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Marcelo Landi*

Hablar de Paradise now no es fácil. Este film es un áspero octaedro que gravita entre los conflictos y preguntas de aquellos que toman decisiones trascendentes (o de vida y de muerte), inmersos en un territorio hostil donde el avasallamiento opresivo responde a lógicas sistémicas que generan consecuencias traumáticas entre quienes transitan esa historia.

De las múltiples aristas que lo circundan, la más preponderante es la del tratamiento cinematográfico de la temática. En ese sentido, se puede relacionar con Elephant de Gus Van Sant, donde un tema tratado anteriormente en forma periodística o documental (1), desde la óptica cinematográfica adquiere la construcción de un relato hecho de sutilezas, de gestos, música, planos sobre determinados objetos mudos que todo lo explican. Este tipo de tratamiento tiene El paraíso ahora.

El inicio del relato nos muestra un lugar común a cualquier gran conglomerado urbano, más bien la periferia del mismo. Por su carácter periférico se puede visualizar los elementos componentes de las adyacencias de aquello que el gran capital no utiliza o descarta. Autos herrumbrosos, casas deterioradas, relaciones subalternas de frontera. Dos pibes (Said y Khaled), dos amigos, que tranquilamente podrían estar en algún barrio del conurbano. Dos jóvenes trabajadores que despuntan sus horas de ocio luego de la jornada laboral fumando sentados ante ese paisaje de villa, cantegril o favela. Pero no están en esos sitios. Están en Palestina. Esos territorios donde estos dos personajes transitan, huelen a opresión, a devastación bélica y económica. Es decir, que le sumamos a ese lugar común donde el film nos sitúa, la problemática del poder opresivo de un estado expansionista.

En ese contexto se desarrolla un encuentro de un amor posible pero trunco a la vez. Dicho encuentro se verá eclipsado por otro, el de un profesor durante el paso por la secundaria de Said y Khaled. Este último encuentro será el encuentro con el deber, con la palabra empeñada por la causa de la liberación de un pueblo oprimido que toma medidas polémicas incluso entre quienes empeñan dicha palabra. Aquí el film transitará por los corredores oscuros de la noche previa a la acción inmoladora. Noche que será de despedida al del mundo conocido. Noche que invadirá de preguntas y reflexiones a Said y Khaled, los dos con móviles personales diferentes y complejos, al que se le suma la mirada pacifista de Suha, hija de un mártir reverenciado, criada en el exilio.

El día llega y la ceremonia que antecede la acción también, y con ella las palabras de un líder. Los mensajes filmados para el pueblo, los abrazos y la partida. Ya en el muro implantado por Israel, las cosas no salen bien, todo se disloca. Said y Khaled se pierden. Said vuelve a intentar la acción. Al subir a un ómnibus que transporta colonos retrocede ante la mirada de una niña (elemento ético que aparece en varias formas). Lo que sigue es un raid de búsquedas, desencuentros y encuentros entre Suha, Khaled y Said. La noche nuevamente será el lugar para replantear la acción y lo que ella implica en la cabeza de los protagonistas.

El nuevo día nos traerá imágenes que se relacionan con el inicio del relato. El otro lado del muro, el resultado de años de instauración de un sistema opresivo, de las imágenes iniciales de la devastación por la acción capitalista de la guerra y la economía. Ahora, en el otro lado, nos encontraremos con una hermosa playa mediterránea, una ciudad del primer mundo donde grandes edificios comparten espacio con centros comerciales de gente sonriente y feliz que usa celulares o cualquier otro producto tecnológico. Todo es armonía y perfección de gran ciudad, centro de circulación comercial.(2) Una mirada de asombro entre Said y Khaled será el último momento en común. Said continuará, entre otros motivos, para limpiar su apellido del colaboracionismo de su padre. Said subirá a otro ómnibus, esta vez repleto de fuerzas represivas israelitas.


Breve cronología (**)

El film combina toques humorísticos con planteamientos profundos sobre la resolución de la problemática palestina (de la acción inmoladora a la pacifista), más un entramado de las disyuntivas humanas ante resoluciones drásticas, muy lejos de las típicas visiones maniqueas que la industria cinematográfica hace de los conflictos bélicos. Ante preguntas periodísticas sobre su posición respecto a este tipo de acciones, el director respondió "no puedo aceptarlas de ninguna manera porque van en contra de mis principios, pero tampoco puedo condenarlos porque la causa es justa".(3)

Palestina, donde hoy están asentadas las poblaciones que se identifican con la construcción del Estado Palestino y las que se identifican con el Estado de Israel, forma parte de territorios que desde la antigüedad fueron lugar de asentamiento de diferentes grupos etnolingüísticos que configuraron orígenes comunes bajo el nombre de lenguas afroasiáticas o semita-camita (egipcio antiguo, kushítico, omítico, bereber, cádico; semitas: acadio (asirio-babilónico), eblaíta, amorrita-martu, cananeo, fenicio, hebreo, amorreo y árabe antiguo).

