SOBRE LA CRISIS SOCIO-ECONÓMICA:
Sobre este último aspecto, quisiéramos señalar de modo muy sintético y
aproximado que la actual crisis en la dinámica económica venezolana no
puede explicarse unilateralmente desde variables de coyuntura nacional,
atribuidas exclusivamente a las acciones de presión o sabotaje económico
de las fuerzas adversarias del proceso bolivariano, sino que remite a la
superposición-combinación de varios ordenes de determinación y
condicionamiento.
Los analistas implicados en el proceso bolivariano podrían revisar en el
citado texto de Carlos Altamirano “Dialéctica de una Derrota” (caso de Chile
(1970-1973)), en particular su capítulo once (11): “Los problemas
económicos de la transición al Socialismo”, para pasar a comprender
metodológicamente las razones por las cuales una situación análoga no
puede explicarse unilateralmente por el expediente de acciones de:
1) La “Guerra Económica”, cuya responsabilidad recaería en las fuerzas
sociales y agentes económicos de la oposición;
2) El “fracaso del modelo de Chávez” o los “errores de política del gobierno”,
cuya responsabilidad recaería en la conducción del gobierno y del PSUV.
Ambas explicaciones pecan de unilateralidad y constituyen aspectos
parciales de una explicación que requiere ser mucho más comprehensiva.
Se trata de una trama de condiciones y determinaciones mucho más densas
que responden a la historicidad propia de la formación socioeconómica
venezolana, a sus patrones de dependencia y sus marcos de regulación
político-institucional:
1) En primer lugar, la no superación de un patrón de acumulación rentista,
de una estructura económica marcada por malformaciones heredadas de
larga data, con su correspondiente modo de articulación internacional
completamente dependiente de los centros dominantes de la economía
mundial capitalista, auténtico obstáculo a un modelo de desarrollo nacional
basado en un proyecto de “autoafirmación soberana” y de “liberación
social”, reseñando por diversos economistas críticos a lo largo del proceso
de modernización refleja, trunco y dependiente venezolano, desde mucho
antes que se imaginara la existencia del movimiento liderado por Hugo
Chávez;
4
2) En segundo lugar, una nueva coyuntura internacional que emerge desde
el año 2009 aproximadamente, denominada genéricamente como “crisis del
capitalismo”, de declive del crecimiento de las economías de los países
centrales, así como de las llamadas economías emergentes, que ha
replanteado la significación del potencial de crecimiento (y del desarrollo)
para los países de América Latina y el Caribe, en particular, para una
Venezuela basada prioritariamente en la exportación de energía, es decir,
de “comodities” en función de captar divisas, e intentar apalancar desde
éstas las funciones de producción, la diversificación e integración
productiva, el aumento de los niveles de actividad económica y
productividad, el empleo, el ingreso y el consumo en el mercado interno
(esto puede analizarse en diversos documentos, por ejemplo, de la CEPAL).
3) En tercer lugar, una conjunto de medidas de presión internacional, de
sabotaje y contrabando económico que conforman el cuadro de lo que ha
dado en llamarse como “guerra económica”, que también responden a la
naturaleza de la dirección de la economía venezolana y de la función de
hegemonía concentrada en sectores oligopólicos nacionales, conjuntamente
con la gravitación del capital internacional sobre nuestra política y sus
centros de decisión, en el contexto, reiteramos, de la lucha por la
hegemonía económica entre grupos, sectores, fracciones y clases
organizados social y políticamente en “bloques de fuerzas y de poder”.
4) En cuarto lugar, los errores de política económica, conjuntamente con la
consolidación de una trama de “intereses creados” que obtienen ventajas
políticas y plusvalías extraordinarias con el mantenimiento del actual cuadro
de política.
Este cuarto aspecto trata tanto de: a) la débil gobernabilidad del área
económica y social del país; como de b) la captura de privilegios y
plusvalías extraordinarias vía apropiación de la renta petrolera y de circuitos
enteros del presupuesto público.
