“La crisis va a desenvolverse de tal modo que
las primeras y realmente brutales manifestaciones de la crisis climática
mundial que hemos visto van a combinarse con la crisis del capital en
cuanto tal” •
François Chesnais ••
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La tesis que voy a presentar, es que el año
pasado se produjo una verdadera ruptura que deja atrás una larga
fase de expansión de la economía capitalista mundial;
y que esa ruptura marcó el inició de un proceso de crisis
con características que son comparables con la crisis de 1929,
aunque se desarrollará en un contexto muy distinto.
Lo primero que hay que recordar es que la crisis de
1929 se desarrolló como un proceso: un proceso que tuvo comienzo
en 1929, pero cuyo punto culminante se dio bastante después,
en 1933. Y que después abrió el paso a una larga fase
de recesión. Digo esto para subrayar que, en mi opinión,
estamos viviendo las primeras etapas, pero realmente las primeras, primerísimas
etapas, de un proceso de esa amplitud y esa temporalidad. Y que lo que
por estos días está ocurriendo y tiene como escenario
los mercados financieros de Nueva York, de Londres y de otros grandes
centros bursátiles, es solamente un aspecto - y tal vez no sea
el aspecto mas importante - de un proceso que se debe interpretar como
un proceso histórico.
Estamos frente a uno de esos momentos en los que la crisis viene a expresar
los límites históricos del sistema capitalista. No se
trata de alguna versión de la teoría de “la crisis
final” del capitalismo o algo por el estilo. De lo que sí
se trata, en mi opinión, es de entender que estamos enfrentados
a una situación en que la se expresan estos límites históricos
de la producción capitalista. Y aunque no quisiera aparecer como
un Pastor con su Biblia marxista, quiero leerles un pasaje de El capital:
El verdadero límite de la producción
capitalista es el mismo capital es el hecho de que, en ella, son el
capital y su propia valorización lo que constituye el punto de
partida y la meta, el motivo y el fin de la produc¬ción;
el hecho de que aquí la producción sólo es producción
para el capi¬tal y no, a la inversa, los medios de producción
simples medios para ampliar cada vez más la estructura del proceso
de vida de la sociedad de los productores. De aquí que los límites
dentro de los cuales tiene que moverse la conservación y valorización
del valor-capital, la cual descansa en la expropiación y depauperación
de las grandes masas de los produc¬tores, choquen constantemente
con los métodos de producción que el capital se ve obligado
a emplear para conseguir sus fines y que tienden al aumento ilimitado
de la producción, a la producción por la producción
misma, al desarrollo incondicional de las fuerzas sociales productivas
del trabajo. El medio empleado —desarrollo incondicional de las
fuerzas sociales productivas— choca constantemente con el fin
perseguido, que es un fin limitado: la valorización del capital
existente. Por consiguien¬te, si el régimen capitalista de
producción constituye un medio histórico para desarrollar
la capacidad productiva material y crear el mercado mun¬dial correspondiente,
envuelve al propio tiempo una contradicción cons¬tante entre
esta misión histórica y las condiciones sociales de producción
propias de este régimen.
Bueno, seguramente hay algunas palabras que hoy ya
no utilizaríamos, como esas de “misión histórica”...
Pero creo que lo que iremos viendo en los años que vendrán,
se dará precisamente sobre la base de que ya se ha creado ese
mercado mundial, en toda su plenitud, intuido por Marx. Es decir, tenemos
un mercado y una situación mundial diferentes a las de 1929,
porque en ese entonces países como China y como India eran todavía
“semi coloniales” en tanto que ahora ya no tienen ese carácter;
son grandes países que, más allá de que tengan
un carácter combinado que requiere un cuidadoso análisis,
son ahora partícipes de pleno derecho dentro de una economía
mundial única, una economía mundial unificada en un grado
desconocido hasta ésta etapa de la historia. La cita puede ayudarnos
a entender el momento actual y la crisis que se ha iniciado precisamente
en éste marco de un sólo mundo.
