Jorge Viaña
Tomar el poder para cambiar el mundo, esta es una ilusión, por
que tomando el poder del Estado no se esta tomando gran parte del poder,
por que el poder esta en otra parte…..No hay socialismos de Estado,
esta fue una farsa de las izquierdas, ni la izquierda puede ser abanderada
de un neo-capitalismo de estado.
Álvaro García Linera
Reflexionemos estratégicamente
A casi tres años y medio del gobierno del MAS hacen falta un
conjunto de reflexiones que se alejen de la apremiante coyuntura que
muchas veces no permiten una mirada mas profunda de lo fundamental del
proceso. Estas reflexiones estructurales giran alrededor de la idea
de la toma del poder y su importancia, el papel del Estado en procesos
de emancipación, el papel de la vanguardia y como salir de las
formas de representación política que delegan poder, las
perversas forma liberales de la política. En el presente artículo
reflexionamos estas cuatro temáticas retomando algunas propuestas
realizadas incluso por actores que actualmente ejercen altas funciones
en el Estado como Álvaro García Linera. La idea es tomarlas
y resignificarlas en una matriz diferente para hacer una propuesta de
reflexión estratégica.
Gobierno actual y Estado Plurinacional como formas transitorias
La idea de que el que ha ocupado el gobierno es una “aglomeración
flexible de movimientos sociales” y no un partido, es el eje de
todo análisis profundo, aunque el MAS está en pleno proceso
de conversión en un partido liberal. Esta realidad, es una contradicción
en sí misma como lo dice García Linera: “El gobierno
de los movimientos sociales, que resulta siendo también otra
contradicción” (García 2008a: 24); pero más
importante es preguntarse: “¿Hasta que punto es posible
mantenerlo como gobierno de movimientos sociales y hasta que punto esto
no va a traducirse luego en una nueva concentración y delegación?”
(García 2008a: 25). Las visiones criticas deben apuntalar procesos
de profundización de la reapropiación colectiva de la
decisión y del mando dentro del actual proceso estatal y estar
pendientes de que no cuaje una nueva concentración y delegación
de poder. En este sentido se pude decir que este es un gobierno de transición,
que su función fundamental es consolidar estatalmente derechos
y la nueva correlación de fuerzas, pero sobre todo, potenciar
y abrir un nuevo ciclo de luchas del movimiento, en palabras de García
Linera: “¿Como pensar en la posibilidad de una nueva democratización
de la sociedad que no sea cuánto hace el gobierno, sino cuanto
vuelve a movilizarse nuevamente la sociedad para ir por encima o por
debajo del gobierno, a una nueva oleada? Esta es nuestra esperanza”
(García 2008a: 23). Si este es un gobierno de transición,
también lo es la flamante Constitución aprobada y promulgada:
“Como dice Raúl Prada esta es una constitución de
transición que ha tenido que flexibilizar cosas” (García
2008b: 31)
La posición revolucionaria es apoyar al gobierno, pero como
gobierno de transición hacia una articulación, potenciamiento
y profundización de las tendencias más auténticamente
autoderminativas y revolucionarias, es también apoyar la nueva
constitución, pero sólo como palanca de potenciamiento
de un nuevo ciclo de luchas colectivas a iniciar. Ninguna de las dos
cosas (Gobierno y Nueva Constitución) son suficientes por sí
mismas, esto es dialéctico y crítico.
El problema es que el 90% de la gente del gobierno como de los movimientos
no lo ve así y el 10% que si lo ve, acaba devorado por lo que
Marx llamaría “la fuerza metafísica del Estado”.
“El estado es también una relación social, y uno
lo puede ver con mucha claridad cuando esta dentro del propio Estado,
devorado por el, espero que no demasiado” (García 2008a:
25)
El Estado como una herramienta más
Las prácticas y visiones emancipativas ven dos tareas para el
Estado, ilustremos con estas citas: “¿Qué puede
hacerse desde el Estado en función de este horizonte comunista?
Apoyar lo más que se pueda el despliegue de las capacidades organizativas
autónomas de la sociedad” (García 2007a: 153) “El
horizonte general de la época es comunista. Y ese comunismo se
tendrá que construir a partir de capacidades auto-organizativas
de la sociedad, de procesos de generación y distribución
de riqueza comunitaria, autogestionaria” (García 2007a:
153)
La gran pregunta es si se esta haciendo realmente esto, el 90% de la
gentes tanto en el Estado como en los movimientos parecería que
ni lo consideran y los pequeños grupos que lo intentan desde
los movimientos caen en criticas malintencionadas y sin principio de
realidad, un hiper autonomismo un tanto infecundo aunque interesante
en sus argumentaciones. Segundo: el Estado debe ser visto como un instrumento
más, como el uso de un mecanismo más de influencia para
ampliar la idea de lo colectivo, anclar derechos, para potenciar estas
capacidades auto-organizativas de las que habla García Linera.
“Los que conducen todo esto son los movimientos sociales. El instrumento
es el Estado” (García 2007b: 11)
Pero la gran mayoría ve en el Estado el fin del proceso. Por
eso hablamos hoy de la predominancia de un corriente estatalista pragmática
(en los movimientos como en los funcionarios del gobierno) que ha perdido
completamente la visión y las practicas emancipativas o nunca
las tuvieron. Ni siquiera se puede considerar el Estado como la herramienta
fundamental, que no quiere decir que renunciemos a usarlo, pero no fetichizandolo
y cayendo en lo que Marx llamaba una “fe supersticiosa en el Estado”.
citemos a García Linera: “el Estado tiene cierta capacidad
de influir en ciertas decisiones, pero el fondo de las decisiones se
mueve bajo otros hilos, bajo otras fuerzas de las cuales uno uno simplemente
esta en la parte superficial” (García 2008a: 26)
Por eso citamos una vez más la frase de García Linera
que abre este articulo y que fue planteado en dialogo con Toni Negri
en su llegada a Bolivia que sorprenderá a muchos: “Tomar
el poder para cambiar el mundo, esta es una ilusión, por que
tomando el poder del Estado no se está tomando gran parte del
poder, por que el poder esta en otra parte…..No hay socialismos
de Estado, esta fue una farsa de las izquierdas, ni la izquierda puede
ser abanderada de un neo-capitalismo de estado” (García
2008a: 27)
Para concluir, propongamos maneras de instalar practicas de representación
y mando donde no existan procesos de delegación de poder y de
decisión monopolizada por ninguna elite liberal, esto para preservar
la posibilidad de que este gobierno de transición y esta constitución
transitoria, cumplan su misión fundamental, que es abrir otro
ciclo de luchas desde los mecanismos colectivos de decisión y
movilización, esta vez como órganos de poder colectivos
para profundizar el proceso de reapropiación social de las riquezas,
de nuestras vidas y nuestro destino.
Bibliografía
García Linera, Álvaro 2008a Toni Negri conferencias en
Bolivia. Ciclo de Seminarios internacionales, pensando el mundo desde
Bolivia. Vicepresidencia de Bolivia. La Paz.
García Linera, Álvaro 2008b Empate catastrófico
y punto de bifurcación. En Revista Critica y Emancipación
No 1 junio 2008. CLACSO. Buenos Aires.
García Linera, Álvaro 2007aEntrevista a Álvaro
García Linera En: Revista CLACSO OSAL No 22. Buenos Aires
García Linera, Álvaro 2007b Entrevista a Álvaro
García Linera En: Revista Nueva Sociedad No 209