Rocío Barahona y Benjamín Ramos
23-06-2009
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Hoy en día el interés por la explotación minera,
para obtener oro y plata, ha recobrado mucha fuerza como producto de
los beneficios derivados de un entorno político, económico
y jurídico favorable para la industria minera.
La minera Pacific Rim Cayman LLC, radicada en Nevada, Las Vegas, EUA;
quien tiene como filiales a Pacific Rim Mining Corp., y Dorado Exploraciones,
S.A. de C.V. interpusieron una demanda al Estado salvadoreño,
argumentando la pasividad de éste último para otorgar
la concesión de explotación de oro y plata en el suelo
salvadoreño, pese a que la empresa dice haber cumplido con los
requerimientos legales que le establece la ley nacional (Ley de Minería
y Ley de Medio Ambiente).
Es así, que las empresas representadas bajo el nombre de Pacific
Rim Cayman LLC, en el marco del Tratado de Libre Comercio entre Estados
Unidos, Centroamérica y Republica Dominicana (CAFTA - DR por
sus siglas en inglés) demandan al Estado por una cantidad inicial
de US$77 millones de dólares, en concepto de indemnización
por daños a la inversión realizada en nuestro suelo.
El Centro de Investigación sobre Inversión y Comercio
CEICOM, en un primer esfuerzo para informar a la población y
advertir el impacto que esta acción empresarial tiene sobre la
sociedad salvadoreña, presenta esta Investigación Especial
de Coyuntura sobre el tema, de modo que pueda servir de insumo, tanto
para informar a la población en general, así como de generar
luces para enrumbar el análisis de esta problemática.
De igual forma, es un irrespeto a la soberanía nacional que,
una empresa se valga de instrumentos jurídico-comerciales como
el CAFTA - DR, el cual fue firmado y ratificado pese a la negativa y
advertencias que el movimiento social hizo sobre los impactos que este
representa para el país. Por lo cual, se sigue enfatizando la
inconstitucionalidad de dicho acuerdo y por consiguiente la ilegitimidad
de dicha demanda. El pago de esta demanda representaría un atentado
contra la población, dado que son recursos del pueblo y para
el pueblo, y no para resarcir “daños” a una empresa
que no es grata a la población y por otra parte viola los derechos
humanos de la población salvadoreña. En definitiva este
hecho sienta otro precedente negativo ante la inversión extranjera
explotadora y contaminante, en el marco del CAFTA-DR.
Metodológicamente, esta investigación fue elaborada utilizando
dos fuentes de información. Una es la postura gubernamental,
recogida a través de documentos oficiales y entrevistas realizadas
a funcionarios del ex Gobierno en turno; y la segunda, es el planteamiento
y la información recopilada por el seguimiento periódico
de las noticias relacionadas con la temática, además de
toda la documentación, referida a estudios, análisis,
debates e investigaciones realizadas al respecto.
Conclusiones
Como último punto, pero quizá sin duda, el más
relevante, es el tema referente a las actividades concretas que la población
salvadoreña puede y debe de realizar, en torno a este escenario.
Y es que resulta tan necesario este análisis, ya que es la población
salvadoreña la que en definitiva enfrentará las consecuencias
de este caso. Es decir, que no se debe de focalizar solamente el caso
que está a la vista en este momento, sino más bien, se
deberá de trascender en el análisis de las personas, en
tanto que debe de debatirse el tema de fondo, el cual es lo que provoca
este tipo de consecuencias. En ese sentido, nos referimos al tema de
los Tratados de Libre Comercio, la Ley de Minería, la Ley de
Inversiones, entre otros aspectos. Pero a la vez, habrá que pasar
a la acción, mediante hechos concretos que nos permitan a todos
y a todas, los y las salvadoreñas poder defender nuestra soberanía.
Por tanto, a continuación se presentan algunas consideraciones
generales que abonen al debate nacional:
Unificar la lucha contra la minería metálica
La población salvadoreña debe unir y sumar esfuerzos en
torno a esta problemática, en tanto que no se puede dejar de
lado que es un problema que atenta no solo a un grupo de la población,
sino a todo el pueblo en general, estemos o no de acuerdo con la minería
metálica.
Así mismo, si bien, existen actualmente esfuerzos que abonan
a esta lucha, como el trabajo realizado por la Mesa Nacional Frente
a la Minería, conformada por varias organizaciones sociales que
luchan por la soberanía de nuestro pueblo; se debe de ampliar
y profundizar aún más ésta lucha, llevándola
al plano nacional, es decir, que este tema sea parte de la agenda nacional.
Lo planteado anteriormente, supone tácitamente que se debe de
trabajar en conjunto con el Gobierno, lo cual implica que se deberán
de crear los espacios para que se puedan articular las acciones necesarias
para hacerle frente a esta problemática de país que estamos
enfrentando en este momento. Por lo que, desde el Gobierno, pero también
desde el Movimiento Social deberá existir esa apertura para poder
intercambiar la información disponible que permita poder defender
nuestro territorio.
Intensificar la lucha en defensa de la soberanía del país
El movimiento social debe de aumentar y fortalecer los estudios orientados
al análisis de los impactos negativos que las políticas
neoliberales de los gobiernos anteriores han heredado al pueblo salvadoreño.
