Declaración de la Corriente Político Sindical
“Rompiendo Cadenas”
“¡El sector briquetero.. .nacionalícese! […]
La Empresa Matesi...nacionalícese! La empresa Consigua...nacionalí
cese! […]¡La empresa Orinoco Iron...nacionalícese!
[…] ¡La empresa Venprecar... nacionalícese! […]
¡Cerámicas Carabobo... nacionalícese! […]
¡La empresa de Tubos Tavsa...nacionalícese! […] ¡Que
comience de una vez el proceso de nacionalizació s del Taller
de Transformació n Socialista en la ciudad de Guayana. Segundos
antes en el inicio de su discurso ya había dicho: “¡Autorizo
la homologación de la Ferro minera Orinoco!”.
Las palabras del líder venezolano pegaron como mazazos en las
burguesías del continente. En nuestro país todo el arco
empresarial –obviamente liderado por el grupo Techint y la Unión
Industrial Argentina- cerraron filas en la defensa de la supuesta empresa
nacional.
Al mismo tiempo, las fracciones neoliberales de la burguesía
aprovecharon la oportunidad, para redoblar su campaña contra
el gobierno de Cristina Kirchner. Así fue que el 2 de junio,
Techint, la Unión Industrial Argentina, la Asociación
Empresaria Argentina, la Cámara de Exportadores y CARBAP, se
reunieron en el Congreso nacional con la oposición parlamentaria
de la Comisión del MERCOSUR de la Cámara de Diputados.
El objetivo explícito es rever – antes o después
del 10 de diciembre - la resolución favorable del Congreso Nacional
sobre el ingreso de Venezuela al bloque económico regional.
Pero la frutilla del postre fueron las declaraciones del secretario
general de la CGT, Hugo Moyano que afirmó: “No comparto
el hecho de estatizar empresas privadas porque no es la política
que en su momento nos enseñó Perón”. En consonancia
con estas declaraciones el secretario de Prensa de la UOM, Abel Furlán
hablando en nombre del consejo directivo de la UOM -que encabeza Antonio
Caló- y afirmó: "Aunque no pretende (la UOM) involucrarse
en la autonomía de cada país, lo que respetuosamente hacemos
es invitar al gobierno de Venezuela a que respete los acuerdos bilaterales
de protección de inversiones que obligan a las partes involucradas
a cumplirlas, aún por encima de las leyes nacionales". Y
en otras pasaje de sus declaraciones dijo: "Por encima de las diferencias
con esta empresa (Techint), que van desde cuestiones salariales y el
reclamo para que se sume el premio que le corresponde a sus afiliados
-puntualizó-, lo que privilegiamos es que Techint siga siendo
una empresa argentina y privilegie una estrategia nacional como hasta
ahora".
El fantasma estatizador que agita la ultraderecha argentina y la defensa
de la burocracia cegetista de los supuestos intereses nacionales - en
realidad patronales - no condice con la política del gobierno
nacional. Ninguna de las acciones estatizadoras realizadas durante la
presidencia de Néstor Kirchner o de Cristina Fernández
de Kirchner han dado ni un mínimo paso en la dirección
de las que lleva adelante el gobierno venezolano.
Por el contrario, la intervención del gobierno argentino en
las empresas privadas tiene un contenido diametralmente opuesto al venezolano.
Mientras acá esas iniciativas - al estilo de las intervenciones
en empresas privadas que realiza el gobierno estadounidense de Obama
- tienden a reforzar al capitalismo y resolver los problemas coyunturales
que impone la crisis mundial, pero sin tocar ni un ladrillo del muro
capitalista; las acciones del gobierno bolivariano están inmersas
en un proceso de ruptura con el capital.
Estatizaciones más control obrero
Mientras en Argentina, el gobierno nacional hace gestiones para que
sus amigos del poder realicen inversiones en empresas en crisis, o interviene
en otras pero sin intención de estatizarlas – como es el
caso de la papelera Massuh -, en Venezuela se está comenzando
a plantear el control obrero. Y no el control obrero en una fábrica
o empresa menor, si no en todo el sector Industrial Siderúrgico
de Guayana.
En el mismo discurso que se alude más arriba y a continuación
de los “nacionalícese” , Chávez afirmó:
“[…] Que no puede ser...No puede ser que Uds. estén
trabajando en una empresa, y no tengan claridad, de cómo marcha
la empresa... ¿Cuáles son los Planes? ¿Cuál
es la administració n? ¿En qué se van a gastar
los recursos? ¿A quién se le compra la materia prima,
y a cómo se le paga? ¿A quien se le vende el producto...y
cómo se le vende? Todo eso...Miren, desde allá del manantial
más pequeño...de aguas arriba...todo el proceso productivo..
.Y la comercializació n... ¡debe estar...bajo control obrero!”.
Y un par de párrafos más abajo, Chávez clavó
el cuchillo en uno de los puntos álgidos de la realidad venezolana
cuando dijo: […] ¡A luchar contra las mafias! ¡A luchar
contra la corrupción! ¡Contra la mala Gerencia! ¡Contra
las desviaciones! ¡Los vicios de la 4º Republica que viven
todavía! ¡Y son una amenaza para la Revolución Socialista!
¡Uds. mismos lo han dicho... […] Lo que hago es recoger,
ese llamado... ¡Que se acabe la impunidad, dijeron Uds.!”.
Sería un error ver a las medidas estatizadoras de Venezuela
sólo desde su faz económica. Por el contrario se inscriben
en una clara actitud de consolidar un bloque antiimperialista latinoamericano,
para lo cual es necesario que nuestros países sean dueños
efectivos de sus recursos estratégicos. Esto es sin duda un primer
paso.
Estamos ante una lucha crucial
Si el imperialismo junto a sus aliados regionales lograra tener éxito
en su afán de que su crisis la paguen los países del Tercer
Mundo, esto implicará que podría retomar la ofensiva política
y militar sobre nuestros países. Y esto dará aire para
que las fracciones más conservadoras del capital profundicen
la ofensiva contra los trabajadores y el pueblo.
Tras estas consideraciones, desde la Corriente Político Sindical
“Rompiendo Cadenas” saludamos y apoyamos plenamente la orientación
resuelta en las jornadas de Junio en la Guyana por los trabajadores
y los miembros del Gobierno Bolivariano allí presentes. Nos sentimos
identificados con las expresiones del Presidente Chávez que apoyan
y dan sustento a lo resuelto. Desde nuestro espacio de lucha en Argentina
haremos todos los esfuerzos por difundir entre los trabajadores argentinos
esta orientación allí definida. Entendemos urgente e imprescindible
la construcción y consolidación de la unidad antiimperialista
de los pueblos de América Latina para impulsar este tipo de resoluciones
con todos ellos y con los gobiernos que las defiendan y expresen.