Colombia t Venezuela

El debate de Duke sobre Venezuela: Atreverse a lo que no hizo Uribe

Julia Cardozo
27.Jun.18 :: Colombia - Venezuela

Duque, quien es el protegido y sucesor de Uribe Vélez, no solo basó su campaña en el slogan: “No quiero vivir como venezolano”, sino que además afirmó que de ganar la presidencia promovería una intervención internacional contra Venezuela.


EL DEBATE DE DUQUE SOBRE VENEZUELA: ATREVERSE A LO QUE NO HIZO URIBE

Julia Cardoso. Supuesto Negado

Ya es un hecho, en poco tiempo Iván Duque asumirá la presidencia de Colombia. ¿Qué podemos esperar los venezolanos del nuevo presidente neogranadino?

Duque, quien es el protegido y sucesor de Uribe Vélez, no solo basó su campaña en el slogan: “No quiero vivir como venezolano”, sino que además afirmó que de ganar la presidencia promovería una intervención internacional contra Venezuela.

intervención Venezuela

Minutos después de que fuese reconocido por la autoridad electoral colombiana como el próximo presidente de Colombia, manifestó que no enviaría un embajador al país hermano:

“No podemos aceptar una representación con un gobierno que consideramos ilegítimo, obviamente lo que se mantendrán serán las relaciones consulares, que hacen parte de los protocolos normales del derecho internacional para manejar los temas migratorios y seguiremos operando de esa manera”. Y remató: “No voy a tener una actitud bélica ni belicista con Venezuela, pero sí firme”.

Ciertamente hay en estas declaraciones una bajada de tono con respecto a lo que afirmaba durante la campaña. Sin embargo, se trata de una posición antagónica matizada diplomáticamente: el novel mandatario asume de entrada la ilegitimidad del gobierno venezolano recientemente ratificado en las urnas, y manifiesta que cumplirá lo prometido, promover la intervención internacional al país petrolero.

Con esto se intensifican los temores de una posible agresión militar a Venezuela por parte del nuevo presidente y abanderado de la élite colombiana. El temor amenaza con convertirse en realidad si se recuerda la actitud de su mentor y jefe político, el ya mencionado Álvaro Uribe.

En agosto de 2012, el ex-mandatario llegó a afirmar que cuando era presidente:

“Obtuvimos nuevas pruebas de campamentos guerrilleros en Venezuela. Tenía tres opciones: hacer las denuncias, quedarme callado y la otra opción era un operativo militar en Venezuela. Me faltó tiempo”.

Mucho más recientemente, en enero de este año, afirmó:“Desde aquí le pregunto a la Guardia Nacional de Venezuela ¿para qué es su fuerza?, ¿para proteger al débil o para soportar la dictadura socialista de Maduro? Las armas que portan los herederos más directos al libertador deben estar al servicio del pueblo”.

Días después de la victoria del chavismo en las elecciones presidenciales llamó abiertamente a un golpe de Estado: “El ejército de Venezuela tiene la palabra, o permite que sigan asesinando a los ciudadanos o interviene para poner a Maduro a un lado y que convoquen a elecciones libres que encuentren el camino democrático”.

Todo esto prefigura un panorama de hostilidad abierta y militar contra la patria donde nació el Libertador de las Américas. Efectivamente, todo indica que Uribe consiguió el tiempo que le faltaba.