Por otra parte, en las actuales circunstancias ya no existe posibilidad alguna
de desarticular los temas de política económica de los temas de la política
social sin graves consecuencias, o intentar desarticular la política
económica de una auténtica “planificación nacional para el desarrollo
humano” o comprender las estrechas relaciones entre grupos de poder
económico y la luchas por la hegemonía política.
A pesar de la variedad de interpretaciones sobre los errores de conducción
económica de los diferentes gabinetes del actual gobierno de Maduro,
existe un consenso mínimo de que se trata de una combinación de mala
5
praxis económica, junto con un diseño de políticas/instrumentos que son
funcionales a los intereses de fracciones capitalistas mercantiles o
financiero-especulativas: fracciones importadoras, mafias cambiarias y
contratistas privilegiados, anidados en la captura de porciones significativas
de la renta petrolera en complicidad con agentes pertenecientes a los
esferas de decisión del Estado, incluyendo a una “burguesía emergente de
corte patrimonialista” coaligada a los agentes que ocupan altos cargos de la
administración pública o de la tecno-burocracia de Estado en materia de
finanzas, Tesorería nacional, Banca pública, BCV y producción económicasectorial.

De este modo la política económica no tiene que ver ni con la estabilidad
macroeconómica, ni con la “planificación del desarrollo económico para el
desarrollo humano”, y menos con generar las condiciones mínimas
necesarias para un “tránsito al socialismo” (basado en una nueva economía
mixta que combinase el sector privado con al sector de propiedad social
directa e indirecta), modelo referido en el Primer Plan Socialista de la
Nación y en el Plan de la Patria, jurídicamente viables de acuerdo al flexible
sistema socioeconómico establecido en el ordenamiento constitucional.
Se trata en cambio de una lucha entre “grupos de poder” que representan el
conflicto entre diversas fracciones de clase capitalistas o pertenecientes al
patronato, proyectada en la escena del teatro cotidiano como una lucha
entre un movimiento poli-clasista de signo nacional-popular-progresista ante
los ataques de la derecha tradicional venezolana y sus aliados
internacionales.
Este trasfondo principal no supone que no existan en el seno del
movimiento popular bolivariano verdaderos intentos para crear espacios de
acumulación de fuerzas para sectores de izquierda anti-neoliberales y antiimperialistas,
pero en la práctica han sido cooptados, acorralados o
combatidos para mantener vigentes los intereses crematísticos dominantes.
En lo fundamental, el conflicto más que expresar los contornos precisos de
la lucha vertical de clases (bloques dominantes/dominados), expresa una
lucha inter-clasista entre grupos económicos (viejos y nuevos), que siguen
utilizando a los sectores medios y las clases subalternas como “grupos
auxiliares” y “masas de maniobra” para conquistar y conservar las alturas
del poder.
Hasta ahora no existe un movimiento popular orgánicamente articulado a
una estrategia de acumulación de fuerzas en una dirección revolucionaria y
anti-capitalista. La iniciativa la tiene el llamado “progresismo poli-clasista de
6
orientación nacionalista”, de corte redistributivo, asistencialista y bajo una
exaltada retórica anti-imperialista que logra una síntesis defensiva desde el
campo popular, capaz de vivir una doble agenda de pactos-transacciones
en nombre del realismo político7
, con la defensa retórica de la “revolución
socialista” cuando sus adversarios no aceptan las condiciones o beneficios
compartidos ofertados en el pacto tácito.
La fiel representación de tal situación se traduce en la “compulsión a la
repetición” de búsqueda de negociaciones, acuerdos y sinergias entre la
actual conducción del “Gobierno popular” con fracciones de la burguesía
nacional e internacional, para impulsar la “recuperación del crecimiento
económico” en nombre de un “Proyecto Socialista”, cuando en realidad se
están reactivando las figuras ya conocidas del “capitalismo con rostro
humano”, quizás bajo un “estilo de desarrollo nacional autónomo”
8
; es decir,
el “desarrollismo social” que ha caracterizado en términos generales al
llamado “progresismo latinoamericano”9
de vieja y reciente data. En otros
tiempos a este tipo de movimientos, regímenes o estados se les
denominaba simplemente “reformistas”10
.
