El proyecto de las plantas “fluorescentes” es algo grave, porque pretende sentar un precedente de liberación sin control de plantas transgénicas con biología sintética
Autor: Búsqueda de “Silvia Ribeiro”
El objetivo es apropiarse de toda la producción comercial de semillas. Monsanto, Syngenta y DuPont controlan ya el 54 por ciento del mercado mundial de semillas
El régimen de EEUU activa una cláusula legal que permite a Monsanto y otras trasnacionales de transgénicos ignorar las órdenes judiciales de suspensión de siembra
Las estadísticas oficiales de más de una década en Estados Unidos (por lejos el mayor productor de transgénicos a nivel global) muestran que en promedio, los cultivos transgénicos producen menos que los cultivos convencionales, y que en conjunto, usan mucho más agrotóxicos.
Este show mediático de los super-ricos “preocupados” por los pobres, se vuelve más cínico cuando está en juego, en este mismo momento, la contaminación del centro de origen del maíz, por la amenaza de liberación comercial de maíz transgénico en México y otros países mesoamericanos, situación que enfrenta una decidida y amplia oposición desde los pueblos que crearon el maíz.
México, por ser uno de los países de más alto consumo de maíz del mundo, se transformará en un gigantesco experimento de las transnacionales
La amenaza que representan las extensas siembras de maíz transgénico que el gobierno quiere autorizar en el norte del país, fue tema central de la octava asamblea, que llamó en el pronunciamiento “Emergencia nacional: maíz transgénico a punto de envenenar nuestras mesas”, al magisterio democrático, a los jóvenes en las redes sociales, a los pueblos y “a todos los que comemos maíz en México y en cualquier parte del mundo, a movilizarse, desarrollando formas creativas y diversas de acción para denunciar y detener este ataque de las trasnacionales por controlar la alimentación de todos, sin importarles siquiera que sea tóxica”
Están en proceso las primeras solicitudes de las trasnacionales Monsanto y Pioneer (propiedad de DuPont) para sembrar maíz transgénico a escala comercial en México. Un millón 400 mil hectáreas en Sinaloa y más de un millón de hectáreas en Tamaulipas. En más de la mitad de esa superficie, quieren usar el mismo tipo de maíz transgénico (con el gen Mon603) que produjo cáncer en ratas en el experimento del doctor Seralini en Francia, publicado en octubre 2012
Hay cada vez más pruebas de que los transgénicos causan problemas en la salud. El estudio de Seralini es el más amplio y más reciente, pero reportes anteriores indicaban lo mismo, por lo que la Asociación Americana de Medicina Ambiental llamó a no consumir transgénicos desde 2009.
Aunque sea ilegalmente y abusando de comunidades indígenas. Un caso de “fertilización oceánica” a gran escala (una de las técnicas de geoingeniería) realizado recientemente afuera de las costas de Canadá, ha levantado una marea de protestas nacionales e internacionales, llegando hasta la India, a las recientes sesiones del Convenio de Diversidad Biológica que justamente tenía en su agenda el tema de la geoingeniería.
Todos los experimentos científicos que prueban riesgos en los transgénicos han sido objeto de agresivos ataques por parte de Monsanto y seudo-científicos
El sistema alimentario agroindustrial es responsable por entre 44 y 57 por ciento de las emisiones que provocan el cambio climático
Lo que se está viviendo en México con las elecciones, documentado en las múltiples impugnaciones de que han sido objeto, es muestra, para un gran porcentaje de la población, de abuso de poder: de poder económico, de poder mediático, de poder institucional, para favorecer a candidatos que preserven los privilegios económicos de esos mismos poderosos. A la gravedad de los acontecimientos, se agrega el hecho de que para mucha gente la impostura democrática pierde su sentido integrador. Ni siquiera el acto simbólico de votar (con su correlato subyacente de que los desposeídos se sientan de alguna forma parte del sistema) es respetado, por lo que la exclusión es total y generadora de alta tensión.
Lo que se está viviendo en México con las elecciones, documentado en las múltiples impugnaciones de que han sido objeto, es muestra, para un gran porcentaje de la población, de abuso de poder: de poder económico, de poder mediático, de poder institucional, para favorecer a candidatos que preserven los privilegios económicos de esos mismos poderosos.
Autorización del gobierno a las siembras “piloto” de maíz transgénico a campo abierto, para que las empresas no sólo queden impunes, sino que lucren con la contaminación
Sumidos en una múltiple crisis global, financiera, económica, alimentaria y de devastación ambiental y caos climático, oímos desde los gobiernos y las empresas que la ‘solución’ será una nueva ‘economía verde’. O como dijo Obama parafraseando a Franklin Roosevelt frente a la crisis de 1929, se trata de un ‘green new deal’ (un nuevo acuerdo verde), donde todos serán escenarios de ganar-ganar.
147 empresas que detentan 40 por ciento de los ingresos de todas las trasnacionales. La gran mayoría de éstas últimas son instituciones financieras
Lo único que cuenta en materia de transgénicos: los intereses económicos de cuatro multinacionales que controlan virtualmente 100% de los transgénicos en el mundo
Lo más verde de las propuestas de economía verde en las negociaciones hacia Río+20, es el color de los billetes que esperan ganar con ella las trasnacionales
Al igual que Monsanto, Gates se dedica también a tratar de destruir la agricultura campesina en todo el planeta, principalmente a través de la llamada Alianza para una Revolución Verde en África (AGRA). Ésta funciona como caballo de Troya para despojar a los campesinos africanos pobres de sus semillas tradicionales, sustituyéndolas por semillas de las empresas primero, y finalmente por transgénicos
Los corsarios del carbono no pudieron avanzar en Durban tanto como querían, gracias a las denuncias de organizaciones de la sociedad civil y de Vía Campesina. Pero sin duda es un tema a seguir denunciando.
Los resultados de la conferencia mundial de cambio climático realizada a principios de diciembre en Durban, Sudáfrica, son una condena a la humanidad, especialmente a los países del Sur más afectados por el caos climático, mientras que los grandes contaminadores evadieron cualquier responsabilidad u obligación y aseguraron los mercados de carbono para seguir lucrando con falsas soluciones a la crisis.
Para muchas personas y organizaciones, “economía verde” puede tener un significado positivo, asociado a producción agrícola orgánica, energías renovables, tecnologías limpias. En los movimientos existe una diversidad de propuestas de economías alternativas, socialmente justas, culturalmente apropiadas y ecológicamente sustentables. Sin embargo, la noción de “economía verde” que se está manejando desde los gobiernos va por un camino opuesto. Se trata básicamente de renovar el capitalismo frente a las crisis, aumentando las bases de explotación y privatización de la naturaleza.
Terminator es uno de los sueños más preciados de las trasnacionales semilleras y no han renunciado a él. Les daría una gran ventaja para aumentar sus monopolios y la dependencia de los agricultores. Poco después de la prohibición en Brasil, los grandes latifundistas de ese país, clientes y compadres de Monsanto, Syngenta y demás trasnacionales de transgénicos, presentaron una propuesta legislativa para eliminar la prohibición, rechazada en varias comisiones, pero aún en trámite.
El tema está plagado de trampas conceptuales, intentando que no reconozcamos las causas reales o los remedios falsos propuestos por quienes causan los problemas