Un nuevo tipo de crisis
En mi opinión, en esta nueva etapa, la crisis
va a desenvolverse de tal modo que las primeras y realmente brutales
manifestaciones de la crisis climática mundial que hemos visto
van a combinarse con la crisis del capital en cuanto tal. Entramos en
una fase que plantea realmente una crisis de la humanidad, dentro de
complejas relaciones en las que están también los acontecimientos
bélicos, pero lo más importantes es que, incluso excluyendo
el estallido de guerra de gran amplitud que en el presente solo podría
ser una guerra atómica, estamos enfrentados a un nuevo tipo de
crisis, a una combinación de esta crisis económica que
se ha iniciado con una situación en la cual la naturaleza, tratada
sin la menor contemplación y golpeada por el hombre en el marco
del capitalismo, reacciona ahora de forma brutal. Esto es algo casi
excluido de nuestras discusiones, pero que va a imponerse como un hecho
central.
Por ejemplo: muy recientemente, leyendo el trabajo de un sociólogo
francés, me enteré de que los glaciares andinos de los
que fluye el agua con que se abastecen La Paz y El Alto, están
agotados en más de un 80% y se estima que dentro de 15 años
La Paz y El Alto ya no tendrán agua... y sin embargo, esto es
algo que nunca se trató, nunca se discutió un hecho de
tal magnitud que puede hacer que la lucha de clases en Bolivia, tal
como la conocimos, se modifique sustancialmente, por ejemplo haciendo
que el tan controvertido traslado de la capital a Sucre se imponga como
algo “natural”, porque se acabe el agua en La Paz.…
Estamos entrando a un período de ese tipo y es un problema es
que casi no se habla de eso, mientras que en los ambientes revolucionarios
se sigue hablando de cosas que en este momento resultan minucias, cuestiones
completamente mezquinas en comparación a los desafíos
con los que estamos enfrentados.
Límites inmanentes del capitalismo
Bueno, sigamos con la cuestión de los límites
del capitalismo. Junto con la cita anterior, inmediatamente antes, Marx
escribe que “La producción capitalista aspira constantemente
a superar estos límites inmanentes a ella, pero solo puede superarlos
recurriendo a medios que vuelven a levantar ante ella estos mismos límites
todavía con mayor fuerza”. Esta indicación nos introduce
al análisis y a la discusión de los medios a los que se
recurrió, durante los últimos treinta años, para
superar los límites inmanentes del capital.
Esos medios han sido, en primer lugar, todo el proceso de liberalización
de las finanzas, del comercio y de la inversión, todo el proceso
de destrucción de las relaciones políticas surgidas a
raíz de la crisis del 29 y de los años treinta, después
de la Segunda Guerra Mundial y de las guerras de de liberación
nacional... Todas esas relaciones que expresaban la dominación
del capital pero representaban al mismo tiempo formas de control parcial
del mismo capital, fueron destrozadas y, por algún tiempo, al
capital le pareció que con esto se superaban los limites puestos
a su actuación.
La segunda forma que se eligió para superar esos limites inmanentes
del capital, ha sido recurrir en una escala sin precedentes a la creación
de capital ficticio y de medios de crédito para ampliar una demanda
insuficiente en el centro del sistema.
Y la tercera forma, la mas importante históricamente para el
capital, ha sido por supuesto la reincorporación en cuanto elementos
plenos del sistema capitalista mundial, de la Unión Soviética
y sus “satélites”, y de China...
Sólo en el marco de las resultantes de estos tres procesos es
posible captar la amplitud y la novedad de la crisis que se inicia...
Liberalización, Mercado mundial, competencia…
Bueno, comencemos por interrogarnos sobre que ha significado
la liberalización y la desregulación llevadas a cabo en
escala mundial, con la incorporación del antiguo “campo”
soviético y la incorporación y modificación de
las relaciones de producción en China... El proceso de liberalización
y desreglamentación ha significado el desmantelamiento de los
pocos elementos regulatorios que se habían construido en el marco
internacional al salir de la Segunda Guerra mundial, para entrar en
un capitalismo totalmente des-reglamentado. Y no sólo des-reglamentado,
sino también un capitalismo que ha creado realmente el mercado
mundial en el pleno sentido del termino, convirtiendo en realidad lo
que era en Marx una intuición o anticipación. Puede ser
útil precisar el concepto de mercado mundial e ir tal vez mas
allá de la palabra mercado. Se trata de la creación de
un espacio libre de restricciones para las operaciones del capital,
para producir y realizar plusvalía tomando este espacio como
base y procesos de centralización de ganancias a escala verdaderamente
internacional. Ese espacio abierto, no homogéneo pero con una
reducción drástica de todos los obstáculos a la
movilidad del capital, esa posibilidad para el capital de organizar
a escala universal la el ciclo de valorización está acompañada
por una situación que permite poner en competencia entre sí
a los trabajadores de todos los países. Es decir, se sustenta
en el hecho que el ejercito industrial de reserva es realmente mundial
y que es el capital como un todo el que rige los flujos de integración
o de repulsión, en las formas estudiadas por Marx.