Ya hemos señalado que en el aspecto programático, la profundización de la
hegemonía popular-democrática implica deslastrarse de dos caminos
errados:
a) El “reformismo-desarrollismo” de ciertas agendas “oficialistas” que no
trasciendan la defensa del “Capitalismo de Estado”;
b) El “radicalismo socialista revolucionario” que plantee una agenda
vanguardista, correspondiente al espíritu de aventura de micro-fracciones
doctrinarias que pueden ser funcionales a los objetivos de desestabilización
de la derecha.
Se hace preciso en esta encrucijada crítica, reinventar a la izquierda en el
siglo XXI.11
De tal manera, que en el terreno socio-económico existe una mixtura de
órdenes de causalidad y condicionamiento que están gravitando
negativamente sobre la actual situación, factores que se han entrelazado
con planos de corresponden a políticas urgentes (de plazo perentorio),
políticas de coyuntura y políticas de mediano plazo.
Ciertamente, éstas últimas pudieran afectar por efecto de sedimentación
acumulativa y con un adecuado programa direccional las variables
estructurales de la dependencia, el subdesarrollo venezolano o incluso las
7
reglas estructurales del capitalismo (se acepten o no tales términos de
referencia)12
.
Esto último implicaría no sólo la existencia de un auténtico Sistema Nacional
de Planificación para la transición al Socialismo (para enfrentar las
condiciones aún existentes de subdesarrollo y dependencia), es decir, hacer
efectiva las acciones de la planificación estratégica y democrática a partir de
un nuevo Proyecto Nacional, sino además, la participación protagónica de la
organización política del bloque social de los explotados, oprimidos y
excluidos para superar a la propia civilización del capital. Esto último sigue
siendo embrionario, cuando no precario y utópico.
Obviamente hay una superposición de planos en la actual crisis nacional,
desde pretensiones maximalistas de largo plazo asociadas al horizonte
socialista proyectado por Chávez, hasta la exigencia de las medidas de
rectificación inmediatas para recomponer un mínimo de estabilidad
macroeconómica, con cierto control de ámbitos de gobernabilidad por parte
de los actores políticos, lo que remite a enfocarse en abordar los puntos (3)
y (4) confrontando la red de intereses creados en ambas dimensiones.
La tarea inmediata es entonces de recuperación de la racionalidad
económica mínima para evitar que los “diablos sueltos de la macroeconomía”
vuelvan a devorar conquistas sociales alcanzadas en los años
de bonanza petrolera del proceso bolivariano.
Pero también es la recuperación del rumbo de una institucionalidad política
que se aproxime a las exigencias de democratización del poder13
,
actualmente bloqueadas por una reedición de la partidocracia en clave de
polarización política. Si se quiere reencontrar la senda del proyecto
bolivariano, una coalición de fuerzas sociales y políticas debe presionar
“contra viento y marea” por un bloque popular revolucionario a favor de la
democratización del poder económico, político, social y cultural.
Ante este cuadro, el “Modelo Alternativo de Desarrollo Socialista”
prefigurado por Chávez en sus reflexiones sobre el eco-socialismo en el
punto quinto (5) del Plan de la Patria ha quedado completamente
evaporado, por más campañas publicitarias y propagandísticas que se
realicen en su nombre.
La agenda que se ha impuesto es la del desarrollismo-reformista, a
contravía de los planteamientos y decisiones de Chávez a favor de un
nuevo socialismo, reiteramos como desarrollo humano, como socialización
económica y como alternativa al sistema destructivo del capitalismo.
8
Por ejemplo, la iniciativa del “Arco Minero” o cualesquiera de los “Polos de
Crecimiento” de carácter extractivo que se manejan, o las vías de estímulo a
las exportaciones no tradicionales a favor del sectores capitalistas, serían
parte de las manchas que se superponen a tal idea de “Modelo Alternativo
de Desarrollo Socialista” (MADS).
El presunto carácter anti-neoliberal, anti-imperialista y anti-capitalista de
iniciativas como el “Arco Minero”, u otros “Polos de crecimiento”, como las
Zonas Económica Especiales, no resisten el menor análisis a favor de una
línea de acumulación de fuerzas en favor del bloque de izquierdas.
