Venezuela

Luis Salas: Los bonos no son una respuesta estructural a la crisis economica

Supuesto Negado. Entrevista a Luis Salas
23.Ene.18 :: Venezuela

2018 es un año electoral presidencial, lo que significa que lo más lógico es que quienes han usado la guerra económica para salir del gobierno radicalicen su acción, y no solo estamos hablando aquí de los actores locales sino también y sobre todo internacionales


LUIS SALAS: LOS BONOS NO SON UNA RESPUESTA ESTRUCTURAL A LA CRISIS ECONÓMICA
17 enero, 2018
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Desde el punto de vista económico, ¿puede el 2018 hacernos extrañar al 2017 o incluso al 2016? Cualquiera que sea la respuesta, está fuera de discusión que la crisis económica y financiera en Venezuela se encuentra de primera en la lista de preocupaciones para la población.

Supuesto Negado conversó con Luis Salas, sociólogo y analista económico, sobre su visión con respecto a las medidas que ha venido tomando el gobierno en esta área y cuáles pueden ser los nudos más difíciles de desatar para avanzar en este 2018.
¿Aumentar los salarios es la única forma de proteger el salario?

No. El Estado está obligado constitucionalmente a hacerlo. Por eso no puede criticarse al gobierno que lo haga. Pero subir el salario nominal no es la única vía. Finalmente lo que debe protegerse es el poder adquisitivo de la población. Y esto no solo se logra garantizando salarios justos sino precios justos. Por lo demás, lo que se ha hecho de un tiempo a esta parte es aumentar el salario básico nominal, pero sobre todo el bono alimentario, lo que supone que en términos reales el salario se ha quedado rezagado. Adicionalmente, en términos remunerativos integrales, al bonificarse la mayor parte del ingreso (cerca de un 80% es bono), las pensiones, jubilaciones, el pago de horas extras, etc., se han rezagado todavía más. De hecho, se da el caso de trabajadores que renuncian y no retiran sus liquidaciones porque los montos no le representan mayor cosa.

¿Por qué no se ven en la calle los precios acordados o precios regulados? ¿Por qué el sector comercio no acata estas medidas?

Por varias razones. Una es el sabotaje. Pero también porque al seguir subiendo todos los demás precios arrastran a los acordados. En este caso lo que los comerciantes alegan es que así sus costos se mantengan –que no es siempre el caso– suben los demás precios y por tanto ellos pierden. Es decir: el panadero alega que él puede mantener el del pan, pero debe comprar leche, enviar a los chamos a las escuelas, pagar el aceite del carro, el alquiler del local, etc. Esto tiene lógica en un contexto de puja distributiva como el que vivimos. Por otro lado, el descontrol con el tipo de cambio mete mucha más candela al fuego especulativo por la vía de las expectativas. Por último, pero no menos importante, por la falta de fiscalización efectiva, lo que no es solo responsabilidad de la Sundde sino de otros organismos como el Seniat.

¿Es en efecto posible en estos momentos acordar precios con el sector productor y comercio?

Sí es posible. Pero el Estado debe ejercer su autoridad y mantener una sola línea de acción. Por caso: tú no puedes exigirle a los privados que mantengan precios cuando tú mismo como Estado aumentas los tuyos (por ejemplo el caso de los lubricantes) o subes el tipo de cambio oficial. Tampoco puede acordarse nada más el precio de las mercancías y servicios dejando por fuera a los salarios, que también es un precio, en este caso de la mercancía fuerza de trabajo, como pretenden los privados. En los casos de otros países donde se acuerdan precios de manera efectiva mientras se hace el acuerdo estos se congelan.
En uno de tus artículos mencionas que el único árbitro capacitado para poner reglas justas en la economía es el Estado. ¿En qué condiciones está nuestro árbitro para esa tarea?