Este es entonces el marco general de un proceso de “producción
para la producción” en condiciones en que la posibilidad
para la humanidad y las masas del mundo de acceder a esa producción
es totalmente limitada... y por lo tanto el cierre exitoso del ciclo
de valorización del capital, para el capital en su conjunto,
y para cada capital en particular, se hace cada vez más difícil...
Y por eso se incrementa y se hace mas determinante en el mercado mundial
“las leyes ciegas de la competencia”. Los Bancos Centrales
y los Gobiernos pueden proclamar que acordarán entre sí
y colaborarán para impedir la crisis, pero creo que nadie pueda
introducir la cooperación en el espacio mundial convertido en
escenario de una tremenda competencia entre capitales. Y ahora la competencia
entre capitales va mucho más allá de las relaciones entre
los capitales de las partes mas antiguas y mas desarrolladas del sistema
mundial con los sectores menos desarrollados desde el punto de vista
capitalista. Porque bajo formas particulares e incluso muy parasitarias,
en el marco mundial se han dado procesos de centralización del
capital por fuera del marco tradicional de los centros imperialistas:
en relación con ellos, pero en condiciones que también
introducen algo totalmente nuevo en el marco mundial.
Durante los últimos quince años y en particular durante
la última etapa se han desarrollado, en determinados puntos del
sistema, grupos industriales capaces de integrarse como socios de pleno
derecho en los oligopolios mundiales. Tanto en la India como en China
se han conformado verdaderos y fuertes grupos económicos capitalistas.
Y en el plano financiero, como expresión del rentismo y del parasitismo
puro, los llamados Fondos Soberanos se han convertido en importantes
puntos de centralización del capital bajo la forma dinero, que
no son meros satélites de los Estados Unidos, tienen estrategias
y dinámicas propias y modifican de muchas maneras las relaciones
geopolíticas de los puntos claves en que la vida del capital
se hace y se hará...
Por eso, otro elemento a tener en cuenta, es que esta crisis tiene como
otra de sus dimensiones, la de marcar el fin de la etapa en que los
Estados Unidos pudieron actuar como potencia mundial sin parangón...
En mi opinión, hemos salido del momento que analizara Mézáros
en su libro del 2001 y los Estados Unidos serán sometidos a prueba:
en un plazo temporal muy corto, todas sus relaciones mundiales se han
modificado y deberá, en el mejor de los casos, renegociar y reordenar
todas sus relaciones en base al hecho de que deberán compartir
el poder. Y esto, por supuesto, es algo que nunca se produjo de forma
pacífica en la historia del capital... Entonces, primer elemento:
uno de los métodos elegidos por el capital para superar sus limites,
se ha transformado en fuente de nuevas tensiones, conflictos y contradicciones,
indicando que una nueva etapa histórica se abrirá paso
a través de esta crisis.
Creación incontrolada de capital ficticio
El segundo medio utilizado para superar los limites
para el capital de las economías centrales, fue que todas ellas
recurrieron a la creación de formas totalmente artificiales de
ampliación de la demanda efectiva, las que sumándose a
otras formas de creación de capital ficticio, generaron las condiciones
para la crisis financiera que se está desarrollando hoy... En
el articulo que los compañeros de Herramienta tuvieron la gentileza
de traducir al castellano y publicar, abordé con cierto detenimiento
esta cuestión del capital ficticio y los nuevos procesos que
se han dado dentro del proceso mismo de acumulación de capital
ficticio. Para Marx, el capital ficticio Marx es la acumulación
de títulos que son “sombra de inversiones” ya hechas
pero que, como títulos de bonos y de acciones aparecen con el
aspecto de capital a sus poseedores... No lo son para el sistema como
un todo, para el proceso de acumulación, pero sí lo son
para sus poseedores y, en condiciones normales de cierre de los procesos
de valorización del capital, rinde a sus poseedores dividendos
e intereses. Pero su carácter ficticio se revela en situaciones
de crisis. Cuando sobrevienen crisis de sobreproducción, quiebra
de empresas, etcétera, se advierte que ese capital no existía...