Adicionalmente, debates sobre aspectos unilaterales de la política
económica como la política cambiaria, la política monetaria, la política antiinflacionaria,
la política fiscal, la regulación de capitales o la política de
inversiones extranjeras, sin comprender simultáneamente un cuadro general
de la concepción de la estabilidad, crecimiento económico y desarrollo que
presuponen cada una de ellas, constituyen en sus dimensiones unilaterales,
un debate estéril que no conduce sino a reproducir soluciones intentadas y
fallidas, pues de fondo está operando un debate sobre el “Modelo de
Crecimiento y Desarrollo” condicionado por correlaciones de fuerzas
sociales y políticas.
No se trata sólo de repetir: ¡Es la economía, estúpido!, sino de abordar este
dictado en el marco del Modelo de Desarrollo que el Proyecto Bolivariano
contempló para avanzar en la vía del despliegue de nuevas formas de
organización y ejercicio del protagonismo popular.
Es allí donde apareció la figura del Socialismo del siglo XXI, hoy
desdibujado en nombre de compulsión a la repetición de las “alianzas
productivas” con “sectores progresistas” de la “burguesía nacional” e
internacional. Confesión ésta última, de que la hegemonía económica sigue
estando en manos de variadas personificaciones del Capital.
De modo que el proceso asume un tono regresivo: ¡Qué viva entonces J. F.
Kennedy, la “Alianza para el Progreso” y la Conferencia del Punta del
Este!14
Vale la pena que los sesudos funcionarios del gobierno se vean en el espejo
del Che15 en aquella intervención del año 1962.
9
¿Dijo usted Socialismo Indo-americano? La respuesta con el mejor gesto del “ojo
pelao” es: ¡Mí!

NOTAS:
1 Sobre el “post-progresismo” en América Latina: aportes para un debate. Atilio A. Boron y
Paula Klachko http://www.rebelion.org/noticia.php?id=217125, Post-progresismo y
horizontes emancipatorios en América Latina Massimo Modonesi y Maristella Svampa:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=215469,
Otras lecturas indispensables: Franck Gaudichaud América latina ¿Fin de ciclo?
https://www.vientosur.info/spip.php?article10590. Katu Arkonada: ¿Fin del ciclo
progresista o reflujo del cambio de época en América Latina? 7 tesis para el debate
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=203029, Claudio Katz Ensayos neo-desarrollistas y
proyectos socialistas Desenlaces del ciclo progresista
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=208177, Raúl Zibechi Se acelera el fin del ciclo
progresista sudamericano http://www.rebelion.org/noticia.php?id=205105. Fin de la
hegemonía progresista y giro regresivo en América Latina. Una contribución gramsciana
al debate sobre el fin de ciclo Massimo Modonesi:
https://vientosur.info/IMG/pdf/VS142_M_Modonesi_Fin_de_la_hegemonia_progresista_y_
giro_en_America_Latina.pdf. Desde Venezuela: La historicidad del “ciclo progresista”
actual. Sus nudos problemáticos (I) ROGER LANDA
http://www.humanidadenred.org.ve/?p=951; La historicidad del “ciclo progresista” actual.
Sus nudos problemáticos (II) ROGER LANDA:
http://www.humanidadenred.org.ve/?p=1063.