Como te dije: ejerciendo autoridad real y coherencia en su acción. Si tú dices que los privados te están haciendo una guerra económica a través de la especulación, no luce muy plausible dejar en sus manos los precios teniendo como criterio la rentabilidad. En un contexto donde todo el mundo teme perder o pierde efectivamente, mientras hay quienes buscan pescar en río revuelto y a la vez conspirar, lo lógico es que cada quien jale por su lado, lo que en economía implica aumentar los precios. En este sálvese quien pueda económico el único que puede frenarlo es el Estado que debe velar por el bien colectivo.

¿Cuál es el alcance real de las fiscalizaciones como las de la Sundde?

Poco. Pero no creo que deba satanizarse a la Sundde. Lo que creo es que está prácticamente sola en una batalla donde otros actores poco hacen. También hay que activar a la gente en defensa de los precios. Pero no como algunos pretenden, al decir que la gente es la culpable porque no reclama o igual compra. Si la gente igual compra lo que puede pese a los precios especulativos, o no denuncia, es porque tal vez siente que sus denuncias no son atendidas, que hay impunidad cuando no complicidad, o porque en todo caso no puede muchas veces hacer otra cosa porque necesita los productos, tal y como es el caso de los alimentos, medicinas, repuestos de vehículos, etc.

El futuro del Petro y las criptomonedas

Para Luis Salas, la aplicación del Petro deriva en dos grandes interrogantes: cómo se explica el tema de las reservas como garantía y las consecuencias de la circulación de criptomonedas para la macroeconomía venezolana. También plantea la preocupación sobre el efecto de dejar al Bolívar como una moneda “mala”, aunque el camino del Petro y su implementación apenas arranca.
¿Qué tanto puede aportar la criptomoneda Petro a la economía venezolana?

La entrada de divisas frescas. El problema son los riesgos que esto implica. No está nada claro el tema de las reservas como garantía, lo que no es solo un problema de legalidad. Ni las consecuencias macroeconómicas de que se permita la circulación de criptomonedas. Hay otros muchos aspectos que sería bueno se aclararan, como el energético, en el sentido que minar monedas demanda mucha electricidad, de la cual sabemos existe ya un importante déficit. Lo otro es que los costos asociados a la adquisición de los petros y las criptomonedas en general, en un contexto como el que vivimos, puede ahondar las desigualdades de ingreso en la población.

En su artículo “Adiós al Bolívar” asoma la posibilidad de que pueda desaparecer nuestra moneda. Luego de cómo se ha explicado el funcionamiento del Petro, ¿sostiene esta posibilidad?

Si. De hecho más, pues al inicio el Petro solo parecía un criptoactivo o criptodivisa para transacciones internacionales. Pero si como se ha dicho va a circular como moneda legal, con la cual se pueden pagar servicios y mercancías, o bien lo hará desaparecer definitivamente, o bien creará una dualidad monetaria donde el bolívar quedará como una moneda “mala” para gastos corrientes y el Petro como la “buena” para atesorar o para el uso de quienes puedan acceder a ella. Estamos claro que no es la intención sino todo lo contrario. Pero no siempre las intenciones se corresponden con los resultados en la realidad.
Lo que nos depara el 2018

“Venezuela debe dar una batalla diplomática que no pase solo por denunciar lo que le están haciendo mediante comunicados o declaraciones que terminan por ser intrascendentes”, afirma Salas en referencia al bloqueo financiero impuesto a Venezuela por los Estados Unidos. Sobre este ámbito vaticina que el país norteamericano buscará “aumentar la temperatura” en la economía venezolana para este 2018 que, además, es año electoral.
¿A su juicio cómo cerró económicamente el 2017 para Venezuela?

Como dice el gobierno fue un año de resistencia en todos los frentes, sobre todo la población venezolana tuvo un comportamiento heroico y hasta estoico a mi modo de ver. Desde el punto de vista de las cuentas como uno de los peores años. El aumento de los precios del petróleo aportó para mejorar el abastecimiento. Pero sobre todo durante el segundo semestre, la situación de precios interno empeoró a niveles nunca vistos, lo mismo que la crisis del efectivo y hasta el desabastecimiento regresó con fuerza. La contracción del PIB debe ser una de las más grandes registradas hasta ahora.
¿Los bonos otorgados a finales de año (navideño, Niño Jesús e incluso Reyes Magos) pueden paliar en algo la situación o solo sirven a un fin político?