por eso también puede leerse a veces en los periódicos
que tal o cual cantidad de capital “desapareció”
en algún sacudón bursátil: esas sumas nunca habían
existido como capital propiamente dicho, a pesar de que, para los poseedores
de esas acciones, representaban títulos que daban derecho a dividendos
e intereses, a percibir ganancias…
Por supuesto, uno de los grandes problemas de hoy es que en muchísimos
países los sistemas de jubilación están basados
en capital ficticio, con pretensiones de participación en los
resultados de una producción capitalista que puede desaparecer
en momentos de crisis. Toda la etapa de la liberalización y globalización
financiera de los años 80 y 90 estuvo basada en acumulación
de capital ficticio, sobre todo en manos de Fondos de inversión,
Fondos de pensiones, Fondos financieros... Y la gran novedad desde finales
o mediados de los años 90 y a todo lo largo de los años
2000 fue, en los Estados Unidos y en Gran Bretaña en particular,
el empuje extraordinario que se dio a la creación de capital
ficticio en la forma de crédito. De crédito a empresas,
pero también y sobre todo de créditos a los hogares, créditos
al consumo y más que nada créditos hipotecarios. Y eso
hizo dar un salto en la masa de capital ficticio creado, originando
formas aún mas agudas de vulnerabilidad y fragilidad, incluso
frente a choques menores, incluso frente a episodios absolutamente predecibles.
Por ejemplo, en base a todo lo estudiado anteriormente se sabía
que un boom inmobiliario se termina, que inexorablemente hay un momento
en el que, por procesos internos muy bien estudiados, se acaba; y si
puede ser relativamente comprensible que en el mercado accionario existiera
la ilusión de que no había limites para la suba en el
precio de las acciones, en base a toda la historia previa se sabía
que eso no podía ocurrir en el sector inmobiliario: cuando se
trata de edificios y casas es inevitable que llegue el momento en que
el boom acaba. Pero se colocaron en tal situación de dependencia
que ese acontecimiento completamente normal y previsible se transformó
en una crisis tremenda. Porque a todo lo que ya dije, se añadió
el hecho de que durante los dos últimos años los prestamos
se hacían a hogares que no tenían la menor posibilidad
de pagar. Y además, todo eso se combino con las nuevas “técnicas”
financieras que traté de explicar con un grado aceptable de vulgarización
en mi articulo de Herramienta, permitiéndose así que los
bancos vendieran bonos en condiciones tales que nadie podía saber
exactamente qué estaba comprando… hasta el fuerte estallido
de los “subprime”, en el 2007.
Ahora, están en el proceso de desmontaje de ese proceso. Pero
dentro de ese desmontaje hay procesos de concentración del capital
financiero. Cuando el Bank of America compra Merrill Lynch, estamos
ante un proceso de concentración clásico. Y vemos además
estos procesos de estatización de las deudas, que implican la
creación inmediata de mas capital ficticio. La Reserva Federal
de Estados Unidos crea mas capital ficticio para mantener la ilusión
de un valor del capital que está a punto de derrumbarse, con
la perspectiva de tener en algún momento dado la posibilidad
de aumentar fuertemente la presión fiscal, pero en realidad no
puede hacerlo porque eso significaría el congelamiento del mercado
interno y la aceleración de la crisis en tanto crisis real. Asistimos
pues a una fuga hacia adelante que no resuelve nada. Dentro de ese proceso
existe también el avance de los Fondos Soberanos que buscan modificar
la repartición ínter capitalista de los flujos financieros
a favor de los sectores rentistas que han acumulado estos fondos. Y
esto es un factor de perturbación aun mayor en el proceso.
Quiero recordar para terminar con este punto que ese déficit
comercial de 5 puntos del PBI es lo que ha conferido a los Estados Unidos
la particularidad de ese un lugar clave para la concreción del
ciclo del capital en el momento de realización de la plusvalía,
para el proceso capitalista en su conjunto. Enfrentados ahora a una
casi inevitable retracción económica, se plantea como
el gran interrogante si, en un corto lapso de tiempo, la demanda interna
China podrá pasar a ser el lugar que garantice ese momento de
realización de la plusvalía que se daba en Estados Unidos.
