Venezuela

Venezuela desde los movimientos populares (3)

Marcos Teruggi
24.May.13 :: Venezuela


Ahora, en estos momentos la revolución depende del mando político-militar, a los que el comandante delegó la responsabilidad histórica de continuar con legado y que no le pueden caer mal a nuestro pueblo, y del papel que cumplamos los movimiento sociales.


Venezuela desde los movimientos populares (3)

Marha
Venezuela
Jueves, 23 Mayo 2013 00:00

Por Marco Teruggi, desde Caracas*. Entrevista con Duiliam Virigay, vocero de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora, durante el primer encuentro nacional de comuneros y comuneras que tuvo lugar el 21 y 22 de mayo.

La Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora (CRBZ) está compuesta por el Frente Campesino Ezequiel Zamora, el Frente Nacional Comunal Simón Bolívar, el Movimiento Poder Popular Obrero y el Centro de Formación y Estudios Sociales Simón Rodríguez. Bajo consignas como “Radicalización democrática de la revolución” o “Chávez es socialismo o nada”, la CRBZ realizó el primer encuentro nacional de comuneros y comuneras al que asistieron 500 voceros de las 130 comunas que construye en el país. Forman parte a su vez de la Alianza Popular Revolucionaria un espacio de articulación formado desde el 2012 por diferentes movimientos populares.

- ¿Cómo analizan la situación que se abre en la Revolución Bolivariana luego de la muerte del Comandante Hugo Chávez y los hechos que sucedieron a los resultados electorales del pasado 14 de abril?

El primer reto que tenemos es asumir que el comandante Hugo Chávez no está, que no está el liderazgo estratégico que unificaba a este pueblo y a los revolucionarios, que se pierde el centro de unidad del proceso. Su pérdida es un golpe estratégico del imperialismo y del fascismo venezolano contra la Revolución Bolivariana.

Nosotros creemos que después de eso se desprende un conjunto de dificultades: la falta de unidad del movimiento revolucionario más allá de ese liderazgo, la falta de espacio de debate sobre los temas estructurales de la revolución venezolana, la dispersión del movimiento social venezolano que no está articulado bajo ningún plan de lucha, lo siguen articulando todavía los planteamientos del comandante Chávez.

Su pérdida trae como consecuencia una arremetida permanente del imperialismo norteamericano, sabiendo que ellos han acertado un golpe estratégico y ya no estando el Comandante se han planteado acelerar los procesos para terminar con la Revolución Bolivariana y están utilizando para ello todas las vías, lo económico, lo político, lo político-electoral.

Con lo que sucedió el 14 de abril, la cantidad de votos que lograron sacar, ellos están siendo muy eficientes en administrarlos, han venido ganando terreno. Pero también para nosotros es una victoria estratégica que se haya ganado el 14 de abril. Se rompe con la lógica de este continente que muertos los liderazgos que encabezan los procesos revolucionarios, se acaban las revoluciones, aunque estamos muy temprano todavía para decirlo. Pero por lo menos desde el punto de vista electoral este pueblo supo responder.

Ahora, en estos momentos la revolución depende del mando político-militar, a los que el comandante delegó la responsabilidad histórica de continuar con legado y que no le pueden caer mal a nuestro pueblo, y del papel que cumplamos los movimiento sociales.

- ¿Cómo ven la situación del movimiento popular venezolano y cuáles creen que son sus principales tareas?

Su principal tarea en esta actual coyuntura es articularse, y hacerlo bajo cosas concretas, planes de lucha. Que de esas cosas concretas vayamos viendo la posibilidad de articularnos de manera permanente, y con un plan más estructurado en la construcción del socialismo, con todas las diferencias que tengamos los movimientos sociales.

Creemos que uno de los temas concretos sobre el cual tenemos que articular el movimiento popular venezolano es la construcción de la comuna, territorializar el trabajo de todo el movimiento social.

No puede haber movimientos sociales aéreos, simplemente yendo de reunión en reunión, de medio en medio, de radio en radio, pero que no aterriza, no hay capacidad de movilización. Una de las grandes dificultades que tiene el movimiento social es que es muy básica la capacidad de movilización que tiene, logra movilizar muy poco, y esa es una debilidad estructural.

Una de las principales tareas entonces es articular y otra tarea principal es, después de esa, hacer lo que haya que hacer para convertirse en un factor de poder, de peso dentro del proceso revolucionario. Pero para hacer eso hace falta territorializar el trabajo.

- ¿Podrías contarnos del proceso que vienen llevando adelante en la conformación de comunas, uno de los pilares estratégicos de la transición planteados por Hugo Chávez?

Aquí hay en lo concreto 130 comunas participando en este encuentro que organiza la Corriente, 130 procesos que se están empujando desde nuestro movimiento político. Ahí hay diferentes ritmos de trabajo, hay diferentes procesos de organización con respecto a la calidad, hay unas que están muy avanzadas y hay otras que lo están menos, unas que tienen una enorme calidad organizativa, de conciencia, del punto de visa productivo y otras que tienen un nivel más bajo, pero van avanzando todas.

Te puedo resumir que el trabajo de la comuna es algo hermoso, y es un reto de un revolucionario chavista, porque no se trata de construir un liderazgo particular, o sea de hacerse líder bajo el enfoque de liderazgo que a veces existe en el mundo, caudillezco, con promesas de resolver los problemas, sino es convencer al pueblo que ellos sean poder, ejerzan poder, administren poder. Entonces es un reto sumamente grande porque nuestro pueblo desde que existe nunca antes ha vivido en una sociedad de democracia participativa. Toda la cultura nuestra atenta contra estos proyectos de comunas, desde nuestros indígenas con el rol del cacique, la esclavitud, la guerra de la independencia con el militarismo, las guerras federales y los caudillos, y después la democracia representativa.

Tenemos alrededor de ocho años escuchando sobre la construcción del socialismo y la construcción del poder popular, que fue cuando nuestro comandante empezó a desarrollar eso. Ahora eso está sembrado en la conciencia del pueblo pero concretarlo y desarrollarlo es un enorme reto, y hay experiencias dentro de esas 130 comunas donde ese reto hoy es una realidad.

Nos dice un compañero, que dice un filósofo, que él decía que la política son tres cosas: un arte, una ciencia y un oficio, y cuando uno ve el poder popular en una comuna siendo gobierno, siendo autogobierno, teniendo poder en lo económico, en lo político, ahí está el arte desarrollado.

- ¿Cómo ven que se desarrollan las relaciones con las instituciones del Estado?

La relación entre la institucionalidad burguesa hecha por el capitalismo, y una nueva institucionalidad revolucionaria siempre va a ser compleja. En ninguna parte del mundo va a ser agradable para un representante de un Estado burgués aceptar que al lado está conversando con otro que atenta contra el poder que ostenta.

En Venezuela hay un caso particular, que es que ese Estado burgués está en manos de un gobierno revolucionario. Pero aun con ese gobierno revolucionario siempre está presente la lógica del poder, y esa lógica envenena, capta, enajena a cualquier persona que llegue ahí. Pero siempre el pueblo está atento para corregir lo que haya que corregir y tratar de avanzar por encima de las dificultades que presenta el Estado burgués.

No lo decimos nosotros, lo dijo el comandante Chávez en su último gabinete de ministros cuando dio lo que nosotros llamamos el “golpe de timón”, –discurso del 20 de octubre pasado- en el que dice que uno de los obstáculos que debe derivar el poder popular es esa burocracia. Pero no se va a derivar si el pueblo no se convierte en poder y las comunas no se construyen en lo concreto.