Estos territorios en disputa se sitúan sobre la costa oriental del mar Mediterráneo, al suroeste de Asia, donde hoy se asientan Israel, Jordania y los territorios "autónomos" palestinos de Cisjordania y la franja de Gaza. Desde el año 3000 antes de nuestra era (a. de n. e.) hasta la actualidad, han sido habitados, ocupados y asimilados por cananeos (Jericó fue fundada por ellos), amorreos, hititas, hurritas, el imperio egipcio, entre otros pueblos que hacia el s. XIV a. de n. e. fueron debilitándose dando paso a tribus nómadas hebreas y semitas de mesopotamia. También irrumpieron los filisteos, pueblo egeo de raza indoeuropea que dio su nombre a la región. A partir de aquí se sucedieron diferentes reinos e imperios entre los que podemos enunciar el israelita derrocado por los asirios. Los babilonios continuaron hasta la hegemonía persa, griega y romana. Hacia el final de la Hegemonía Bizantina (s. VII) los musulmanes toman control de la región hasta los inicios del s. XVI donde el imperio otomano anexiona los territorios hasta el final de la primera guerra mundial (1917), cuando el imperio británico se hace cargo de los territorios a través de un "mandato" que duró hasta 1947.

La presión de árabes respecto a la constitución de un Estado y de judíos europeos que comenzaban a agrandar la inmigración hacia Palestina -iniciada desde antes de la segunda guerra mundial- determinó que el imperio inglés cediera el control de la situación a la ONU (recientemente creada). En 1948 se crea el Estado de Israel -que había aceptado el proyecto de la ONU de crear dos estados. En veinte años, los árabes son derrotados dos veces en conflicto armado. En 1948 por Israel, que proclama su independencia y amplía su territorio. Jordania, por su parte, se anexiona la orilla oeste del río Jordán y Egipto ocupa la franja de Gaza. Los palestinos se diseminan por estos territorios. En 1967, con la guerra de los seis días, Israel ocupa la franja de Gaza, Cisjordania y otras áreas.

Para 1993, la Organización para la Liberación de Palestina -originada en 1964 con el objetivo de crear un Estado laico en el territorio- firma un acuerdo de paz con Israel en el que se contempla la autonomización de los territorios ocupados. En 1994 comienza la administración palestina sobre algunas áreas. En 2002, Israel construye un muro de unos 200 kilómetros que aísla y divide en dos a Cisjordania. Al mismo tiempo, penetra continuamente la zona violando disposiciones y acuerdos internacionales. Esto agrava la situación fomentando aquello que Israel dice querer evitar, que es el conflicto terrorista. Además, la zona de Palestina es el núcleo simbólico de tres de las religiones (con todas sus variantes) más extendidas del planeta (el judaísmo, el cristianismo y el islamismo).

 


** Esta cronología tiene el objetivo de situar a la región en el tiempo, pero advertimos que es un trazo grueso que no ahonda en las particularidades temporales de cada período, donde abundan batallas por la recuperación y/o defensa de lo conquistado. Respecto a lecturas sobre el Próximo Oriente Antiguo consultar: Trigger, B. et alii (1985) Historia del Egipto Antiguo, Barcelona y Liverani, M. (1995) El Antiguo Oriente. Historia, sociedad y economía, Crítica, Barcelona.

(1) Bowling for Columbine de Michael Moore.

(2) Como si iniciáramos viaje desde la zona de monoblocks (Barrio Don Orione) de Almirante Brown hasta puerto Madero recorriendo por la avenida Madero que la circunda, la zona de Retiro donde se emplazan los edificios de Telefónica, IBM, Fortabat, el Sheraton Hotel, entre otros.

(3) http://www.cinefreaks.com.ar/paraisoahora.htm

Nota publicada en La ventana indiscreta :: revista de cine y filosofía

* Estudiante de historia, trabajador estatal, miembro de la revista de cine y filosofía: La ventana indiscreta.