Una demoledora critica a la idea de “fin de ciclo” por Álvaro García Linera: “La gente no se
mueve solo porque sufre” (https://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-307967-2016-
08-28.html)
10

2 Qué es un dispositivo?: Foucault, Deleuze, Agamben. Disponible en:
http://serbal.pntic.mec.es/AParteRei/fanlo74.pdf
3 Presidente Chávez define Socialismo del siglo XXI. Horacio Benítez
https://www.aporrea.org/ideologia/a17224.html; Hugo Chávez y el socialismo del siglo XXI
en Venezuela. Autor(es): Leyva Rodríguez, Dayianni. - Pérez Portales, Oscar - Soto
Rodríguez, José Antonio. http://www.herramienta.com.ar/herramienta-web-3/hugo-chavezy-el-socialismo-del-siglo-xxi-en-venezuela
4
http://www.formacion.psuv.org.ve/wp-content/uploads/2013/09/El-Socialismo-no-cae-delcielo-un-nuevo-comienzo.pdf
5 El camino al desarrollo humano ¿Capitalismo o socialismo? Michael a. Lebowitz
https://marxismocritico.files.wordpress.com/2013/09/el-camino-al-desarrollo-humanomichael-lebowitz-9ab.pdf
6 Crisis y crisis orgánica; según Gramsci
José María Laso Prieto: http://www.nodulo.org/ec/2006/n055p06.htm
7
Las reiteradas rondas de acuerdos con fracciones del capital nacional e internacional
han llevado a declaraciones de la siguiente naturaleza por parte de funcionarios del alto
gobierno: “Estamos desarrollando una política económica con los actores, por la
articulación y el diálogo que debemos tener con el sector productivo y es una vía para el
desarrollo”, (Expo Venezuela Potencia 2017). http://notitotal.com/2017/03/24/madurohara-anuncios-economicos-de-gran-impacto-informo-jesus-faria/;
Maduro: “Quiero
consenso y diálogo dinámico entre empresarios”: http://www.elnacional.com/noticias/gobierno/maduro-quiero-consenso-dialogo-dinamico-entreempresarios_86902
8 Duro de matar. El mito del desarrollo capitalista nacional en la nueva coyuntura política
de América Latina Atilio Borón ; Problemas del Desarrollo. Revista Latinoamericana de
Economía 2007, 38 (151) http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=11820167010
9 AMÉRICA LATINA - Izquierda y progresismo: la gran divergencia Eduardo Gudynas,
ALAI: http://www.alterinfos.org/spip.php?article7590
10 Plantea Dussel: La filosofía de la liberación, tal como surge en América latina, no debe
interpretársela como una alternativa al marxismo; si fuera así sería sólo una filosofía del
populismo en su ambigüedad propia. Propondría una liberación nacional pero,
subrepticiamente, hegemonizada por una burguesía interior. Sería liberación a medias e
involucionaría al neo-fascismo o el desarrollismo —o simplemente al reformismo sin
esperanza ante el fracaso del imposible proyecto histórico del populismo—. Dussel:
Revolución en América Latina y Filosofía de la liberación*
http://www.ifil.org/dussel/textos/17/05cap4pp58-83.pdf
11 Reinventar la izquierda en el siglo xxi
http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20140918020441/ReinventarLaIzquierda.pdf
12 Las espirales del debate sobre extractivismo y los nuevos tiempos para América Latina
Emiliano Terán Mantovani http://www.alainet.org/es/active/76901; Debates sobre el
11

desarrollo y sus alternativas en América Latina: Una breve guía heterodoxa. Eduardo
Gudynas:
http://www.gudynas.com/publicaciones/capitulos/GudynasDesarrolloGuiaHeterodoxaFRL
Quito11.pdf; El Neo-extractivismo como modelo de desarrollo en América Latina y sus
contradicciones. Edgardo Lander https://mx.boell.org/sites/default/files/edgardolander.pdf
13 Dimitris Pantoulas y Javier Biardeau: Enfoque crítico de la relación Estado-GobiernoPueblo:
http://questiondigital.com/dimitris-pantoulas-y-javier-biardeau-enfoque-critico-dela-relacion-estado-gobierno-pueblo/;
Javier Biardeau y Dimitris Pantoulas: ¿Ha colapsado
la relación Pueblo-Gobierno-Estado en el proceso bolivariano? Un enfoque crítico:
http://frontal27.com/javier-biardeau-y-dimitris-pantoulas-con-cooptacion-y-sin-cambiocultural/
14 Desarrollismo, Alianza para el Progreso y Revolución Cubana. Frondizi, Kennedy y el
Che en Punta del Este (1961-1962)* Leandro Morgenfeld
http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1851-37352012000200001
15 Che Guevara, discurso en la conferencia de la OEA, Punta del Este,1962:
https://www.youtube.com/watch?v=impabbwTVSA