LA GUERRA, UNA ESTRATEGIA PARA EL DESPOJO DE LOS TERRITORIOS ANCESTRALES
INDÍGENAS
La Consejería mayor CRIC denuncia ante la comunidad nacional
e internacional el atentado de que fue víctima la niña
Mayerli Alejandra Legarda Quilcue, de 12 años de edad, hija de
Aída Quilcue, vocera de la Minga de Resistencia Social y Comunitaria
y Edwin Legarda, quien fuera asesinado el 16 de diciembre por la Fuerza
Pública en el municipio de Totoró, departamento del Cauca.
El atentado que sufrió la niña Mayerli Legarda Quilcue,
quien tiene medidas de protección, fue perpetrado por 4 individuos,
siendo aproximadamente las 6:00 de la tarde del día 11 de mayo,
los cuales apuntaron con armas cortas hacia ella que se encontraba al
frente de su casa de habitación, situada en la Vereda Clarete
del municipio de Popayán, Cauca.
Cuando la niña observó el peligro se internó en
la casa y los delincuentes, que se movilizaban en un Carro Blanco del
que no pudo identificarse sus placas, rodearon la casa, pero, al parecer,
resolvieron emprender la huida con rumbo a la ciudad de Popayán
al observar movimientos de la guardia indígena que se encontraba
al interior de la vivienda.
Esta anómala situación está rodeada de otros hechos
irregulares sucedidos, uno, el día anterior, cuando personas
que dijeron ser funcionarios de Bienestar familiar, intentaron entrar
al colegio donde la menor estudia y luego visitaron su vivienda y allí
la interrogaron sin permiso ni conocimiento de su señora madre,
Aída Marina Quilcue Vivas.
Otro acontecimiento denunciado por la Consejería Mayor CRIC,
fue el sucedido el pasado 21 de abril, donde una patrulla de la policía
estuvo merodeando la misma casa y posteriormente, en horas de la noche,
el carro asignado a la niña Mayerli fue seguido desde la Panamericana
por una patrulla policial, y en un sitio solitario de la vía
fue detenido, pretendiendo, los uniformados, amenazantes con sus armas
de dotación, requisar el vehículo lo cual no fue permitido
por la guardia que hace las veces de escolta, tanto de la niña
como de la entonces Consejera CRIC, Aída Quilcue. El conductor
del Vehículo explicó la condición del personal
transportado y los agentes en vez de atender su deber protector llamaron
refuerzos y rodearon amenazantes el carro donde se trasladaban los indígenas.
De mala gana, y al parecer por indicación, del comandante de
la policía Cauca, con quien se comunicó la autoridad Indígena
del CRIC, los uniformados cedieron el paso. Este hecho fue puesto de
conocimiento de los organismos de control del Estado el día 22
de abril del 2008.
La Consejería Mayor CRIC reclama ante el mundo que el Estado
colombiano detenga la guerra contra los indígenas, pues mientras
el presidente no se disculpe públicamente por su ofrecimiento
de pago de recompensas para romper la unidad indígena, realizado
en marzo del 2008 en la ciudad de Popayán, sus agentes seguirán
considerando un favor a su gobierno acechar y hasta asesinar a los indígenas.
Igual sucede con la guerrilla de las
FARC y su poco favor a la paz de Colombia, al seguir amenazando y matando
indígenas por considerar que aquellas comunidades que tiene control
territorial de la fuerza pública son colaboradores o escudos
de sus contrincantes.
Lo sucedido en Nariño, en la Comunidad indígena de Piedra
Verde, municipio de Barbacoas, a las tres de la mañana del pasado
11 de mayo, donde los indígenas Aw´a, Adelnelio Bisbiscuz
García de 37 años edad y Marco Antonio Taicúz de
32 años, y herida en la cabeza la señora Berta Vargas,
por individuos que vestían prendas militares, así lo confirman.
De igual forma la amenaza a la gobernadora indígena, Luz Emerita
Cuspian, del Cabildo de Huila, Tierradentro, recibida a través
de un panfleto firmado por las auc, águilas negras y de llamadas
telefónicas anónimas, muestran que a pesar de que las
comunidades se encuentra en medio de una situación de riesgo
vivida por la actividad volcánica del Nevado del Huila, debiendo
evacuar la zona y ubicarse en un albergue temporal en el resguardo de
Ambaló, municipio de Silvia, Cauca, el Estado no ha prestado
la atención suficiente a esta situación y por el contrario
se conoce que los territorios abandonados por las comunidades indígenas
en Tierradentro, están siendo copados por los todos los bandos
del conflicto armado.
Es claro que el conflicto armado pretende evitar el desarrollo la autonomía
e irrespetar el territorio como sucede con el pueblo Nasa, donde el
sexto frente de la guerrilla de las FARC ha amenazado a 8 personas que
hacen parte de la administración municipal y del cabildo indígena
de Jambaló.
Aparte, la guerra que se desarrolla en gran parte del territorio caucano,
se ha reportado que 18 personas han sido evacuadas desde San Miguel
de Infí, Guangüí y la parte baja de Tombiquí,
hacia el casco urbano de Timbiquí, al estar intoxicadas por efecto
de la guerra química con aspersión aérea con glifosato,
realizada por la Fuerza Pública colombiana desde el pasado 6
de mayo, donde también aparte de las afectaciones humanas se
ha informado, sobre la muerte de peces de los ríos San Bernardo,
San Miguel de Infí y Saija.
Denunciamos esta política de guerra que resulta siendo una estrategia
para forzar el desplazamiento indígena y el abandono de los territorios
ancestrales, con la cual se desconoce el Auto 004 emitido por la Corte
Constitucional, por medio del cual se ordena al Estado colombiano salvaguardar
a los pueblos indígenas en peligro de extinción, como
está sucediendo en la frontera colombo- ecuatoriana con el pueblo
Aw´a; en la Costa Pacífica caucana con el Pueblo Eperara
Siapidara y en Tierradentro y norte del Cauca con el pueblo Nasa.
CONSEJERÍA MAYOR
CONSEJO REGIONAL INDÍGENA DEL CAUCA –CRIC-
Popayán, mayo 12 de 2009