Raúl Wiener*
En el Perú se ha escrito que lo importante es saber si el ecuatoriano
muerto por el ejército colombiano era guerrillero, y si es así,
entonces está bien muerto. Es lo mismo que se ha dicho respecto
a la violación de la soberanía de otro país: ¿usted
objetaría acaso que el ejército peruano haga una pequeña
invasión a la frontera de Bolivia, si supiera que ahí
se encuentra el refugio de Abimael Guzmán?
Así era ¿no? Pero ocurre que Colombia dijo que los cadáveres
que había trasladado a Bogotá, recogidos por sus tropas
terrestres, eran los de los dos jefes de la FARC que estaban en el campamento,
y sólo aceptó que uno de ellos era el ecuatoriano cuando
la familia reclamó por el desaparecido y Correa respondió
por ellos.
Igual que cuando informaron del ataque que, según la primera
versión, había sido resultado de un enfrentamiento que
se desbordó al otro lado de la frontera, cuando lo que había
sido era una operación aérea sorpresa sobre personas dormidas
en territorio extranjero, complementadas con un desembarque de tropa
terrestre para el remate, en coordinación, no con el país
afectado, sino con el que pone los satélites, helicópteros,
asesores y respaldo político para la intervención.
¿Es que ahora la mentira de guerra vale en las relaciones entre
naciones que no están en conflicto? Todo lo hecho por Uribe y
su ejército está basado en el engaño. Pero aquí
hay idiotas, los lunes a las 11 de la noche, que toman en serio la historia
de la computadora que brinda todas las respuestas que estábamos
esperando, incluido la retorcida teoría del uranio, para las
nuevas "armas de destrucción masiva", al estilo de
Irak. ¿Dirán esas computadoras, por ejemplo, cuánto
dinero le envía Chávez a Humala, para que le organice
huelgas contra García y a los diarios chavistas, como éste
que usted lee?
Lo que es evidente es que toda la operación de Colombia-Estados
Unidos contra Ecuador, tenía un destinatario, que no eran las
FARC, sino Hugo Chávez y el proceso de liberación de los
rehenes. Como ha dicho el presidente de la delegación del Parlamento
Europeo para los países de la Comunidad Andina, si usted quiere
negociar, no mata a los negociadores. Pero -agrego yo-, si usted quiere
que la negociación fracase, es lo primero que hace.
Eso por tanto significa que aquí no cabe la comparación
con una eventual acción para alcanzar a un centro de comando
detrás de la línea de frontera. Reyes era vulnerable porque
era el contacto para tratar la salida de los rehenes. Pero si salían,
perdía Uribe y la tesis de "estamos ganando la guerra",
y se debilitaba simultáneamente la línea de "no negociación
con el terrorismo" de Bush. Eso ya no merece mayor debate. El punto
es que toda la construcción mentirosa se está cayendo
más y más cada día que pasa. Como pasa en Irak,
o como le pasa a Fujimori, aquí cerca.
*Desde Lima, especial para DaríoVive.com. 30.03.08 www.rwiener.blogspot.com