De ayudar ayudaron a quienes los recibieron. No es una respuesta estructural ni mucho menos, pero ayudaron a sus beneficiarios.

Como dijo el secretario del Departamento del Tesoro gringo: se trata de calentar la temperatura para crear las condiciones objetivas y subjetivas de acabar con el chavismo.

¿En 2018 viene más inflación? ¿Qué podemos esperar este año en este aspecto?

Keynes decía que no hay leyes naturales que supongan que las cosas tengan que seguir siendo como son, por lo que predecir no tiene mucho sentido. Sin embargo, si las condiciones que han actuado para que se den los resultados de 2015 en adelante lo siguen haciendo y no se es efectivo en cambiarlas, con toda seguridad los problemas existentes no solo persistirán, sino que se agravarán a la vez que aparecerán nuevos. Por lo demás, 2018 es un año electoral presidencial, lo que significa que lo más lógico es que quienes han usado la guerra económica para salir del gobierno radicalicen su acción, y no solo estamos hablando aquí de los actores locales sino también y sobre todo internacionales. Como dijo el secretario del Departamento del Tesoro gringo: se trata de calentar la temperatura para crear las condiciones objetivas y subjetivas de acabar con el chavismo.

¿Qué tanta “temperatura” o qué tanto pueden calentar la economía venezolana las sanciones económicas de Estados Unidos? ¿Hay formas efectivas de saltar ese bloqueo aparte de las criptomonedas?

Mucha más que la actual. Ya hemos publicado en 15 y último varios textos al respecto, como una editorial llamada Turn up the heat, que fue la expresión exacta utilizada por el Secretario del Departameno de Tesoro Mnuchin para referirse a las sanciones. Dijimos que todo lo que está pasando se haya perfectamente encuadrado dentro de la doctrina de la guerra financiera diseñada por el exsecretario del Departamento del Tesoro y viceconsejero de Seguridad Nacional de Bush (hijo), Juan Carlos Zárate. Y también y sobre todo que dentro de la administración Trump son lo suficientemente psicópatas, fanáticos poderosos como para llevar las cosas hasta el final, locura que se junta con la del oposicionismo venezolano que tal vez es peor. Desde luego, no estamos descubriendo el agua tibia. Esto lo ha dicho incluso el gobierno venezolano. Lo que a veces parece es que no hay verdadera noción de las implicaciones, o que en última instancia, es como si no nos creyéramos que pasará hasta que irremediablemente pasa.

En cuanto a las formas de saltar este bloqueo, lo de las criptomonedas luce interesante. Pero el tema está no solo que las sanciones aplican bloqueo de los mecanismos financieros usuales, sino que exponen a quienes comercien con Venezuela. Es decir, cualquier empresa o país que comercie con nosotros, se expone a sanciones o presiones visibles o invisibles, bien lo haga en dólares o en criptomonedas. Puede que en este último caso sea más difícil detectar el movimiento financiero, pero finalmente las importaciones de bienes como comida o alimentos se hacen por barcos o aviones que son más que rastreables. ¿No se supone que eso fue lo que pasó con los famosos perniles?

Yo creo que entre las alternativas está que potencias como Rusia o China terminen de apoyar a Venezuela como lo hizo Rusia con Siria. Pero además, que Venezuela debería dar una batalla diplomática que no pase solo por denunciar lo que le están haciendo mediante comunicados o declaraciones que terminan por ser intrascendentes, sino denunciando efectivamente a países como Colombia y los Estados Unidos en instancias como la ONU por violación masiva de derechos humanos, de la soberanía nacional, etc. Hay legislación que lo permite. En este sentido, creo que la batalla dada por el gobierno de Cristina Fernández en la ONU contra los fondos buitres puede servir de referencia.