Los trabajadores de FP Impresora, fueron desalojados por la policía
el pasado sábado. Retomaron el acampe en la vereda de la fábrica,
pero la bonaerense los reprimió.
Buenos Aires
Hace casi 2 meses que los trabajadores de FP Impresora sostienen una
lucha incansable por los puestos de trabajo de 28 compañeros,
despedidos ilegalmente por pretender afiliarse al sindicato gráfico.
El conflicto fue levantando temperatura, y ante la conciliación
obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo, la empresa respondió
con un “lock-out”, impidiendo el ingreso a la planta de
los trabajadores. Ante esta nueva violación de los derechos laborales,
los obreros decidieron, el 1 de junio pasado, ocupar el estacionamiento
y los ingresos a la fábrica, para resistir el abandono patronal,
cuidar los puestos de trabajo y evitar el vaciamiento de la fábrica.
Una semana agitada a los golpes
El pasado sábado, en horas de la madrugada, un grupo de 100 efectivos
policiales y guardias de infantería irrumpió en el acampe
que mantenían los trabajadores, desalojándolos por la
fuerza. La orden de desalojo había sido emitida a instancias
de la Fiscalía Nº 1 y el Juzgado Nº 5 de Vicente López.
En ese momento, la guardia era sostenida por 13 compañeros. La
relación de fuerzas resultaba notoriamente desigual.
Aún así, con el apoyo de trabajadores de fábricas
cercanas, vecinos, organizaciones sociales, de Derechos Humanos y Partidos
políticos, los obreros retomaron el acampe, esta vez en la vereda
de la fábrica, cuyos portones quedaron al cuidado de un nutrido
grupo de uniformados.
Durante el fin de semana la solidaridad recibida por los trabajadores
fue en aumento, y el domingo por la tarde se llevó a cabo un
Festival, con la presencia de bandas de música, delegaciones
de fábricas vecinas, organizaciones sociales y decenas de personas
que se acercaron a acompañar la lucha, bailar, comer y calentarse
junto al fogón.
El martes 16 un grupo de trabajadores asistió a una “supuesta
audiencia”, comunicada por la Federación Gráfica
Bonaerense y convocada en el Ministerio de Trabajo, a la que asistirían
la patronal y representantes del Sindicato. Pero al llegar, en el Ministerio
les informaron que no había audiencia alguna pautada.
Los obreros no salían del estupor, cuando recibieron una nueva
estocada, esta vez de las reincidentes fuerzas policiales de la Provincia.
Alrededor de las 14.30 hs, un grupo de 80 policías reprimió
duramente a quienes acampaban en la vereda de la fábrica. Fueron
detenidos 6 trabajadores de FP y 4 cuatro miembros de organizaciones
y partidos políticos que se encontraban manifestando su solidaridad.
A estos compañeros, demorados en la comisaría 4º
de Villa Martelli, se les abrió una causa penal por “resistencia
a la autoridad” y “atentar contra la integridad física
de la fuerza policial”.
Luego de la represión, la policía cercó con vallas
el perímetro de ingreso a la planta, con guardias permanentes
y la presencia de decenas de efectivos. Por ello, el acampe se retomó,
esta vez en la esquina de la fábrica, en el cruce de Berutti
y Avenida San Martín. Hoy jueves los trabajadores realizaron
una movilización al Ministerio de Trabajo de la Nación
en reclamo de la reincorporación inmediata de los despedidos.
La política patronal
Los trabajadores difundieron un comunicado denunciando las mentiras
de la empresa, cuyos representantes salen en los medios distorsionando
el conflicto y corriendo el eje de los reclamos.
Vale recordar el accionar de la patronal. A comienzos de año,
un grupo de trabajadores comenzó a organizarse para empezar a
enfrentar las constantes violaciones a los derechos laborales por parte
de la empresa: bajos salarios, no respeto del convenio de trabajo, no
reconocimiento de las categorías correspondientes, la realización
de tareas pesadas por parte de las operarias, sumas no remunerativas
adeudadas.
En abril se llevó a cabo una afiliación masiva al sindicato
gráfico. La patronal respondió con 19 despidos, pero argumentando
una baja en la producción a causa de la crisis. Los trabajadores
decidieron ir a un paro en reclamo de la reincorporación, y la
empresa echó a 7 compañeros más. El 7 de mayo el
Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria
y la restitución de los despedidos, pero la patronal les negó
el ingreso y un día antes de que venciera la conciliación,
abandonó la empresa. Los trabajadores decidieron ocuparla, para
resguardarla del vaciamiento. Ahora la patronal alega que no podía
poner a producir la fábrica porque esta estaba “tomada”.
El cerco policial y la militarización de la fábrica es
un claro ejemplo de solidaridad de las autoridades políticas
y judiciales de la Provincia con los empresarios que despiden trabajadores
y vacían empresas. En cambio, los obreros que reclaman por sus
puestos de trabajo, el derecho a la organización sindical y mejoras
en las condiciones laborales son reprimidos y judicializados.
El Concejo Deliberante de Vicente López se había expedido
en apoyo a los despedidos, al igual que la Cámara de Diputados
de la provincia de Buenos Aires que declaró hace algunas semanas
“su más enérgico repudio y preocupación ante
los despidos efectuados por la empresa gráfica FP Impresora”;
y “que vería con agrado que el Poder Ejecutivo, a través
del Ministerio de Trabajo, interceda en la resolución del conflicto
de los trabajadores despedidos en la empresa gráfica FP Impresora,
exigiéndole a la empresa la inmediata reincorporación
de los obreros, en cumplimiento de las leyes laborales en vigencia”.
Sin embargo, en los hechos, estas declaraciones no han trascendido la
formalidad.
Además, la represión de la última semana es una
muestra de que la “política” de este gobierno nacional,
que dice defender el empleo, no pasa de la retórica. Frente al
silencio de los medios hegemónicos, que ni por asomo le dan espacio
o “pantalla” a estos hechos, frente a la complicidad del
Poder Ejecutivo y Judicial de la provincia de Buenos Aires con las patronales
que ajustan y despiden, frente a la violencia policial, los trabajadores
de FP resisten. “¿Que parte no entienden que lo que queremos
es la reincorporación a nuestros puestos de trabajo de todos
los despedidos?”, gritan desde la esquina de la fábrica
de la que los echaron más de una vez –la última
a los palazos- ubicada en Berutti al 1500, en la localidad de Florida.
publicado por Red Eco Alternativo