En ese sentido resulta de urgencia aumentar la campaña en defensa
de nuestra soberanía, a través de la denuncia de los impactos
socio-ambientales que este tipo de inversiones generan en nuestro territorio.
Así mismo, no cesar en la lucha de demandar las graves y constantes
violaciones a los derechos económicos, humanos, sociales, culturales
y ambientales que generan las políticas implementadas hasta la
fecha de parte del Gobierno saliente y los que le precedieron.
A la vez, se debe de pedir al actual Gobierno que pueda articular políticas
públicas orientadas al beneficio de las mayorías, de manera
que dichas políticas puedan formularse desde y con el pueblo
salvadoreño, de manera que la visión de éstas sea
incluyente y no marginalista como se ha venido actuando hasta este momento.
Ampliar el ámbito de lucha de la minería metálica
El movimiento social, como responsable de liderar esta lucha del pueblo
salvadoreño, está llamado a unificar a toda la población
en general y debe de extender su análisis más allá
de la minería metálica.
Por lo que no solo hay que ver el aspecto ambiental y todo lo que se
ha desarrollado hasta la fecha en este tema, sino que hay que tratar
de incluir dentro de la lucha el tema de la inversión, comercio
internacional y minería metálica.
Es decir, de lo que se trata es de hacer un análisis más
integral, en tanto se establezca cómo las políticas públicas
en materia de comercio internacional, específicamente en Inversión,
están completamente interrelacionadas con los megaproyectos como
los desarrollados por la empresa Pacific Rim.
Es necesario que se tomen en cuenta estudios realizados por varias organizaciones
que han desarrollado toda la política neoliberal en materia de
inversión, desde la aplicación de los Programas de Ajuste
Estructural y Estabilización Económica, hasta la firma
de los Tratados de Libre Comercio, de modo que se pueda vincular todo
el aspecto Económico, la política económica y el
tema de inversión, con la minería metálica, abordad
ésta desde los megaproyectos incluidos por el gran capital en
el Comercio Internacional.
Generar presión desde la población por debatir el trasfondo
de este caso y poder proponer alternativas para el Gobierno en turno
Resulta claro que si no se cuenta con un mecanismo constante de diálogo
con el Gobierno, se debe hacer presión por que éste se
cree a la brevedad posible, en tanto que sea una instancia en la que
se pueda debatir los aspectos que están detrás de este
caso, y las consecuencias que traería el no empezar a tomar cartas
en el asunto.
En ese sentido, se deben de revisar la ley de inversiones, de medio
ambiente, de minería, del agua, y los tratados de libre comercio,
entre otros aspectos relevantes para la población salvadoreña.
Esto resulta clave en este momento, en tanto que, se espera que exista
apertura de parte del Gobierno para dialogar con el movimiento social,
además de estar atento de las señales que a diario están
percibiéndose, en el sentido de una profundización cada
vez más acentuada de los impactos negativos de los Tratados de
Libre Comercio; a la vez que se está a punto de terminar las
negociaciones con la Unión Europea para un posible Acuerdo de
Asociación, que desde ya se podría deducir que es un CAFTA
plus, disfrazado con temas que “traen beneficios” al país,
con temas como el diálogo político, o participación
ciudadana, o bien el tema de reforzar los lazos de cooperación
existentes a la fecha.
Posición frente a la minera Pacific Rim
Se debe de construir desde ya un posicionamiento del Estado Salvadoreño
en torno al tema de la demanda de la empresa transnacional Pacific Rim,
lo cual implica que desde la población en general, junto con
el Gobierno y todos los sectores de la población salvadoreña,
tengan como punto de honor no permitir la instalación de la empresa
en nuestro territorio, pero además no podemos permitir que quiera
además de intentar robar nuestros recursos naturales, quiera
robar el poco dinero que tenemos. Es decir, debemos de sostener la postura
que no tenemos por qué pagar ni un solo centavo a la empresa
minera Pacific Rim.
Por tanto, independientemente del laudo que resulte del proceso de arbitraje
en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones
(CIADI, que depende del Banco Mundial), El Salvador no debe en ningún
momento por qué pagar cualquier cantidad de dinero, independientemente
lo que el CIADI pueda hacer en contra del Estado Salvadoreño.
Es decir, habrá que buscar los mecanismos posibles, a fin de
que no sea el CIADI un Organismo supranacional, capaz de modificar el
marco normativo de los Estados Nacionales, de modo que unirse a campañas,
como la impulsada desde el Ecuador por el presidente Correa y Bolivia
con el presidente Morales, en el sentido se retiren los Estados de formar
parte del CIADI, y puedan desde las distintas realidades de los países,
proponer una alternativa para la solución de Controversias relativas
a Inversiones.
En definitiva tenemos que preguntarnos, ¿Cuál es el nivel
de riesgo aceptable en este caso? La respuesta es ninguno. El Salvador
no puede estar sujeto a riesgos, no puede poner en vilo la poca soberanía
que le queda, es más, se debe de trabajar en la recuperación
de nuestra propia soberanía, por lo que, sin lugar a dudas, cualquier
fallo en contra del Estado Salvadoreño es inaceptable.
Rocío Barahona y Benjamín Ramos
Centro de Investigación sobre Inversión y Comercio
El Salvador
Fuente: OMAL