La amplitud de la intervención del Tesoro es muy fuerte logra
que la contracción de la actividad en los Estados Unidos y la
caída en las importaciones haya sido hasta ahora muy limitada.
El problema es saber cuanto tiempo se podrá tener como único
método de política económica crear mas liquidez
y mas liquidez... ¿Será posible que no haya limites a
la creación de capital ficticio bajo la forma de liquidez para
mantener el valor del capital ficticio ya existente? Me parece una hipótesis
demasiado optimista, y entre los mismos economistas norteamericanos
muchos lo dudan.
¿Sobre-acumulación en China?
Para terminar, llegamos a la tercer manera en la cual
el capital superó sus limites inmanentes, que es en definitiva
la mas importante de todas y plantea los interrogantes mas interesantes.
Me refiero a la extensión, en particular a China, de todo el
sistema de relaciones sociales de producción del capitalismo.
Algo que Marx mencionó en algún momento como una posibilidad,
pero que sólo se hizo realidad durante los últimos años.
Y se ha hizo en condiciones que multiplican los factores de crisis.
La acumulación del capital en China se hizo en base a procesos
internos, pero se hizo también en base a algo que está
perfectamente documentado, pero poco comentado: el traslado de una parte
importantísima del Sector II de la economía, el sector
de la producción de medios de consumo, desde los Estados Unidos
hacia China. Y esto tiene mucho que ver con el grueso de los déficits
norteamericanos (el déficit comercial y el fiscal), que sólo
podrían revertirse por medio de una “reindustrialización”
de los Estados Unidos.
Esto significa que se establecieron nuevas relaciones entre los Estados
Unidos y China. No se trata ya de las relaciones de una potencia imperialista
con un espacio semicolonial... Los Estados Unidos crearon relaciones
de un tipo nuevo, que ahora tiene dificultades en reconocer y en asumir.
En base al superávit comercial China acumuló millones
y millones de dólares, que luego presta a los Estados Unidos.
Una ilustración de las consecuencias que esto trae, lo tenemos
con la nacionalización de esas dos entidades llamadas Fannie
Mae y Freddy Mac: parece ser que la banca de China tenia el 15% de los
fondos de estas entidades y le comunicó al gobierno americano
que China no aceptaría su desvalorización... Son relaciones
internacionales de un tipo totalmente nuevo.
Pero ¿qué ocurre en el seno mismo de China? En mi articulo
había una sola pagina sobre esto, y al final, pero de alguna
manera es la cuestión mas decisiva para la próxima etapa
de la crisis... En China se ha dado internamente un proceso de competencia
entre capitales, que se combinó con procesos de competencia entre
sectores del aparato político chino, y de competencia para atraer
a empresas extranjeras, todo lo cual ha resultado en un proceso de creación
de inmensas capacidades de producción, además de violentar
a la naturaleza en una escala superlativa: en China se concentra una
sobre acumulación de capital que en un momento dado se tornará
insostenible. En Europa es evidente la tendencia es a una aceleración
de la destrucción de capacidades productivas y de puestos de
trabajo para trasladarse al único paraíso del mundo capitalista
que hoy es China. Considero que este traslado de capitales a China ha
significado una reversión de procesos anteriores hacia una alza
de la composición orgánica del capital. La acumulación
es intensiva en medios de producción y es intensiva y muy dilapidadora
de la otra parte del capital constante, es decir las materias primas.
La masiva creación de capacidades de producción en el
Sector I estuvo acompañada por todos los mecanismos y empuje
económico que caracteriza el crecimiento de China... pero el
mercado final para sostener toda esa producción es el mercado
mundial, y una retracción de este pondrá en evidencia
esa sobre acumulación de capital. Alguien como Aglietta, que
ha estudiado específicamente esto, afirma que realmente hay sobre-acumulación,
hay un acelerado proceso de creación de capacidad productiva
en China, un proceso que, en el momento en que se termine - y tiene
que terminar - la realización de toda esa producción va
a plantear problemas... Además, China es realmente un lugar decisivo
porque incluso pequeñas variaciones en su economía determinan
la coyuntura de otros muchos países en el mundo. Fue suficiente
que la demanda de bienes de inversión chinos cayera un poco para
que Alemania perdiera exportaciones y entre en recesión. Las
“pequeñas oscilaciones” en China tienen repercusiones
muy fuertes en otros lugares, como debiera ser evidente para el caso
de Argentina.
