Argentina

8M paramos todas y todes Paro internacional de mujeres, trans, bisexuales y lesbianas.

MULCS, Movimiento de Unidad Latinoamericana y por el Cambio Social Frente Popular Dario Santillan Corriente Nacional Corriente Popular Juana Azurduy Frente Popular Dario Santillan

Todo lo que logramos y conquistamos, lo hicimos a fuerza de lucha, de organización, de hermanarnos como mujeres, como identidades disidentes, como trabajadoras de una misma clase. Por eso paramos hoy, y las veces que haga falta, porque nuestra lucha es internacionalista, y porque no vamos a parar de parar


#8M paramos todas y todes
Paro internacional de mujeres, trans, bisexuales y lesbianas.

La tierra se prepara para un gran sismo. No es un terremoto o un tsunami. Somos nosotras y nosotres que hemos dicho BASTA y hemos echado a andar. Y nuestros pasos truenan porque tenemos la fuerza de un huracán y la potencia de nuestra pachamama. Tiemblen explotadores, machistas, violentos, acosadores, violadores, porque decididas, hermanadas y con la fuerza de nuestra historia, avanzamos.
En escuelas, oficinas, hospitales, en las cuadrillas, en los comedores y merenderos, en el transporte, casas ajenas, nuestras casas, en la calle, todos los días de nuestras vidas, con la carga en la espalda, con la carga en la cabeza, con la panza abultada, con el cuerpo marcado, con miedo, con sueños, aguerridas, Somos laburantes, trabajadoras formales y precarizadas, que hoy, paramos el mundo. Y no es un decir, no es un símbolo. Nosotres, adentro y afuera, en la producción y reproducción, cubrimos esa parte de trabajo gratuito que hace que la rueda de la fortuna siga girando.
Al capitalismo colonialista y hetero patriarcal, el macho mayor que pretende regir nuestras vidas, le tocamos su talón de Aquiles: hoy nosotras y nosotres paramos el mundo, porque somos nosotras y nosotres quienes lo movemos.
En el mercado, cobramos menos, nos restringen oportunidades y condiciones de trabajo, por menstruar, por embarazarnos, por autopercibimos de otra forma a la mandatada, por subestimarnos, por no ser lo que ellos quieren de nosotras y nosotres, ni hacer lo que los patriarcas nos decretan.
A lo largo y ancho del país, continúan los despidos masivos, donde el 70% somos mujeres, mientras se mastica una reforma laboral que promete flexibilizarnos y precarizarnos aún más. Gobierno de empresarios, patronales y conducciones sindicales burocráticas, se dan la mano. Ya fueron aliados en la reforma previsional, y en la educativa y de salud que están en curso. Nosotras y nosotres, lejos de sentarnos a esperar que las cúpulas se decidan a luchar, tomamos la sartén por el mango, pero esta vez, para salir de las casas y construir otros modelos sindicales de base, participativos
y de lucha. No nos conformamos con una Secretaría de género o de la mujer, tampoco con que los que se dicen nuestros representantes hablen por nosotras y nosotres. Tenemos voz, cuerpo y sed de cambiarlo todo, y sabemos que el mundo del trabajo y los sindicatos son trincheras que debemos conquistar. Por eso paramos hoy, y las veces que haga falta.
En el hogar, invisible, disfrazada, la doble tarea, el trabajo doméstico no remunerado, es una pieza fundamental para producir trabajadores y generar las condiciones para que este sistema siga existiendo y profundizándose. Se confina nuestro tiempo, se condenan nuestros sueños y proyecciones, se condicionan
nuestras libertades, se encadena nuestra emancipación.
Por eso hoy paramos, y las veces que haga falta. La desigualdad estructural a la que somos sometides, tiñe con la palabra AMOR todas esas cosas que estamos socialmente mandatadas a hacer y pensar, cuando sabemos que es trabajo no pago. Porque también somos concientes que el amor no se trata de eso. Por eso paramos hoy y las veces que haga falta.
Somos lo que fuimos y lo que soñamos ser. Así como
quisieron expropiar el control sobre nuestros cuerpos cazándonos y llamándonos brujas, hoy, quieren seguir teniendo la potestad de hacer y decir por nosotras y noostres. El aborto, aún es una deuda de la democracia para todos los cuerpos gestantes que exigimos, se legalice. No se trata de debatir a favor o en contra. El aborto es una realidad que alcanza a miles y que se cobra cientos de vidas de sectores populares, por la falta de acceso a procedimientos gratuitos y en condiciones. El derecho a decidir sobre nuestros cuerpos
no es una cuestión moral o religiosa, es un tema de salud pública. Los abortos clandestinos constituyen la principales causa de muerte en personas con capacidad gestantes. Nuestros cuerpos son nuestros territorios, somos soberanas sobre ellos y por eso el Estado debe garantizar que podamos hacer uso de esa potestad, así como debe responsabilizarse porque podamos preservar nuestras vidas. Los anticoncepción también tiene que ser practicada de forma igualitaria, garantizando recursos para que todas y todes podamos acceder a ellos, así como la implementación
de la Educación Sexual Integral debe ser efectiva y real. Necesitamos, también, políticas públicas que protejan a nuestrxs pibxs, a las mujeres, trans, travestis, lesbianas, gays, bisexuales, que sufrimos múltiples violencias producto del patriarcado, de la heteronormatividad, de la transfobia, de la necesidad de la cofradía machista de rendir tributo a una masculinidad hegemónica. Grupo del que son parte la policía, los narcos y el gobierno, asociados en redes de trata y explotación sexual, en los gatillos que nos matan sin vacilación, en los palos que nos reprimen cuando salimos a luchar. Por eso paramos hoy, y las veces que haga falta.
No descubrimos el paro cuando lo instalamos en el 2015, no empezamos a abortar cuando aparecimos en los programas de la tarde, no descubrimos la violencia sobre nosotrasy nosotres, y nuestros cuerpos cuando el 144 empezó a ser un número de teléfono conocido.
Todo lo que logramos y conquistamos, lo hicimos a fuerza de lucha, de organización, de hermanarnos como mujeres, como identidades disidentes, como trabajadoras de una misma clase. Por eso paramos hoy, y las veces que haga falta, porque nuestra lucha es internacionalista, y porque no vamos a parar de parar
y de caminar y de gritar y de luchar hasta que todo sea como lo soñamos.

MULCS, Movimiento de Unidad Latinoamericana y por el Cambio Social

Frente Popular Dario Santillan Corriente Nacional

Corriente Popular Juana Azurduy

Frente Popular Dario Santillan