Alejandra Rivera
Como cada año, vemos qué se logró y qué nos
falta por hacer. A tres años de los terribles hechos de Atenco,
tenemos doce compañeros presos. Tres en el Penal de Máxima
Seguridad del Altiplano en Almoloya de Juárez, otros nueve en Molino
de Flores, Texcoco (ambos en el Estado de México); dos perseguidos
políticos, una de ellas América, hija de Ignacio del Valle.
Además, nos pesa, nos lastima, nos indigna, un dictamen infame
de la Suprema Corte de Justicia que absuelve a los verdugos, entre ellos,
al gobernador Enrique Peña Nieto.
Pero nuestra rabia ha tomado forma y a la par de la cadena de infamias
que pesa sobre el pueblo de Atenco y sobre quienes fueron torturados,
sobre las que fueron violadas y sobre los que fueron asesinados, también
camina una gran campaña nacional e internacional, que ya rompió
fronteras, para unirse en una sola voz:
¡Justicia y libertad para Atenco!
Contra el movimiento social, el secuestro equiparado
Todos los compañeros son acusados del delito de secuestro equiparado.
Este delito, según el Lic. Juan de Dios Monge, equivale al delito
de disolución social que utilizaba el gobierno para hacer de
la protesta social un crimen y cuya abrogación fue bandera de
lucha de los estudiantes en ese convulsionado año de 1968.
Atenco es sólo el inicio, ya que en el Estado de Querétaro
también se encuentran tres indígenas ñahñú
acusadas bajo este cargo: Jacinta Francisco Marcial, Alberta Alcántara
y Teresa González, sentenciadas a 21 años por la misma
causa, cuando ellas solo protestaban por la agresión que recibieron
por parte de elementos de Agencia Federal de Investigación (AFI).
Como siempre, el brazo de la “justicia” sólo se cierne
sobre los que menos tienen, especialmente cuando se atreven a señalar
a quienes ostentan el poder.
Para el periodista Miguel Ángel Granados Chapa este delito esta
diseñado “para castigar con fiereza a activistas, solicitantes,
gente con derechos a salvo, en suma ciudadanos en movimiento que, colmada
su paciencia al exigir servicios o medidas que la ley les provee, y
al calor de las discusiones propias del desencuentro con funcionarios,
los retienen por horas en sus propias oficinas o en locales donde se
ventilaban asuntos de la competencia de los retenidos.”1
Peores cárceles que en los 60 y 70
Siguiendo con estas comparaciones, el intelectual Adolfo Gilly recordó
sus años de encarcelamiento en un emotivo discurso durante el
acto de Molino de Flores realizado el 18 de abril de este año.
Para él las cárceles en los tiempos de Díaz Ordaz
y Echeverría tenían mejores condiciones para los presos
políticos. En ellas contaban con visitas sin ser familia, tenían
máquinas de escribir -por eso varios de ellos escribieron libros-
podían entrar medios escritos, contar con televisión,
incluso el rector de la UNAM en ese entonces, Pablo González
Casanova, les permitió continuar con sus estudios y acreditar
las materias. Los presos políticos, a pesar de sufrir el encarcelamiento
injusto, tenían algunos derechos, no como ahora.
A los presos políticos de la era panista no les permiten las
visitas, libros, revistas, periódicos. Hoy para los presos políticos
esos derechos solamente son una ilusión, un sueño para
reconquistar. Gilly agregó que esos derechos no fueron producto
de la bondad de esos gobiernos represivos, sino una conquista del movimiento
social. Tarea que ahora nos toca a nosotros.
Los compañeros Ignacio, Felipe y Héctor, quienes se encuentran
en el penal de máxima seguridad del Altiplano, tienen que soportar
todavía peores condiciones. Al respecto, los hermanos Héctor
y Antonio Cerezo Contreras, ex presos políticos, quienes pasaron
6 años en los penales de máxima seguridad, refieren que
el estar recluido allí implica castigo sobre castigo. El trato
que reciben es peor que el que se da a los presos comunes, hay más
aislamiento, limitan a lo mínimo las visitas. Allí los
tratan como animales, los castigan sin ningún motivo, no pueden
hablar entre presos, tienen que caminar con las manos atrás y
con la cabeza baja.
Ante las infames sentencias, el silencio de los medios
La periodista Blanche Petrich estalló, y en el mismo evento de
Molino de Flores comentó que a pesar que las condenas de los
compañeros son escandalosas (de 31 a 112 años), la mayoría
de los medios de comunicación prefieren guardar silencio. No
han dado el seguimiento que este caso merece. Denunció que ha
tenido que enfrentar muchos obstáculos para acceder a las instalaciones
y entrevistar a los compañeros. El impedir el acceso de la prensa
es una violación más a sus derechos porque no se les permite
expresar su verdad ante el pueblo, un agravio más contra la libertad
de expresión.
Petrich ha entrevistado a varios presos políticos, pero en el
caso Atenco el gobierno ha puesto todas las trabas posibles, con ello
quiere silenciarlos. A pesar de ello ya son más los periodistas
que han levantado la voz para solidarizarse con el caso y denunciar
el absurdo en el que vivimos los mexicanos, bajo un gobierno que castiga
a quien señala las injusticias con la peor condena, y que permite
a los poderosos narcotraficantes presumir sus fortunas en revistas como
Forbes.
A seguir luchando: la justicia y la libertad tienen que llegar
A pesar de todo, los presos y sus familias siguen resistiendo, peleando
por su libertad, exigiendo justicia. La libertad tiene que llegar, y
pronto. Falta que Nacho, Felipe, Héctor y los demás compañeros,
salgan de esas inmundas cárceles. Falta justicia para todas aquellas
mujeres que fueron ultrajadas, falta justicia para el niño Javier
Cortes Santiago y para el estudiante Alexis Benhumea asesinados por
las fuerzas represoras. Falta que todos los procesados queden absueltos.
Falta que los perseguidos políticos, América del Valle
y Adán Espinoza, puedan regresar a su pueblo.
Falta que la familia de Ignacio del Valle se vuelva a reunir, ya que
fue desintegrada por el conflicto. Falta que los represores, los asesinos
y los violadores paguen por sus crímenes.
Quienes merecen ser juzgados y encarcelados son Vicente Fox, Enrique
Peña Nieto, Wilfrido Robledo y Medina Mora.
Falta justicia y libertad para Atenco.