Para seguir pensando y discutiendo
Y vuelvo a lo que decía en el comienzo. Aunque
sean comparables, las fases de esta crisis van a ser distintas a las
del 29, porque en aquel entonces la crisis de sobreproducción
de los Estados Unidos se verificó desde los primeros momentos.
Después se profundizó, pero se supo enseguida que se estaba
ante una crisis de sobreproducción. Ahora en cambio, con diversas
políticas están aplazando ese momento, pero no podrán
aplazarlo mucho más. Simultáneamente, y como ocurriera
también con la crisis de 1929 y los años 30, aunque en
condiciones y bajo formas distintas, la crisis se combinará con
la necesidad, para el capitalismo, de una reorganización total
de la expresión de sus relaciones de fuerzas económicas
en el marco mundial, marcando el momento en el que los Estados Unidos
verán que su superioridad militar es solamente un elemento, y
un elemento bastante subordinado, para renegociar sus relaciones con
China y otras partes del mundo. O llegará el momento en el cual
dará el salto a una aventura militar de imprevisibles consecuencias...
Por todo ello digo que para mi esto es mucho mas que una crisis financiera,
incluso si estamos por ahora en esa fase, incluso si el articulo publicado
por Herramienta debió concentrarse en tratar de iluminar los
enredos del capital ficticio y permitir entender porque es tan difícil
el desmontaje de ese capital, pero estamos ante un una crisis muchísimo
mas amplia. Ahora bien, tengo la impresión, por el tenor de las
distintas preguntas u observaciones que se me hicieron, que muchos opinan
que estoy pintando un escenario de tipo catastrofista, de derrumbe del
capitalismo... En realidad, creo que estamos ante el riesgo de una catástrofe,
pero no ya del capitalismo, sino de una catástrofe de la humanidad.
En cierta forma, si tomamos en cuenta la crisis climática, posiblemente
ya existe algo de eso... Yo opino (junto con Mészáros,
por ejemplo, pero somos muy pocos los que damos importancia a esto)
que estamos ante un peligro inminente... Lo dramático, es que
esto por el momento afecta directamente a poblaciones que no son tomadas
en cuenta: lo que pueda estar pasando en Haití pareciera que
no tiene la menor importancia historia, lo que ocurre en Bangla Desh
no tiene peso más allá de la región afectada, tampoco
lo ocurrido en Birmania, porque el control de la Junta militar impide
que trascienda... Y lo mismo en China: se discuten los índices
de crecimiento pero no de las catástrofes ambientales, porque
el aparato represivo controla las informaciones sobre las mismas...
Y lo peor es que esa “opinión” que está siendo
constantemente construida por los medios, está interiorizada
muy profundamente incluso en muchos intelectuales de izquierda... Yo
había comenzado a trabajar y a escribir sobre todo eso, pero
con el comienzo de la crisis de alguna manera debí volver a ocuparme
de las finanzas, aunque no lo hago con mucho gusto porque lo esencial
me parece que se juega en un plano distinto.
Para terminar: el hecho que todo esto ocurra después de esa tan
larga fase, sin paralelo en la historia del capitalismo, de 50 años
de acumulación ininterrumpida (salvo una pequeñísima
ruptura en el 74/75), así como también todo lo que los
círculos capitalistas dirigentes y en particular los bancos centrales
aprendieron de la crisis del 29, todo ello hace que la crisis avance
de manera bastante lenta... Desde setiembre del año pasado, el
discurso de los círculos dominantes viene sosteniendo, una y
otra vez, que “lo peor ya pasó”, cuando lo cierto
es que una y otra vez “lo peor” estaba por venir. Por eso
insisto en el riego de minimizar la gravedad de la situación,
y sugiero que en nuestros análisis y forma de enfocar las cosas,
deberíamos incorporar la posibilidad, como mínimo la posibilidad,
de que inadvertidamente estemos también interiorizando ese discurso
de que, en definitiva “no pasa nada”...