Paraguay

El 63% de las presas en el país fueron víctimas de violencia

Agencias
28.Mar.17 :: Paraguay

El 63% de las internas del Buen Pastor y otras penitenciarías de mujeres fueron víctimas de violencia por parte de su pareja, y un 60% de ellas están privadas de su libertad por narcotráfico. A esto se le suma que el 80% de las mujeres son madres, según un informe del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura.


Paraguay. El 63% de las presas en el país fueron víctimas de violencia
Agencias-

El 63% de las presas en el país fueron víctimas de violencia
El 63% de las internas del Buen Pastor y otras penitenciarías de mujeres fueron víctimas de violencia por parte de su pareja, y un 60% de ellas están privadas de su libertad por narcotráfico. A esto se le suma que el 80% de las mujeres son madres, según un informe del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura.

“Hicimos un censo de mujeres privadas de su libertad en Paraguay. Estamos rondando las 800 mujeres privadas de su libertad, 400 están en el Buen Pastor”, informó Diana Vargas, del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura a la 970 AM.

Lamentó que muchas de estas mujeres están encerradas por casos de defensa propia, ya que el 63% de las presas fueron víctimas de violencia doméstica.

“Muchas veces estamos encerrando a personas que no sabemos si fueron culpables de lo que se les acusa”, dijo sobre los presidiarios que están sin condena y que pasan varios meses encerrados sin una sentencia en su caso. Pero estos casos finalmente afectan tanto a varones como mujeres.

Sobre el tema, dijo que muchas de las personas privadas de su libertad no cuentan con los medios para pagar a un abogado, por ende, deben ser asistidos por un defensor público.

“Las personas tienen derecho a un abogado pagado por el Estado, y muy bien pagado hay que decir”, aseguró.

Sin embargo, estos dejan a sus defendidos en la completa desidia, y así es como se dan los casos de personas encerradas durante varios años sin condena, lo que a su vez genera la superpoblación de cárceles.

Criticó que varios defensores públicos no realizan más de dos o tres visitas al año, cuando debería ser la misma cantidad pero por mes. Refirió que estos profesionales necesariamente deben estar controlados por los diferentes sistemas de Derechos Humanos y mecanismos de defensa.

Falta de humanidad

Vargas hizo un llamado a la sensibilización de los organismos encargados de la reclusión y posterior inserción a la sociedad de las personas que no gozan de su libertad.

“En la cárcel se les recuerda a las personas lo poco que valen como seres humanos y, al salir, devuelven eso”, enfatizó.

“Hemos adoptado el modelo de encierro como el modelo de cuidado (…) El sufrimiento en los lugares de adultos mayores es muy palpable por la situación de abandono en la que se sienten”, sintetizó.

En este grupo no solo entran las cárceles, también los asilos y hogares de niños, donde según la profesional, tienen sistemas similares al penitenciario.

Este martes, el Mecanismo de Defensa contra la Tortura presentará un informe anual detallado a las autoridades nacionales en la Sala Bicameral del Congreso de la Nación.

Será un informe sobre la situación penitenciaria y de los refugios desde la institución pública que trabaja desde la prevención en lugares donde haya personas bajo custodia.

Defensa contra la Tortura es una institución autónoma, independiente de los tres poderes del Estado.

Prisioneros e indígenas, los más afectados por tuberculosis
25 Marzo 2017

El hacinamiento en algunas comunidades indígenas y en las cárceles de Paraguay aumenta el riesgo de contraer tuberculosis, dijo a Efe la directora médica del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente, Mirtha Ramallo, con motivo del Día Mundial Contra la Tuberculosis.

Los indígenas, que suponen menos del 2% de la población total de Paraguay, son los más afectados por la tuberculosis, y a ellos corresponden 422 casos del total de 2,602 registrados en 2016, según datos del Ministerio de Salud Pública (MSP).

Según Ramallo, los indígenas son más vulnerables a la enfermedad debido a que en ocasiones viven en condiciones de hacinamiento, o en comunidades muy alejadas de los centros de salud, y no acceden a vacunas o controles médicos periódicos.

Alertó también del riesgo de tuberculosis que padecen las personas en situación de extrema pobreza en el interior rural de Paraguay, quienes por la falta de alimentación son más vulnerables a las enfermedades respiratorias, y la falta de acceso a servicios de salud dificulta su detección temprana y favorece el contagio.

“Para cuando se dan cuenta de que llevan más de dos semanas con gripe, fiebre y pérdida de peso, ya tosieron cerca de sus familiares y compartieron mate o tereré con otras personas, y ya han podido infectarles”, detalló.

Los presos
Otra población con alto riesgo de contraer tuberculosis son los internos de las cárceles de Paraguay, donde el 98% de las penitenciarías se encuentran en una situación de “sobrepoblación crítica”, según datos del estatal Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP).

De hecho, la población reclusa de Paraguay tiene un 70% más probabilidades de padecer tuberculosis que las personas que se encuentran en libertad, según el MSP, debido al hacinamiento, la escasa ventilación, una alimentación deficiente o el consumo de drogas. Así, el Ministerio detectó el pasado año 300 casos de tuberculosis en personas privadas de libertad, un 11.5% del total, mientras que un 9% del total de diagnosticados con tuberculosis fueron personas que padecían VIH.

Según Onusida, la tuberculosis es la mayor causa de admisiones hospitalarias y de muertes entre personas que padecen sida, al ser causante de 400,000 decesos al año, frente a un total de 1.1 millones atribuidos al virus de inmunodeficiencia humana (VIH).

Paraguay pretende acercarse a la meta de la erradicación de la tuberculosis para el año 2030, y reducir la incidencia de la enfermedad, que ahora es de 35 casos por cada 100,000 habitantes.

Para ello, el Ministerio de Salud pretende que todo caso diagnosticado con tuberculosis culmine su tratamiento y llegue a la curación, y que los pacientes reciban una asistencia cercana e integral, debido a que pueden presentar otras patologías, según la directora del Programa Nacional de Control de la Tuberculosis, Sarita Aguirre.

Aguirre agregó a través de un comunicado que es necesario eliminar el estigma y la discriminación que aún pesan sobre los pacientes con tuberculosis, y lograr que sean contenidos por la familia y la sociedad, sin discriminaciones.

“A raíz de esto (la discriminación), muchas veces la persona afectada con tuberculosis se deprime, se oculta de la sociedad, y como consecuencia abandona el tratamiento”, declaró Aguirre. La tuberculosis es la enfermedad infecciosa más letal, con más de 10 millones de nuevos casos y 1.8 millones de muertes al año (o 5,000 cada día), por encima de las víctimas mortales que causan el sida o la malaria.