Resisten los trabajadores a pesar de que se agravó el conflicto
laboral en la textil Febatex de Quilmes
Desde el martes los trabajadores de la planta textil Filobel-Febatex
de Quilmes, vienen realizando un importante corte de calles, como forma
de protesta a una orden de desalojo judicial. Además, volvieron
a reclamar la continuidad laboral de cien empleados de la empresa. Ahora
los trabajadores esperan el apoyo gubernamental al proyecto presentado
en legislatura provincial para reconocer a la cooperativa que ellos
formaron para hacerse cargo de la empresa.
Los trabajadores de la empresa quilmeña ex Filobel-Febatex, resistieron
su desalojo de la planta industrial, con un estruendoso corte de calles,
que continuará por tiempo indeterminado.
En la jornada del martes, los operarios textiles ahora nucleados en
la Cooperativa Textil Quilmes, explicaron que ¨ante el inminente
desalojo, a los trabajadores y trabajadoras sólo nos queda resistir¨.
Según explicó Eduardo Santillán, ex delegado gremial
y actual jefe de la cooperativa, ¨desoyendo todos nuestros reclamos,
el último viernes el juez de Garantías Número 4,
Damián Véndola, dictó el desalojo de la planta¨.
Y agregó que ¨los trabajadores estamos luchando por mantener
nuestra fuente de trabajo hace 6 meses y no aceptamos el desalojo¨.
De acuerdo a los testimonios, hace dos meses, tras haber sido despedidos,
cerca de cien empleados no recibieron el pago de indemnizaciones, deudas
en salarios, aportes ni asignaciones familiares de ningún tipo.
Desde que los trabajadores recuperaron la fábrica, comenzaron
a manufacturar productos textiles en la planta de la ex Filobel-Febatex,
ubicada en Rodolfo López 1706, Quilmes.
En un comunicado, los miembros de la cooperativa indicaron que ¨esta
medida es el desenlace de una conciliación entre el sindicato
y la patronal, quienes sólo garantizaron reincorporar a 14 compañeros
despedidos, dejando afuera de la medida a 89 trabajadores, echados meses
anteriores¨. El conflicto vuelve a surgir luego de dos meses de
trabajo continuo, que los operarios llevaron adelante, enmarcados en
dicha cooperativa. En todo ese lapso, los trabajadores lograron mantener
sus fuentes laborales, al tiempo que impidieron un eventual desmantelamiento
de la fábrica. ¨Hemos producido un importante stock de mercadería
que luego comercializamos en toda la provincia de Buenos Aires. Y no
queremos que se nos expropie esta planta que aún mantiene una
gran cantidad de maquinarias¨, reclamó Santillán.
Ahora, esperan que la legislatura provincial apruebe el proyecto ingresado,
que los reconozca como Cooperativa Textil Quilmes. En este sentido señalaron
que ¨seguro habrá novedades en los próximo 15 días¨.
Por otra parte, en dialogo con InfoSur, los trabajadores destacaron
que el sueldo básico y promedio que percibían antes del
conflicto, rondaba los 1.300 pesos. En tanto, los operarios advirtieron
que seguirán con la medida de fuerza que incluye un corte total
de calles por tiempo indeterminado sobre Rodolfo López al 1700,
al Oeste del distrito. Además, anunciaron ¨permanecer en
colaboración con los trabajadores de la papelera Massuh, organizaciones
sociales, de derechos humanos y vecinos de Quilmes quienes acompañan
esta lucha desde un principio¨.
deja a las claras que los empresarios, el sindicato y el ministerio
de trabajo actúan en conjunto defendiendo intereses contrarios
a los de los trabajadores.
Los trabajadores despedidos el 24 de octubre de 2008, acompañados
por algunos que habían sufrido la misma suerte un mes antes,
decidimos acampar en las instalaciones de la antigua Filobel-Febatex
(hoy Cooperativa Textil Quilmes Ltda.) en lugar de irnos a nuestras
casas como pretendían tanto la patronal como el sindicato.
De esta manera, logramos frenar el vaciamiento que venían planificando
desde hacía muchos meses los titulares de la firma: Rubén
Ballini y Mario Federici.
No era difícil prever que una empresa que pasa de 120 operarios
a solo 10 en 8 meses, dejando un tendal de deudas, estaba a las puertas
del cierre definitivo. Más fácil aún era darse
cuenta de esto, cuando esa empresa estaba comandada por expertos vaciadores
como Ballini y Federici, quienes en 2001 vaciaron Filobel recordando
los días en que habían hecho lo mismo con Platex.
Los trabajadores de la Cooperativa Textil Quilmes no olvidamos la reunión
que tuvimos unos meses antes de ser despedidos con el Delegado General
de la AOT, Rubén Urdiciaín. En esa reunión, Urdiciaín,
cual jefe de personal, nos propuso que aceptáramos trabajar en
negro, olvidándonos del 50% de las indemnizaciones y de la antigüedad.
Como tampoco olvidamos cuando Rodolfo Sánchez, Secretario General
de AOT, nos dio la espalda diciéndonos que nuestra situación
la arreglemos con nuestro representante legal.
Es difícil de olvidar también, que hace dos meses, luego
de nuestra decisión de permanecer en la planta impidiendo el
ingreso de los patrones como única forma de defender nuestra
fuente de trabajo, se presentó el inspector regional del Ministerio
de Trabajo y nos planteó que de no deponer nuestra actitud deberíamos
²resguardar nuestra integridad física² (nunca se hizo
presente el Ministerio mientras se despedía sistemáticamente
compañeros trabajadores).
Fueron cuatro largos meses de acampe, sin un peso en los bolsillos y
sin respuestas por parte de los gremios textiles, tanto AOT como SETIA
quienes nos ignoraron sistemáticamente.
Hoy, quienes debieran defender los derechos e intereses de los trabajadores
negociaron a nuestras espaldas y decretan una conciliación obligatoria
después de un año de total indiferencia ante la profundización
de nuestra ya crítica condición laboral: no pago de salarios,
asignaciones familiares, aportes jubilatorios, ART, obra social, indemnización,
etc.
La conciliación obligatoria que nos presionan a aceptar, acordada
por quienes nunca nos han representado, olvida entre otras cosas a los
80 compañeros despedidos anteriormente de la fecha a la que pretenden
retrotraer el conflicto.
El accionar del Ministerio pone de manifiesto que más que ante
una conciliación obligatoria, estamos frente a un acuerdo contra
los trabajadores del que son cómplices el mismo Ministerio, el
gremio AOT y la patronal.
Los trabajadores despedidos jamás fuimos convocados a una conciliación,
jamás fuimos notificados más que de nuestros despidos
y jamás encontramos el canal de diálogo concreto para
solucionar los verdaderos conflictos de fondo: vaciamiento, despidos
y precarización laboral.
:: NO VAMOS A ACEPTAR OTRA OFERTA QUE NO SEA EL PAGO TOTAL DE TODO LO
ADEUDADO.
:: NO VAMOS A ACEPTAR NINGUN ACUERDO QUE NO SEA EN BENEFICIO DE LOS
TRABAJADORES.
:: NO VAMOS A ACEPTAR NINGUNA CONCILIACION QUE PRETENDA HACERNOS CLAUDICAR
LA LUCHA.